antonio pérez morte |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2008.
Hoy que empieza agosto, tú acabas. Este viernes cálido y luminoso, se apaga sin ti, se queda frío. Hoy que pudo ser la víspera de casi todo, si hubieses seguido aquí a nuestro lado atrapando deseos, pariendo versos tiernos como tu corazón, frágiles como tu voz. Versos que siempre nos regalaste sin prisa, con afecto; pero te vas, te vas, te nos has ido yendo durante siete largas semanas, de a poquito y en silencio. En él nos hemos quedado, Polo, como aletargados, recordándote: quietos, callados, medio muertos. ¡Hasta siempre, amigo! ¡Gracias por haberte cruzado en medio de este camino largo, árido y pedregoso, gracias por haber compartido con nosotros las palabras más tuyas y los sueños! El vacío es un tesoro codiciado Leopoldo Alas Te prefiero adolescente, saliendo de la ducha Y me decías que las brumas blancas Pero al decirlo, seducías con una excitación Me cuesta creer que ahora, al pie de la chimenea Temeroso y sumiso, me inclino a besarlos Leopoldo Alas Treinta y dos años han pasado: Treinta y dos. Treinta y dos borrados cumpleaños sin ti a nuestro lado: Treinta y dos. Treinta y dos años despertando tu voz casi a diario: Treinta y dos. Treinta y dos años de añorarte. Treinta y dos años alejándome de aquella adolescencia herida en la que me quedé cuando marchaste. ¡Ya ves cómo pasa el tiempo! ¡Hoy soy más viejo, veinte años más viejo que tú! Sin embargo sigues poniendo la banda sonora a esta, por fin, sosegada madurez desde la que te contemplo, como siempre, eternamente joven, eternamente dulce, eternamente tierna! Me moriré tan sólo Ana María Drack Hace tiempo que quería escribir, relajadamente en la madrugada, un canto a la naturaleza, que a estas horas, todavía arde sin tregua en los montes de Zufaria. Me gustaría haberlo hecho, pero no pudo ser, como tantas otras veces, el proyecto duerme en este estudio, repleto de libros, discos y poemas, junto a un hermoso ejemplar de "Biografía de un paisaje" de José Manuel Villar Marcén. José Manuel nos hizo hace poco más de un año ese extraordinario regalo a todos los zufarienses: Por sus páginas repletas de buena fotografía viajo algunas noches acompañado de mi hijo pequeño y redescubro y le descubro alguno de los rincones más felices de mi infancia. Lugares hermosos, idealizados en el recuerdo, con nombres sonoros, peculiares, como de cuento... Lugares a los que volvemos a través de un texto ágil, ameno y directo, para adentrarnos en un entorno natural, que quizá no valoramos en exceso quienes lo tuvimos o lo tienen, todavía, tan cerca. En esos montes dejó Domingo Esteban parte de su cansado corazón y el rastro de una vida ejemplar; de ellos nos habló Martín Esteban con conocimiento profundo y con vehemencia; bajo su sombra pasamos las mañanas de muchos festivos y domingos en familia, y alguna noche, por fortuna, lejos de ella. A ese gran pulmón de Zaragoza acudimos casi siempre con emoción, y alguna vez también, con miedo. Antonio Pérez Morte Sabiñánigo, 7 de Agosto de 2008 ¡Descubre toda la historia, la belleza y el encanto Mis manos han retomado la rueda del torno en el que aprendí. Mi ropa de trabajo: camiseta de tirantes, mis zapatillas favoritas y un bañador donde poder restregar las manos embarradas. La arcilla era de la Bisbal y la barbotina escurría directamente sobre mis piernas, todo un lujo. Fernando Malo San Mateo de Gállego, 3 de Agosto de 2008 Ángel Petisme en Concierto: Zaragoza 13 de Agosto 7 de la tarde Pabellón de Aragón Expo Zaragoza 14 de Agosto 12,30 noche Balcón de las músicas Expo Jaca 15 de Agosto 8,30 tarde Parque Municipal Día intenso y cálido tras una semana vacía y fría, con el temible aviso de la puta ansiedad: No, no voy a hacerle caso por mucho que se empeñe. No va a conseguir vencerme una vez más. No le servirá de nada. Continuaré así, sin bajar la guardia, luchando contra esta repugnante terrorista que dispara siempre por sorpresa y por la espalda, mientras uno sólo pretende cumplir su cometido... No le servirá mostrarme tanto sufrimiento inútil, porque siempre tendré cerca el bálsamo natural de la sonrisa de un niño; tampoco lo logrará recreándose en la intransigencia y la violencia, porque mi corazón late con el latido esperanzado y solidario de quienes dedican su vida a los demás. No podrá aunque haya perdido, para siempre, en el camino, a dos irreemplazables amigos más. No, no podrá porque nunca le será posible arrebatarme mi amor por ellos ni sus recuerdos. No lo hará. Venceré sus maquiavélicas estrategias porque yo también tengo las mías: Sé cómo abrir las puertas que se cierran y lo que debo decir cada vez que me llaman. Porque sé sonreir y andar erguido, acabaré con con esta bicha asquerosa que pretende quedarse a vivir en mi estómago y en mi cabeza. No podrá, tengo recursos contra ella: Una familia y amigos que me quieren y a los que quiero; lectores que me reclaman libros nuevos y agotados... Porque todavía me quedan muchos cuadros por contemplar y música y lectura para disfrutar acompañado o en silencio. Porque tengo ilusión, esperanza y proyectos para sumar a los activos contables cotidianos y cuadrar al final las columnas vertebrales de mi vida. Ayer las reforcé en casa de Lola Clemente y Paco Romero (las dos familias al completo) con una paella llena de "bichos", anécdotas y afecto, y después en el parque de Jaca, con una argamasa consistente, elaborada con besos, estrujones, abrazos, canciones y palabras amigas de Ángel Petisme y Miki, de Carlos Castán, de Héctor Lera y Suso Sáiz. Mi hijo Juan les engañó con su carita de no haber roto nunca un plato y les entregó esas "pasticas" de Sabiñánigo que tanto le gustan: Hoy cambiaremos de música. Escucharemos al tío Ángel. ¡Otro día ya volveremos a Amaral! Magda Díaz Morales Alfredo Moreno Luisa Miñana Marisa Lamarca Mónica Gutiérrez Omar Rojas Marta Navarro Ana Muñoz Antonio Pérez Morte Miguel Ángel Latorre Chema Lera Rafael Lobarte Rosalía Calvo Miguel Vicente Irene El lunes me hubiese gustado comenzar la semana en Zuera, en plenas Fiestas de San Licer: En casa de mi cuñado Eloy, compartiendo unas copas de orujo o Jack Danields con mucho hielo, para celebrar su cumpleaños. Podía haberlo celebrado también con una porción de tarta de Santiago y unos versos en gallego, en compañía de Antón Castro, mi amigo "el calvo de Aragón Televisión", que también lo celebraba ese mismo día. Por seguir la fiesta habríamos empalmado la noche en una interminable y apasionada conversación, junto al diablo bueno Ángel Guinda (que acaba de llegar a los "cincuenta y diez"), hablando de la hermosa colección de bocetos que Santiago Arranz expone en el Castillo de Larrés y para la que todavía nos queda tiempo, ese tiempo que faltó para la copa, los versos, la tarta, la charla o simplemente un correo con palabras hinchadas de afecto, como estos globos de colores que hoy cuelgo aquí, con un poco de retraso, junto a un puñado de abrazos y besos. ¡Os quiero, viejos! Vecina (mirando al cielo) : ¿Lloverá, señora María? Esta ha sido la semana del agua. Hemos intentado reducir la ingesta de refrescos. De cualquier forma, siempre mejor un zumo o una horchata que tanta bebida burbujeante, aunque de vez en cuando esté bien, muy bien, un tinto de verano, que además siempre te ofrece la nunca despreciable coartada de pedirlo con Casera. Yo bebo mucho, deprisa, de todo, sólo hay una bebida que no soporto, el bitter, me desagrada y me revuelve el estómago. Lo de un antepasado mío era mucho peor: Cuando algún familiar, amigo o conocido le ofrecía agua, solía contestar: "¿Agua? ¡No, no me he asustado! Yo sí, la bebo, ya digo, en abundancia y ayer en compañía de mi hijo pequeño, ingerimos las dos superdosis que nos regaló la 2 de Televisión Española, sin más interrupciones que sus preguntas y comentarios: "¿Papá, a que está bien lo de la Expo?" "Al que la inventó le darían un buen premio ¿no?" "¿Papá, Eduardo Martínez de Pisón es el de los libros de tu estudio?" "¡Mira, mira, que sale otra vez Pedro Arrojo! ¡Cuando vayamos veremos todas las cosas de Odón de Buen y te podrás comprar los libros que te falten! ¡Igual los tienen donde el acuario, como a él le gustaban tanto los peces! ¿Estarán..? Le contesto con una absurda y autohiriente ironía (que el crío no merece ni percibe) que sí, que seguro que estará todo allí junto a lo de Joaquín Costa, en la tienda, al lado de los llaveritos, pins y piruletas de Fluvi, entre la música atronadora de la Década Prodigiosa. "¡Ah, si, los que no dejaban escuchar a Petisme!" "Oye papá, pero Odón de Buen no cantaba." |