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Se me ha ido Agosto, esperando un descanso que no llega. Ha dejado un paisaje desolado de añicos de recuerdos y plantas destrozadas junto a las canciones huérfanas de Hilario Camacho y Carlos Carabajal. Se ha ido, disfrazado de otoño antes de tiempo, rompiendo a la mitad un verano que pudo ser nuestro y no es de nadie. Se ha ido, maldito agosto, de golpe, sin paseos nocturnos, sin charlas de terraza, sin la fresca de la noche ni el calor de los amigos. Se ha ido llevándose poemas, artículos y cartas que no he escrito, ni escribiré nunca... Se ha ido deprisa, dejándome esta absurda innecesaria sensación de pérdida y mi entera, inabarcable ansiedad. Fúndese tu inocencia de inmediato, Mano a mano, Antonio Pérez Morte (Del poemario "Cuerpos de Luna" 1974-1990) Estábamos inmersos en la madrugada, en un pub zamorano, acodados en la barra, y me encontré con un tipo al que hacía tiempo que no veía. Mientras me despachaba una cerveza al chaleco, la última de aquella noche, él comenzó a hablar de poesía. No hay nada que me llene más que la poesía, no hay nada que me produzca tanta satisfacción, me dijo. Yo le recordé que él me había descubierto el poema "La ciudad", de Cavafis, un año y medio antes, en otro garito nocturno. El se sabía muchos versos de memoria, de otros poetas, además de Cavafis. Me recomendó algunos autores, y yo traté de recomendarle a otros. Estábamos allí, no sé si serían las siete de la mañana o quizá más tarde, y me pareció fascinante que a esa hora, y mientras alrededor todo era ruido y confusión, ebriedad y bailes modernos, estuviéramos hablando de algo tan atractivo y sólido como la poesía. Un tipo duro que sepa construir un poema es invencible. Y si no, miren a Quevedo: tan diestro en la espada como en la rima. O recuerden a Cyrano de Bergerac en la película que protagonizó Gerarde Depardieu: eran más salvajes, más afilados, más sangrantes, sus versos, que sus estocadas. Y son más contundentes los poemas de Charles Bukowski sobre los infiernos de la existencia que los puñetazos que daba a otros borrachos en los callejones mugrientos y anexos a los tugurios en que se bebía el mundo. Aquella madrugada, pues, fue así: hablando de poesía aunque la horrible música nos conminó a gritar para oírnos y entendernos. Al final se fue, mi viejo conocido, diciéndome: "No te doy más la paliza". Al contrario, le aseguré, me encanta hablar de literatura. Siempre me he considerado poco entendido en poesía. estoy más acostumbrado a la prosa, al cuento y la novela. Sin embargo, oí una vez que no hace falta entender el poema para que te guste. Por eso durante esta primavera, y sobre todo en este verano, he procurado alimentarme de poesía. Una vez que entras en la rueda, ya no puedes librarte. Tienes que seguir leyendo poemas, descubriendo autores. He tenido, además, la inmensa fortuna de no leer en los últimos tiempos poetas que me decepcionen. Los he leído en manuscritos inéditos, en bitácoras, en libros, en antologías, en revistas. Como si estuviera sediento o enfermo. Voy a permitirme, pues, mencionar a los poetas que he leído en los últimos tiempos. A algunos los conozco personalmente, con otros sólo he contactado a través del correo electrónico, con otros será imposible establecer algún vínculo porque son extranjeros o porque están muertos. Los cito por dos razones: para agradecerles sus poemas y para que el lector que no los conozca procure descubrirlos. Así, he leído ultimamente a los zamoranos Tomás Sánchez Santiago y "El que desordena", Jesús Losada y sus versos para el catálogo de una exposición, el inédito David Refoyo y su aún no editado "Odio", además de los textos que cuelga en su blog. S Vicente Muñoz Álvarez y su "Privado", a David González y su "Ley de vida", a Karmelo C. Iribarren y su antología "Seguro que esta historia te suena", a Miriam Reyes y su "Espejo negro", a Manuel Vilas y su "Resurrección", a Antonio Pérez Morte y los poemas que de vez cuando pone en su bitácora. Y a Charles Bukowski y sus poemas de "La última noche de la tierra", a Sharon Olds y "Los muertos y los vivos", a José María Fonollosa y su "Destrucción de la mañana". En breve llegarán a las librerías Raymond Carver y su viuda Tess Gallagher, con sendos libros de poesía. Al fin. Mientras tanto, creo que releeré la "Poesía Completa" de Claudio Rodríguez. José Angel Barrueco (Publicado en La Opinión de Zamora, dentro de su sección "Escrito en el Viento", 4 de Septiembre de 2006) Mi Outlook se ha vuelto loco, elimina los mensajes, los traga deprisa, sin piedad, sin darme tiempo a verlos, a saborearlos. Mi Outlook acaba con todo, menos con el spam, que sigue intentando casarme con la rusa y venderme un Rolex y seis cajas de valium; que quiere hacerme socio de un casino y alargarme el pene... Esta página, mientras, hay noches y días, días y noches, que va a pedales: Elimina cuanto escribo. Se ceba con los amigos: Víctor Pardo, Víctor Juan, Sergio del Molino, Ana María Navales, David Rodríguez... Escribo poco y lo poco que escribo desaparece, menos mal que toda, toda la actualidad cultural la captura nuestro inagotable Antón Castro, para mostrarla después en Borradores, Artes y Letras y su magnífico Blog. Es posible que no conozcas demasiado las afueras de Zaragoza: Más allá de Torrero, más lejos del Actur, allá donde los efluvios Las afueras son también un reino de juventud: Allí les esperan dorados domingos para disfrutar Cuando llegue el insomnio, que llegará, cuenta, Amor mío no puedes dejar tu trabajo, amor mío Manuel Vilas Fotografía de Vilas: Daniel Morzinski Con las infinitas circunstancias El amor que hizo posible De ahora en adelante Agustín Porras Fotografía: Doug Beasley Llevo una semana sin asomarme a la ventana, a esta ventana mía y vuestra. Una semana sin compartir otra cosa que el silencio: No he tenido tiempo para contestar a los mensajes que saturan mi cuenta de correo, pero prometo hacerlo: Ando enfrascado, ahora, en proyectos urgentes y vencen los plazos, inexorablemente, como los de las hipotecas (Juan quiere una naranja, de ING, porque es su color preferido). Intento desconectar, a ratos, para escuchar a Petisme y leer sus poemas; para ojear el extraordinario catálogo de Pepe Cerdá y Carlos Castán que me envió el otro día Lola Aventín; para ver el Borradores de Antoncico que ya es un clasico de nuestro vivir cotidiano. Eso y leer su excelente rotundo y Cuento del Domingo pasado en el Heraldo o su entrevista a Silvio... aquel Silvio con quien huímos, entre botes de humo y pelotas de goma, a finales de los setenta, del pabellón francés de la vieja Feria de Muestras de Zaragoza, para sentarnos, un poco más tarde, a su lado (y al lado de Pablo Milanés), en los jardines del Parque Grande y disfrutar de aquel concierto íntimo e irrepetible, escuchándoles cantar "a pelo" (no a capela), como se hacía casi todo en aquellos años, de lucha y esperanza. Buscas por las callejas y las nubes terribles Teoría del color. Otro mundo es posible. Luis Antonio de Villena (Escrito y leído durante la presentación de Teoría del color en Madrid. 23 de Junio de 2006) El poeta asturiano David González, en su estudio, ordenando los poemas que ha escrito este verano y que conformarán su próximo libro. Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche. David González Ilustración: Teresa Salcedo. A Javier Torres 1 1 2 He llamado. Ya saben que sé sumar. Mi primo David ha muerto. ¡No escuché la llamada perdida! Con la excusa de protegerla, entré en su vida. Antonio Pérez Morte Fernando Sarría acaba de enviarme un Meme al que debo contestar con títulos de canciones de algún cantante que admire. He elegido a Luis Eduardo Aute. Descríbete: Prefiero amar. ¿Qué sienten las personas cerca de ti? Dos o tres segundos de ternura. ¿Cómo te sientes? Rojo sobre negro. ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental? Los fantasmas. Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente: Mirándonos los dos. ¿Dónde quisieras estar ahora? Mojándolo todo. ¿Cómo eres respecto al amor? De espuma. ¿Cómo es tu vida? Va como va. ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo? Un ramo de viento. Sólo tu cuerpo. Escribe una cita o frase famosa? No te desnudes todavía. Ahora despídete: Hasta mañana. PASO EL TESTIGO A SERGIO DEL MOLINO Y JORGE BARCO... Aquí, en este espacio en blanco cabe cualquier cosa, no hay límites, salvo los que tu establezcas. ¿De qué color es la nieve? Puedes extenderte lo que quieras. Puedes manchar al azar, como con una blasfemia, la superficie en la que otro busca para sí un trozo de tu alma. Tinta negra negra. Pisa, pisa con fuerza el teclado hueso que han borrado las yemas de tus dedos. Deja que corra la tinta hasta que no puedas. Sigue. No releas. ¿Qué importa que no pienses lo que escribes? ¿Qué importa, ahora, que no sientas lo que dices? ¿Que no lo sepas? ¿Qué importa que ya no seas tú? ¿O quizá lo seas? Aquí en este espacio en blanco, empezaste a escribir hace dos años, pensando quizá que cualquier cosa cabría y que no hallarías más límites que los que tu mismo establecieras. ¿Cuántas patas tiene un perro? Puedes continuar. ¡Inténtalo si tienes fuerzas! Puedes reinventarte o repetirte si continúas arañándole a la rutina y al sueño, alguna hora más. Si logras averiguar las palabras perdidas y vuelves a escribirlas con tu viejo pilot verde. Autoguardado mientras escribes un artículo nuevo. Probablemente. No sé qué decir y a lo mejor me callo o copio y te regalo una muestra del realismo sucio y hondo de David González Díaz. ¡Un verso de Manolo Vilas es casi una novela! Los críos duermen. Ana hace sudokus. Yo escribo, escribo, escribo medio dormido sin parar hasta que esto se bloquea y de milagro, tras un rato de tensión (¡San Licer, Patrón de Zuera!), recupero el texto que otras veces he extraviado para siempre, por los agujeros infinitos de la red. Cualquier día me colaré por ellos yo también y dejaré a David Mayor o Nacho Escuín, esperándome sobre la mesa. Mientras tanto, aquí en este espacio en blanco, me desangro, me desnudo, me vuelvo transparente... Y sigo porque sí (o ¿por qué no?) aquí tendido: hecho un trapo. Hoy, mientras todavía estaba en la cama oyendo la radio, he escuchado a Gonzalo Rojas, poeta chileno de 89 años, Premio Cervantes, y entre otras reflexiones, reflejaba en lo que decía, esas cosas inciertas que te pasan por la cabeza y no acabas nunca de entender, que te surgen de repente como un relámpago, en plena noche o en una amena conversación. La visión de las palabras manando de ti en pequeños versos o la belleza de una sola y única palabra que te llama con la fuerza arrebatadora y exigente de crearle un mundo alrededor de ella, para darle vida, color, una emoción que se transmita. ¿Será esto el espíritu poético que dejaba traslucir ese venerable anciano y gran poeta? Sea o no sea; es lo que tenemos amigo... palabras y palabras: hermosas, terribles, únicas. Luego, el crear vida con ellas y que alguien llegue a emocionarse con lo hecho es harina de otro costal. Esta noche a las dos surgió este verso: "Mi sombra se enamoró del atardecer". Fernando Sarría ...que alumbra más tu mirada... Melendi Le dije quédate, quédate esta noche y sus ojos decían que sí pero pudieron más sus manos sus anillos y sus recuerdos quédate y verás cómo te ama alguien vacío cómo rompe las sábanas alguien que no sabe sentir quédate y haz más grandes las heridas. Pero las manos pedían a gritos taxis y saliste como alma que lleva el diablo por calles subterráneas, olores nuevos y días sin sombra. Y llegó a casa, a su casa, a la de su hombre, su perra y su sofá y los ojos le brillaban. Ignacio Escuín Borao (POP, Editorial Aqua, Zaragoza 2005) Ilustración: "Desierto" Teresa Salcedo Jueves 28 de Septiembre 20,00 horas MUSEO PEDAGÓGICO DE ARAGÓN (Plaza López Allué s/nº) Huesca. PRESENTACIÓN DE LOS LIBROS DE LA GUERRA. BIBLIOGRAFÍA COMENTADA DE LA GUERRA CIVIL EN ARAGÓN (1936-1949) de JOSÉ LUIS MELERO RIVAS con la intervención de Jaime Vicente y Víctor Pardo Lancina MUSEO PEDAGÓGICO DE ARAGÓN (Plaza de López Allué s/nº) 22001 HUESCA Telf. 974-233036 HORARIO: De martes a sábado: 10-14 y 16-20 Domingos: 10-14 Lunes: cerrado. la última gota Daniel García Granda |