antonio pérez morte |
|
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.
Esta tierra, este tiempo, esta espantosa podredumbre que me acompañan desde que nací (porque soy hijo de una patria triste y hermosa como un sueño de piedra y sol; de un tiempo amargo como el poso de la historia): esta tierra, este tiempo que tiran de mis pies hasta arrancar los huesos a mi esperanza última, ¡ah, no podrán, jamás podrán vencerme, porque mi mano se me va y se agarra a otra mano de hombre y a otra mano que me encadenan, madre inmensa a ti! BLAS DE OTERO (De Pido la paz y la palabra, Santander, 1955) FOTOGRAFÍA: AGENCIA EFE Lord Byron Ediciones acaba de publicar una nueva edición de la antología Nueva Poesía Hispanoamericana, compilada por el poeta peruano Leo Zelada. La obra, que en esta ocasión va a ser distribuída también en España, será presentada en las principales ciudades españolas a lo largo de los próximos meses y contará con versión digital para todos aquellos lectores que quieran descargarla. POETAS ANTOLOGADOS: Luis Alberto Ambroggio, Ernesto Kahan, Manuel Lozano, Diego Muzzio, Aníbal Crespo, Carmen Berenguer, Mónica Haprichkov, Eduardo Llanos, Gigia Talarico, Bella Clara Ventura, Guillermo Fernández, Vilma Vargas, Maria Eugenia Caseiro, Alberto Lauro, Raúl Rivero, David Escobar, Otoniel Guevara, Txamba Payés, Isabel Alamar, Felipe Benítez Reyes, Mar Calvo Suances, Teresa Domingo, Agustín García-Espina, Luis García Montero, Enrique Gracia Trinidad, Juan Carlos Gómez Rodríguez, José Mañoso Flores, Isabel Miralles, Fernando Ortega, Victoria Pereira, Antonio Pérez Morte, Celina de Sampedro, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Hilda Marina Interiano Cueva de Payés, Marco Antonio Madrid, Juli César Aguilar, Jeanette L. Clariond, José Martín Hurtado Galves, Selene Name, María Dolores Pliego Domínguez, Antonio Cisneros, Luis D. Gutiérrez Espinoza, José Mari Recalde, Eli Martín, Isabel Matta Bazán, Carlos Oliva Valenzuela, Juan Vega Moreno, Enrique Verástegui, Leo Zelada, Celia ALtschuler, Hebert Abimorad. La vida es una muerte encorsetada en unas horrorosas vacaciones alegres. Nunca he sentido tanta soledad en esta mano. Ramón Irigoyen de Cielos e Inviernos, Ediciones Hiperión, Madrid, Diciembre de 1980. Con los ecos del recien clausurado VII Congreso de Periodismo Digital, el equipo del programa de RNE Hoy no es un día cualquiera, que dirige y presenta Pepa Fernández, continúa en la capital altoaragonesa, donde hoy domingo retransmitirá el segundo programa de este fin de semana, desde el Centro Cultural del Matadeo. El prestigioso magazine de radio cuenta con las colaboraciones habituales de Antonio Fraguas "Forges", José María Iñigo, Alex Grijelmo, Juan Morales, Pancracio Celdrán. En la jornada de ayer recibió como invitados a Fernando Elboj y Fernando Escartín y hoy contará con la presencia del periodista aragonés Manuel Campo Vidal. Durante sus cuatro horas de duración habrá espacio para el debate y la tertulia con temas actuales e interesantes como el periodismo digital y el insulto, tan difícil de erradicar de la vida política... Hoy no es un día cualquiera, es una buena excusa para trasladarse a Huesca, en una jornada llena de interesantes propuestas culturales, como la exposición plástica de José Luis Lasala o la muestra fotográfica de Miguel París, dos citas que merece la pena no perderse. ILUSTRACIÓN: SANTIAGO ARRANZ Cada noche nosotros hacemos una declaración de buenas intenciones; hablamos, escuchamos, nos contamos cosas en este juego de extrañas complicidades, pero la vida se agota con nosotros. Mientras yo pronuncio estas palabras y tú las oyes, miles de niños se están muriendo de hambre aquí al lado, a un vuelo de avión. Mientras suena la dulce música de fondo, un poco más allá están rompiendo el aire disparos de morteros y un estado mayor planifica meticulosamente el número de muertos previsible mientras la población civil huye sobre una tierra quemada hacia el desastre. Tal vez pienses que exagero. Tal vez exagero, pero apaga la radio y date una vuelta por la calle. A dos manzanas de tu casa alguien está durmiendo entre cartones, alguien que ha sobrevivido al invierno y carece de nombre, de edad y de derechos. Sigue calle arriba hasta el final de la ciudad y verás junto a las tapias a las que no llegan las luces de neón de los anuncios, cómo se inyectan muerte en venas encallecidas y son ya casi zombis de mirada sonámbula, escúalidas caricaturas de lo que fueron antes de engancharse y caminan inciertos, rotos, hasta que alguno muere de eso que llaman sobredosis. Si te deprime el espectáculo, da la vuelta y acércate a las calles que tú sabes y allí las verás, humilladas pese a sus risas, cubriendo con el descaro el auténtico rostro de la vergüenza, engañadas, mostrándose como la mercancía que no son a unos tipos oscuros, repugnantes o enfermos que negocian a la baja el precio de sus cuerpos. Todo esto, y más, está ocurriendo ahora. En un chalet de lujo, discreto pese a todo y rodeado de arbustos bien cuidados, es posible que hombres respetables de todos conocidos planifiquen, en el mejor de los casos, la quiebra de una empresa que dejará en el paro a cientos de familias. En el peor, tal vez barajan una lista de nombres y elijen uno sobre el que harán caer, sin que nos demos cuenta, el deshonor y la basura de la infamia en una brillante operación mediática. Ellos son el poder y necesitan demostrarlo. Estas cosas, y más, ocurren a estas horas mientras tú y yo nos dedicamos elocuentes palabras y hermosas músicas. Si te lo cuento, no es para amargarte la noche ni para ponerme trascendente, pero de vez en cuando conviene no perder el sentido de la realidad, no confundir este estudio 104 con el mundo, ni este programa, que intenta ser amable, con la vida. Andrés Aberasturi Pablo ha redescubierto el baloncesto, las trufas caseras, las naranjas sanguinas... Juan, que no sabe de melancolías, desprecia el sabroso zumo rojo, porque le gustan las otras naranjas-naranjas, de color naranja, que es su color preferido: No le gustan con manchas, parece que estén puercas, aunque luego vaya y estén buenas, que ya lo sabe, pero no... A Juan le gustan las trufas, que están más limpias, aunque le llenen el morro de polvo, porque el polvo es cacau y el cacau está bien, pero que bien bueno, y además te pone contento. No se cansaría nunca de comer "achicote" que decía cuando era pequeño. Ahora ya es mayor y tiene cuatro años y más días, también tiene una silla amarilla, a su medida, para recorrer la casa, y sabe manejar casi todas las "areramientas" de bricolaje como "Christian" el de la tele. En el cole tiene dieciséis compañeras y cuatro amigos: Los chicos son sus amigos y las chicas más guapas. Las más guapas son Andrea y Otilia, aunque Otilia sea la seño, que también es chica, pero más grande y juega con ellos y les enseña algunas cosas que aún no se saben, pero que se tienen que saber ya muy pronto. María Luisa es la profesora de inglés y también la quiere mucho, por eso, cuando sólo le quedan dos bombones distintos, le da el gordo a Otilia que le cuida más rato y el pequeñito a María Luisa, que está menos tiempo y le gastan menos la paciencia... La paciencia también se la gasta a Pablo, que a veces tiene más, pero que se le va de golpe cuando se coloca ante la Play. Conozco, de sobra, esta voz que susurra y desgrana semillas con dulzura, la voz que recita y canta: esa voz que ha crecido conmigo, la voz del cantor de la lluvia. A treinta años de distancia de aquel disco grabado en el Olympia, todavía recorro entre surcos la emoción contenida, para entonar: Nada es fácil y tampoco la vida... Conozco esta voz grave. Son más de tres décadas de sueños y melodías arrancadas a la rutina, para trocar desencanto por esperanza, tristeza por poesía. Ahora Pablo ha dado un paso más: "He querido hacer un disco depurado y terapéutico, que huya de los fuegos de artificio, pero que sea capaz de repartir abrazos y currar las heridas del alma..." Le digo que conmigo lo ha conseguido y se emociona: "Eso, Antonio, es muy importante para mí..." Realmente es así. Poner en la disquetera de mi equipo de música su álbum Plata, es trasladarse, de inmediato, a un oasis de tranquilidad y olvidar el estrés y la ansiedad que a menudo nos atrapan. Pablo Guerrero, que este 2006 cumplirá sesenta años, conversa con tranquilidad y sosiego y me confiesa que a su edad las cosas se saborean mucho más y se contemplan con más calma. Hablamos despacio del disco, ese disco que le ha hecho "feliz, muy feliz". Una obra poestico-musical que ha contado con la colaboración de numerosos amigos: las cantantes Luz Casal, Olga Manzano y Olga Román; los guitarristas Luis Mendo, Suso Saíz y Nacho Saínz de Tejada; el bajista Billy Villegas; Lorenzo Solano al saxo; Luis Camino a la percusiones... Todos ellos han puesto su granito de arena, en el mejor trabajo (sin duda alguna) de su trayectoria, porque Plata atesora entre otras muchas cosas: belleza, honradez, sencillez y sensibilidad. Pablo recuerda cómo extrajo, sin instrumento alguno, la melodía interna que cada poema escondía, hasta quedarse sólo con su esencia. Mientras, poco a poco, iba depurando su nuevo concepto de canción. Una canción semilla, que seguro, germinará en cada escucha, con cada nuevo latido: La plata se duerme en arroyos de espejos y llena tu cintura de caricias de agua. Tú, que nunca estás sola porque sientes volar un ave de tu mano cerrada... Antonio Pérez Morte (Nº 51 de Qriterio Aragonés, Zaragoza, Marzo de 2006) Sólo dios sabe por qué se me regaló el don de aprenderme de memoria las manos de todas las cajeras que me han atendido y cobrado alguna vez en mi vida. Es un don inexplicable, frenético cautiverio de los ojos. Cajeras del Carrefour, del Sabeco, de Alcampo, cajeras de todas las tiendas que he visitado, llevo vuestras manos en el disco muy duro de mi memoria. Manos grandes, pequeñas, manos tristes, alianzas, adornos, uñas de todas las formas y de todos los colores, venas bajo la piel, manos atadas a una máquina registradora, manos cansadas, uñas rotas. Falanges señaladas para trabajos pocos señalados. Manos siempre pulcras, manos a veces de una belleza fulminante. Manos inesperadas. Siempre que voy con el carro de la compra y dejo el azúcar y las galletas en el mostrador, y comienza la cajera el rito de coger con sus manos mi compra, me invade una rabiosa melancolía: miro esas manos que cogen lo que compro, esas manos esclavas, las mías que también lo son, las mías que sacan billetes de una cartera, las manos de ella, con sus uñas pintadas (he visto cien mil uñas encerradas en cien mil colores), los cambios, El Rey de España pasando de mano en mano, ausente él también con su efigie narcotizada, las estúpidas galletas, la abundante azúcar. Y es entonces cuando actúa mi memoria. Allí donde sólo hay manos muy baratas en trabajos muy duros, yo me aprendo esas manos muy de memoria: dedo a dedo, alianza por alianza, uña a uña, cada falange, cada vena abandonada a su suerte, cada pliegue de la piel, cada forma delicada de los dedos. Manuel Vilas (Resurrección, XV Premio Jaime Gil de Biedma, Visor Libros, Madrid 2005) Papá: ¿Por qué cuando nos viene el sueño, los ojos se hacen pequeños pequeños y la boca se hace grande, y sólo dice bostezos? ¿Eh? Hay cientos de historias como ésta que ningún fabulador por perverso que fuese podría urdir mejor. Un muchacho soñó que ponía una bomba y al día siguiente lo contó a sus amigos. No conozco su nombre pero sigue en la cárcel. Hasta soñar está prohibido en Palestina. Ángel Petisme (Editorial Eclipsados, Zaragoza, 2005) Día del padre: ¡Dos besos y un dibujito! El 15 de marzo, quedó establecido el nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con el claro mandato de abordar todas las situaciones de derechos humanos. La lamentable decisión de Estados Unidos de votar en contra sólo fué secundada por otros 3 países (Israel, Islas Marshall y Palau). Una abrumadora mayoría, 170 países, votó a favor, mientras Venezuela, Irán y Bielorrusia se abstenían. La movilización de la sociedad y de las organizaciones internacionales ha sido fundamental para conseguir este resultado. Sólo en España 11.000 personas se sumaron en pocos días a las peticiones de Amnistía Internacional. Las víctimas de violaciones de derechos humanos vuelven a tener motivos para la esperanza. Ahora, los Gobiernos de todo el mundo deben demostrar su compromiso con los Derechos Humanos garantizando un Consejo fuerte y efectivo, cuyos representantes respeten los máximos estándares de derechos humanos y se sometan a revisiones periódicas por expertos de Naciones Unidas. ¡Gracias por tu contribución a este paso histórico! Esteban Beltrán Amnistía Internacional- España No quieras retornar. El día se ha extinguido y ya no vuelve el sol a desandar espacios que recorrió en su órbita. A través de los tiempos, volverá por los mismos senderos. Ni párpados, ni labios, en la distancia, nos soñarán los siglos. Carmen Serna (Poema Inacabado, Aula de Cultura Astro, Córdoba 1992) De cada cuatro personas que visitan este blog, dos son la mitad. Este sueño, que acabo de soñar y en cuyo tenue borde te hiciste no visible, limita con la nada. José Ángel Valente (Fragmentos de un libro futuro, Galaxia Gutemberg / Círculo de Lectores, Barcelona,2000) A cuatro manos ¿descubrimos el amor? ¡A cuatro manos la tierna melodía, juntos interpretamos! Antonio Pérez Morte Sí, he sido mi padre y he sido mi hijo, me he planteado preguntas y las he contestado lo mejor que pude, me he hecho repetir, noche tras noche, la misma historia, que me sabía de memoria sin poder creerla, o nos íbamos, cogidos de la mano, mudos, sumergidos en nuestros mundos, cada uno en sus mundos, con las manos olvidadas, una en la otra. Así he sobrevivido, hasta el presente. Y aún esta noche parece que todo marcha bien, estoy en mis brazos, me sostengo entre mis brazos, sin mucha ternura, pero fielmente, fielmente. Durmamos, como bajo aquella lejana lámpara, embrillados, por haber hablado tanto, escuchado tanto, penado tanto, jugado tanto. Samuel Beckett (Textos para nada, Tusquets, Barcelona, 1971) Nadie habla ya de los mil setecientos inmigrantes que murieron en diciembre pasado, intentando alcanzar territorio español: Perecieron en aguas internacionales y por tanto el tema no es de nuestra exclusiva competencia. Además, no van a fastidiarnos, los inmigrantes subsaharianos, la esperadísima fiesta de los comunicados, para una alegría que nos da ETA después de tantos años. ¡Que se ha perdido el alto el fuego hasta Eloy de la Iglesia! Eloy de la Iglesia, que abrió mis jovénes ojos hacia los marginados, descubriéndome una realidad mucho más cruda, en un momento en el que las canciones del Dúo Dinámico, Marisol y la Dúrcal eran reemplazados por la rumba. Rocío, también se ha ido, abriendo un hueco en el lejano y tierno territorio de mi infancia. Eloy vive aún en los más grises poemas de mi adolescencia y en esas imágenes urbanas que nos asaltan cada día, cotidianamente, a cada paso. Lunes lunes. Lunes total. Gris. Negro. Rojo. Mortal. Lunes para olvidar. "CON LA VOZ Y LA PALABRA" LECTURA DE POESÍA MANUEL VILAS CENTRO DE HISTORIA DE ZARAGOZA VIERNES 31 DE MARZO 20,30 HORAS |