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S iembra, Soledad, O quedades transparentes. L abra en un campo de arcilla blanca E l sueño de perdurar, D e perpetuarse en la esencia: A bre su alma de fruto maduro D esde la piel a la semilla. F ácil es ahora, mirarse hacia adentro, R omper cada prejuicio, A hondar hasta el tuétano, N acer, otra vez, entre el aire y la materia, C antar en cada parto O dejar que la emoción se haga lágrima y germine. S E M I L L A S O L E D A D F R A N C O S A L A D E A R T E DE SABIÑANIGO EXPOSICIÓN DE ESCULTURA Y FOTOGRAFÍA HASTA EL 15 DE OCTUBRE se piden paso en este incómodo proceso de maquillajes sin orden, febriles caretas, retratos imaginarios a golpes de ceniza creciendo como arrugas carnívoras confundidas y amontonan una misma mueca un mismo monstruo que aprieta los huesos para sujetarse las vísceras en un esfuerzo estéril de ocultar la careta más grotesca hecha detrito. Llevo un tiempo llorando sin parar. Los martes y los domingos. Y también los sábados. Aunque no se me ve. Lloro delante del espejo y tumbado en la cama. Casi nunca se desbordan mis lágrimas, porque se quedan suspendidas en los ojos. A punto de saltar y agujerear el suelo. Como ácido sulfúrico. Lloro de emoción en las bodas: en la de Anda Lydia y Óscar y en la de Ánchel e Ignacio y en la de Sole y Óscar. Lloro de tristeza en los entierros: el último, el de Boni. Lloro cuando debo llorar y también lloro cuando no debo. Lloro de alegría. Y también, de pena, como lloraba cuando niño. Lloro por las guerras, por el hambre y por los huracanes. Lloro cuando me devora la impotencia, claro. Llevo un tiempo llorando sin parar y de verdad. Lloro y es como si tuviera dentro una brigada de limpieza. Sin detergente. Sin espuma. Sin lavadora. Aunque con centrifugado y secado. Lloro cuando se acaban todas las palabras. O están tan escondidas y tan alborotadas que no consigo ordenarlas. Lloro en los cumpleaños. Lloro con las canciones y en las despedidas. Lloro después de hablar por teléfono. Y a veces antes. Lloro cuando me gusta lo que leo. Lloro en el cine. Lloro en las cenas con amigos, donde se brinda y se exalta la felicidad y el tiempo compartido. Y el tiempo desaparecido. Loro viendo los talkshows de la tele: esa parte de la televvisión que es ficción fabricada con sentimientos verdaderos. Lloro por lo que más quiero. Lloro por los vesos. Lloro en el verano. Y lloro cuando llueve, que es cuando mejor se llora, como de camuflaje. Llevo un tiempo llorando sin parar y empiezo a conocer el mecanismo. Primero se me encoge el estómago. Luego se me ponen telarañas en los párpados. Más tarde se me congelan las orejas. Y aparecen las lágrimas que quedan en equilibrio, como carámbanos de sal. Lloro cuando veo a un amigo. Lloro mirando el paisaje desde el coche. Llevo un tiempo llorando por todo. Y no lloro como un acto de la voluntad sino obedeciendo a mi cuerpo: de manera involuntaria, incontrolada. Aunque no me atrevo a escribir que indeseada. Lloro y el llanto me parece una extraña ITV de la vida. (Publicado en Heraldo de Aragón, 2 de Octubre de 2005) Escribo desde Zuera, adonde llegamos el sábado de Sabiñánigo. El viaje en ferrocarril fue una nueva e increíble aventura. Nos tocó en suerte una antigualla, un tren vetusto y sucio que nos hizo volver a votar, obligatoriamente, como hacía Franco, en los viejos tiempos: ¡Votar para nada! El traqueteo se acentuaba en aquellos tramos del trayecto donde presumiblemete el trazado está mejor. ¡No sé si será cierto! Al llegar a la minimalista estación de esa cinematográfica ciudad del Tercer Mundo Aragonés llamada Huesca, a la señora de enfrente le habían dado más vueltas las órbitas de los ojos, que a Marujita Díaz durante toda la década de los sesenta. Al vehículo en cuestión le faltaban más luces que al camerino de la Niña de la Puebla o a los personajillos de ese insufrible cazador de tarados llamado Rubén Cárdenas, aún así sobrevino el apagón, mientras Pablo hacía apuestas sobre cómo volvería la luz: ¿Al ritmo de la Chatunga de Luis Aguilé? ¡Algunas veces ha sido así, ésta no! Mis hijos, mi pareja de tragantúas, habían engullido para entonces, cuatro bocadillos, un Actimel, dos refrescos, dos bolsas de chucherías... pero al menos, permanecían quietos y espectantes en sus asientos, ante el ir y venir del maquinista que, linterna en mano, cruzaba acelerado el pasillo, para realizar la eterna maniobra de salir "reculando" por la misma vía que había entrado. El conductor debía ser experto y consiguió sacar el catafalco marrón de esos andenes adonde van, casi a diario, las reliquias vivas de la Renfe, que nadie acepta ya, en nigún sitio. Huesca lleva años marginada. La segunda provincia de Aragón, está poblada por cuatro gatos de los sólo votan tres. No somos electores rentables y esa es la auténtica madre del cordero. ¡Sólo somos un área de descanso a donde vienen a cargar pilas los domingueros, con su cargamento de bocatas a la espalda!. ¡Tendremos que montárnoslo por libre! ¡Tendremos que repoblar con inmigrantes si no somos siquiera capaces de garantizar nuestro propio relevo generacional! ¡Tendremos que hacer más números! Calcular cuántos hombres y mujeres, sin decimales (para no partirlos), nos harán falta para ir cubriendo, poco a poco, todos nuestros subsidios, siempre, claro está, que no seamos autónomos. Tendremos que acordarnos de ellos, si queremos que algún día, alguien nos saque a pasear, a buscar la rayadica de sol y de alegría. Tendrá que ser así, aunque sólo sea para que alguien sepa lo egoístas que somos. Tendremos que quitarles las esposas y darles agua o Coca-Cola si hace falta, cerveza sin alcohol... Limpiar sus rudas manos con una partida descomunal de Betadine, masajear con Trombocid sus moratones y traérnoslos a casa sin correr riesgos, fletando aviones, que no sean del Ministerio de Defensa. Antes tendremos que hacerles un sitio en mitad de tanta desvergüenza y darles lo imposible para que se sientan cómodos. Después de todo, aunque hayamos cerrado los ojos demasiado tiempo, sabemos de sobra, que han toreado la vaquilla fura de la hambruna entre cornadas y que han pasado, con destreza la prueba del vallado de espinos y la de la patera, en este Gran Prix de la incompetencia Internacional, de la insolidaridad individual y colectiva. Tendremos que salir, todos en masa, a recibirles, con Marcelino a la cabeza. Todos: blancos, negros, amarillos, verdes y azules, porque rojos ya no quedan. Montar una rueda de prensa y una gran fiesta en el aeropuerto chiquirrín de Monflorite, con canciones de Carbonell y de Petisme, de Carmen París y de Sopeña, de Bunbury y Juan Perro, de Especialistas y Amaral, de la Ronda de Boltaña, Labordeta y Vinos Chueca... Aguardaremos ansiosos su llegada como andamos aguardando la lluvia que no llega. No llueve, es verdad, no nieva, pero los campos de golf siguen creciendo como setas, mientras los rovellones no se atreven a sacar la cabeza de la tierra. De seguir así, nos quedaremos sin agua en cuatro días y nos tendremos que tragar a palo seco, a lo bestia, las castañas de mazapán de Huesca, los empanadicos de Siétamo y las Trenzas de Almudévar. El desierto avanza, ya lo dijo Petisme y no le hicimos puto caso. Cualquier día la arena llegará, sin darnos cuenta, al Puente de Sardas. Si llega, ojalá ese desastre natural no cause víctimas, arrasará esa puerta falsa al futuro que han vendido a los incautos un puñado de constructores de tierra baja y altos vuelos, gentes que han llevado hasta el límite la improvisación en el mundo de la construcción y el urbanismo, con el beneplácito de su Ayuntamiento: Ignorando hasta la climatología de la zona, el respeto por el entorno, y los más mínimos sentidos de la lógica y la ética. Hay demasiado listo, demasiado inepto, firmando cheques en blanco a un futuro por el que dicen apostar. Proyectos como Pirenarium o Lacuniacha, siendo, sin duda positivos, deben formar parte de un "todo" mucho más ambicioso, no sólo en el terreno económico... Cualquier día, cualquiera, el desierto de Tardienta llegará a la entrada del Lid´l, donde antaño estuvo la Fosforera y donde no queda ya nada de chispa: Se habrá llevado por delante esas construcciones horribles, que parecen granjas para cerdos, paredones de fusilamiento y donde al pobre Rafael Alberti le han regalado una plaza, mutilada como su vida: Una broma chunga, macarra del Plan General de Ordenación Urbana. Huesca se muere, agoniza, mientras espera como siempre, el goteo miserable de algún evento de la Expo! ¡Alguna propineta! ¡A ver si nos cae lo que sea! ¡Mejor si no es una macrocárcel! ¡A ver si nos cae algo y podemos lucirlo como paletos, frunciendo el entrecejo bajo el cachirulico azulete de Belloch, ese cahirulo que parece la venganza fantasma de José Atarés! Huesca se muere, agoniza... ¿Cómo van a abrirnos los franceses la frontera de Canfranc? ¿Para que les vayamos pasando vagonetas de amargura y de miseria? ¡Son demasiado inteligentes! Artistas plásticos, novelistas, poetas, media docena de empresarios y algún técnico cultural, como Teresa Luesma, luchan, denodadamente, desde Huesca por construir otra realidad y coger, definitivamente ese tren verdadero hacia el progreso, donde también los ciclonudistas (con ropa o sin ella) cuenten con espacio para acomodar sus bicicletas. A estas horas de la madrugada en las que hasta el presidente del gobierno descansa: yo no puedo. Me he hecho sobre la cama los cien mil metros lisos y me he levantado con sigilo para no despertar a Ana. He visitado a Roca, aunque para seguir manteniendo con él las relaciones fluídas, he intentando no tocar el tema del estatut. Luego, muy despacio, me he ido aproximando al ala joven de la casa, donde duermen los jóvenes progresistas y la santa infancia. Le he apagado el transistor a Pablo, tras comprobar en la oscuridad, lo bien que siguen sonando Roxy Music después de tantos años. He arropado a Juan y le he visto frotarse la nariz como un monico. Me he tomado mi dosis de Spidifen 600 y de vuelta a mi cuarto, he entrado en el estudio a desordenar y elegir un puñadico de palabras para cuando amanezca. He colocado sobre el escritorio Las confesiones de San Agustín y El manifiesto comunista de Karl Marx, los traje el miércoles de Zuera y aunque quiero releerlos todavía no he elegido el orden : ¡qué cosas me ha dado por leer, deben ser las secuelas!. Luego he entrado en "Internete Blue", como dice el benjamín de la casa y os lo cuento. Os lo cuelgo aquí en mi página, junto a un ¡Buenos días! para el primero que venga. LA PRESTIGIOSA CANTANTE NAVARRA AURORA BELTRÁN, EX-LIDER DEL GRUPO DE ROCK TAHURES ZURDOS, DARÁ ESTA NOCHE UN CONCIERTO ACÚSTICO EN LA SALA CORLEONE DE SABIÑÁNIGO. UN CONCIERTO MUY MUY ESPERADO POR LOS SEGUIDORES DE ESTA ARTISTA, QUE POSEE UNA DE LAS VOCES MÁS PRIVILEGIADAS DEL POP NACIONAL. HACE UNOS MESES, AURORA, TUVO QUE SUSPENDER SU CITA CON LOS SERRABLESES, DEBIDO A INELUDIBLES PROBLEMAS PERSONALES, SIN EMBARGO ASEGURÓ QUE NO SE TRATABA DE UNA CANCELACIÓN SINO DE UN APLAZAMIENTO, Y QUE VOLVERÍA A REENCONTRARSE CON SU PÚBLICO DE SABIÑÁNIGO MUY PRONTO: EL DÍA HA LLEGADO ¡A DISFRUTARLO! Hoy la esperanza ha puesto una pequeña flor junto al arroyo claro. La brisa nos ofrece perfume de mimosas. Quizá después de todo la lluvia venga a vernos. (Incluido en la Antología de la Poesía Española Contemporánea, Lord Byron Ediciones, Lima, Julio de 2005) ULTIMOS DÍAS EXPOSICIÓN DE SANTIAGO ARRANZ OBRA 1997-2005 HASTA EL 22 DE OCTUBRE GALERÍA CARLOS GIL DE LA PARRA PASEO DE LA CONSTITUCIÓN Nº 28 (SEMIESQUINA LEON XIII) ZARAGOZA La antología de la Poesía Española Contemporánea (Poéticas desde la Postmodernidad) compilada por el poeta peruano Leo Zelada, continúa presentándose con éxito en las más importantes ciudades españolas: Si el pasado 5 de Octubre la prestigiosa librería Topbooks daba a conocer esta obra en pleno centro de Madrid, el próximo sábado 5 de Noviembre la cita tendrá lugar en FNAC de Diagonal Mar de Barcelona a las 19,00 h., con la participación de Iván Humanes, Fernando R. Ortega, Victoria Pereira y Teresa Domingo Catalá, cuatro poetas que fueron seleccionados para la edición junto a Isabel Alamar Torró, Blanca Andreu, Felipe Benítez Reyes, Agustín García-Espina Martínez, Antonio García Vargas, Juan Carlos Gómez Rodríguez, Kepa Murúa, Antonio Pérez Morte, Oswaldo Roses, Cristina Ruberte-París, Celina De Sampedro, Jaime Siles y Luis Alberto de Villena. LA COMPAÑÍA ARAGONESA "TITIRITEROS DE BINÉFAR" HAN OBTENIDO EL "PREMIO SAN MIGUEL AL MEJOR ESPECTÁCULO DE SALA" EN LA FIRA DE TEATRE DE TÁRREGA, TRAS REALIZAR UN RIGUROSO ESCRUTINIO DE 6218 PAPELETAS, QUE EL PÚBLICO ASISTENTE, RELLENÓ AL FINAL DE LAS REPRESENTACIONES ¡FELICIDADES AMIGOS! ¡FELICITÉMONOS TODOS! ¡ENHORABUENA! ¡Entrar aquí es casi una rebelión! ¡Un acto de sabotaje a un sistema inhumano, repleto de engranajes y engranajes! ¡Es como ir cumpliendo a pedacicos, los Cantos Colectivos de José Antonio Rey del Corral! ¡Un pequeño jirón de comunismo democrático! El Verbo se hizo carne tuya y carne mía y conjugó entre nosotros. Corren perros salvajes por los campos verdes del ensueño, ladrando como su dueño, luciendo sus collares. (Antonio PÉREZ MORTE, Del poemario inédito De puño y letra, 1974-1991) Un poema que se enrosca a la vida Como la hiedra al árbol cortado Como la sílaba a la sílaba Como la sílaba hecha de herrumbre y de silencio Como la sílaba se enrosca al árbol cortado Diciendo nada al hombre Y al poema que se enrosca sobre el hombre. (Leopoldo María Panero, Del poemario El hombre elefante, Huerga y Fierro Editores, Madrid Junio de 2005) James, he soñado contigo toda la noche. He intentado, entre tanta oscuridad, recomponer tu rostro con la misma precisión que me recompuso tantas veces tu palabra, en los foros solidarios de Internet. En la red te encontré un día, no muy lejano, hablando del neoliberalismo y de la justicia social, de los gobiernos corruptos, de esa esperanza para los brasileños, que se llamaba Lula. Te has quedado para siempre atrapado en ella, como un pez solitario que intentase atravesar un banco de alimañas. Pienso en ti en el mar negro de esta noche sin sueño y busco con urgencia y en silencio tu palabra, como busca pruebas de inocencia quien se siente culpable. Como si yo también lo fuera, como si yo también tuviese motivos para el arrepentimiento: No haber guardado, por ejemplo, una copia de cada archivo solidario que, de vez en cuando, llegaba a la bandeja de entrada de mi Outlock y donde hoy, sólo queda tu dirección en una carpeta vacía. Tu dirección que es el único Norte, señalado por tu índice. Tu dirección como único camino posible. Leo, Leo Zelada, otro eterno joven poeta, peruano como tú, me desvelaba anoche (mientras releía a Vallejo) la noticia y su secreto, en sólo dos palabras: Muerte y Magisterio. Habrá que pensar, detenidamente, en ambas. De cualquier modo, será necesario investigar para saber quienes fueron esos salvajes incautos, que quisieron acabar con esa visión más humana del mundo que para ellos representabas, partiéndote el esternón, arrancándote las uñas, cortándote la cabeza después de partirte las costillas y las piernas, como si el espíritu de un hombre residiese en el frágil armazón de su cuerpo. James. James Oscco Anamaría, repito tu nombre varias veces. Como una oración lo repito al comenzar mi jornada y le digo a Dios, a los amigos y a mi mismo, quizá para poder empezar a creerlo, que nunca jamás estuviste tan vivo. |