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Antonio Pérez Morte

Diario

NOKIA E-90 CARGADO A BALAZOS

NOKIA E-90 CARGADO A BALAZOS

Blogueando: 
Encuentro esta fotografía en la página de Javier Torres.  

¡NOKIA E-90 CARGADO A BALAZOS!
¿Quién llamaba cuando sonó el disparo?

De paseos, libros y recuerdos.

De paseos, libros y recuerdos.

Salgo de paseo y acabo ¿cómo no? de librerías. Al primer golpe de vista descubro una maravillosa y esperada reedición de esmerado diseño, Museo de la soledad de Carlos Castán, junto a una nueva entrega de Leyendario de Óscar Sanmartín y Óscar Sipán (Tropo Editores). 

En la sección infantil dejo las cartas para mis sobrinicas pequeñas, que sueñan con enormes cuentos de hadas y castillos. Me hago con los diez textos últimos de Moustaki y me pierdo en la belleza del Bestiario  de Javier Tomeo y Natalio Bayo editado por Prames: ¡Me lo pido!.  Me pido también una pequeña joya, llena de dibujicos, escrita e ilustrada por Paco Paricio, Títeres y demás parientes (Pirineum).  Nada más.

He retomado las fantásticas viñetas de El Roto en su Vocabulario figurado 2 (Círculo de Lectores) y estoy releyendo la Poesía Reunida de Antonio Gamoneda (Círculo de Lectores / Galaxia Gutémberg), la nueva-vieja novela En el remolino, de José Antonio Labordeta, rescatada con éxito por Anagrama y el Recuerdo de una vida en España, de mi tío Antonio Garulo Sancho (Fundación Aladrén).  

Antonio Garulo fue una figura clave del socialismo aragonés. Fundó las agrupaciones locales del P.S.O.E. y la U.G.T. en Zuera, lugar donde nació en 1901 y donde llegó a regentar el Ayuntamiento durante la Segunda República.  Durante la Guerra Civil desarrolló una importante labor militar, además de trabajar en la reconstrucción de su partido y sindicato.  En 1939 partió rumbo a Méjico, iniciando un larguísimo exilio que se prolongaría durante casi cuarenta años y del que sólo regresó tras la muerte del General Franco: La sociedad y su partido habían sufrido grandes transformaciones, quizá excesivas...  y aquel hombre de una pieza, afable y bonachón (con el que ahora me reencuentro, en una mezcla de alegría y dolor, a través de estas páginas) se encontró, de golpe ante un pueblo y un país, distintos, llenos de ausencias.  Iniciaba entonces otro exilio, quizá todavía más doloroso, el de sentirse extranjero en su propia tierra. 

De alergias y conejos.

De alergias y conejos.

Sí, si es que vamos de sobraos: ¡Hemos dado tantas propinas por esos cafés que Rodríguez se toma a ochenta céntimos, que hemos disparado la inflacción!  Ahora ya no hay marcha atrás y como hay que seguir apechugando con la subida imparable del interés de la hipoteca, no nos queda más remedio que comernos el conejo que Solbes nos aconseja para esta Navidad. Conejo sin ali-oli será, porque hay que ver como sigue subiendo el precio de los ingredientes: El aceite por las nubes...  ¡Manda huevos, que a este paso vamos a tener que comprarlos, como antaño, por medias docenas!  

Todo sube, hasta el billete del renqueante canfranero, que todavía anda en vía muerta.  Todo sube, todo:  Llega la recesión y las televisiones intentan ahorrar presupuesto abriendo las latas redondas de los viejos filmes, para resucitar a Franco y a la ETA.   Bueno no, que ETA resucita sola y cuando quiere. ¡Esto es un sinvivir! Menos mal que puestos a resucitar fantasmas, El Corte Inglés rescata del lejano fondo del recuerdo a la entrañable familia Telerín, dándoles color y a nosotros una gran alegría: Recibo un año más la tarjeta navideña, siempre desinteresada y puntual, del "cumplidísimo" Isidoro Álvarez.   Menos mal...  

Menos mal que a los partidos de "izquierda" como el PSOE les siguen quedando "novedosas" y solidarias  propuestas, para compensar a las clases sociales más humildes de iniciativas injustas como ese canon de la S.G.A.E. que anima a las gentes de bien a delinquir (para no pagar su "por si acaso...").  Menos mal.  ¡Menos mal -¿verdad?- que seremos mucho más ricos cuando supriman el impuesto sobre el  patrimonio, aunque hasta entonces tengamos que buscar alternativas más económicas a la tradicional cena de Nochebuena. 

No os lo había dicho todavía, pero no: No como conejo. No puedo... Me produce alergia y no es lo único: Desgraciadamente hay demasiadas cosas, ultimamente, que me la provocan, especialmente  en estas fechas en las que uno anda, si cabe, aún más sensible. Llevo varios días padeciendo una terrible indescriptible comezón que se desata ante algunas declaraciones puntuales que me llegan por televisión y radio, y que denotan una evidente falta de sensibilidad y de respeto.   

PDT: Si a alguien le produce urticaria este texto, lo siento, a mí también  me picaba. Ya se va yendo el escozor...                

¿Será Navidad?

¿Será Navidad?

Noviembre, que zarpó llevándose a Fernando Fernán Gómez, se aleja deprisa, se pierde en la distancia, en la oscuridad cada día más temprana, para ocultarnos esa evidente realidad, inasible a los medios.  

El espectáculo de la crispación preelectoral, que ahora viene a durar cuatro años, ha saltado a la calle.  Algunos han conseguido por fín su objetivo: La gente, desencantada, quemada, se queda en casa como señal de protesta, o se radicaliza y se dividide bajo pancartas de erres y zetas. 

Mientras, mi hijo Juan, que cumplió ya los seis años, no entiende nada:  ¿Por qué Zapatero quiere que hablemos mal?  ¿Por qué quiere confundirnos a los niños que aprendemos a leer?  ¿Por qué les han disparado a los guardias civiles? ¿Por qué maltratan a las mujeres?  ¿Qué es violencia de género? ¿Por qué les hacen cosas feas a los niños?  ¿Qué es la pornografía?  ¡No entiendo qué nos puede hacer malo Internet, pero han dicho en la tele, que se ha vuelto muy muy peligroso... Y aunque pasen tantas cosas tristes: ¿También será Navidad?        

Papá: ¿Qué hacían tantos niños en una nevera? ¿Qué es la trituradora de fetos?

Para darme un sopapo

Para darme un sopapo

Estoy mejor. Tengo fuerza. Leo a El Roto. Escucho a Corcobado, a Juan Antonio Canta, a Franco Deterioro... y sobrevivo.  No pasa nada.  He vuelto a leer periódicos. Ya no lloro: ¿Será mejor?.   Puedo, incluso, ojear las portadas de la prensa con náuseas, pero sin vomitar.  

He ganado peso:  Me  lo ha dicho la báscula del baño y una vecina que me creía cliente de Natur-House.     Por fin sé lo que es dormir, tener sueños... y proyectos.  He vuelto a llamar a los amigos abandonados, para decirles, sin pudor, cuánto les quiero.   

He salido de paseo y me he sorprendido a solas, tarareando las últimas canciones de Luis Eduardo Aute y de Gabriel Sopeña. Quiero escribir algo sobre ambos, por separado,  y quiero, también, recomendaros Bob Art, el maravilloso y recientísimo  nuevo disco  de Roberto Artigas,  alias  Gran Bob.    Los nuevos  poemas  de   Petisme  harán  el resto.  Rodeado de talentos así, es como para darme un sopapo si no me recupero...   

Olvidar las heridas

Olvidar las heridas

Hay que olvidarse de las heridas, dejar que cicatricen por sí mismas sin hurgar en ellas.  El tiempo, el aire limpio, harán que un día seamos capaces de recordar cada golpe sin dolor, como una prueba más, incluso necesaria, de un camino largo para el que nunca hubo tregua ni descanso.   Anduvimos por él, buscando motivos que nos ayudasen a mantener el paso firme para seguir avanzando.  Sin embargo, y mientras tanto, en el camino andamos, buscando sentido al sinsentido; un gramo de coherencia en este mundo de locos, del que siempre intentamos zafarnos ahondando en la poesía de ángeles amigos como Guinda y Petisme.  Y en este deambular cotidiano, por este país lleno de desiertos, lucharemos contra la inercia, para descubrir como lo hizo Santiago Arranz, el lenguaje de la arena, la inmaterialidad de las grandes cosas, la luz de los signos,  las formas que la Luz (así, con mayúsculas) dibuja en el vacío. 

LOS MILANOS (Para Antón Castro)

LOS MILANOS          (Para Antón Castro)

Ultimamente me levanto de noche para ver amanecer  y contemplar a los milanos que sobrevuelan mi casa. Luego se alejan despacio, alcanzan el horizonte... 
Pienso en ese maravilloso rito cotidiano que me ayuda a madrugar: Verlos planear y planear, quizá como yo, al comienzo del día.  Esperar desde la oscuridad impacientemente la luz, sin perderse en su búsqueda.  

Antonio Pérez Morte   

 

VIÑETA DE "EL ROTO"

VIÑETA DE  "EL ROTO"

Inteligente, crítico y demoledor, EL ROTO, sique ahí, día a día, tomándole el pulso a esta sociedad enferma.  Sencillamente Genial.  Esta es su última viñeta en EL PAÍS

http://www.elpais.com

 

Palabras inútiles contra la barbarie.

Palabras inútiles contra la barbarie.

Cuando el miedo golpea con la fuerza de hoy...   Cuando las lágrimas son inevitables e inútiles las palabras. Cuando me siento un escritor frustrado, impotente, incapaz de reflexionar una vez más, sobre tanta sinrazón intolerable.  Cuando no puedes decir nada que no suene a hueco y repetido. Cuando te sientes cansado, moralmente obligado a gritar de nuevo contra la barbarie, contra ese vértigo imparable e irracional de la locura. Cuando ni siquiera decir asesino es decir nada. Cuando sólo queda llanto y rabia, y la imagen herida de una España que intenta levantarse de una vez, del fango sangriento de la intolerancia, para vivir en paz. En libertad por siempre.

De cosas grandes y pequeñas.

De cosas grandes y pequeñas.

Fin de semana intenso, para remodelar el blog (actualizar el directorio) e intentar descansar.  Fin de semana, en familia, para ver las aventuras y desventuras de Fernando Alonso, al lado de Pablo, frente al televisor.  

Fin de semana para intercambiar poemas con Jorge Barco, rescatar textos y firmar manifiestos contra la intransigencia y el absurdo, por la libertad de expresión... 

Fin de semana para ver los dibujitos de Clifford al lado de Juan y escuchar lo último de la Ronda de Boltaña, para escucharlo y volverlo a reescucharPaís de anochecida,  su disco anterior dejó el listón muy alto, difícil de superar: Sin embargo, entre la  veintena de piezas recogidas en ¡Salud, país!, no falta un buen puñado de composiciones, de ritmos muy variados y excelente poesía...

Fin de semana, para madrugar y salir a buscar los cargamentos de repostería y de prensa: ¡No sé qué pesaba más! 

Fin de semana para releer a Cristina Peri Rossi, y para lamentar no estar en La Lonja de Zaragoza, acompañando a Cano en la inauguración de su maravillosa exposición restrospectiva.  

Fin de semana para llamar a los amigos, para visitar sus blogs y secuestrar sus escritos hasta el mío.   

Fin de semana para volver, como cada domingo a leer a Antón Castro, Sergio del Molino y Félix Romeo, y acabar la relectura de Cada cual que aprenda su juego, una vieja, hermosa, dura, desgarradora novela de José Antonio Labordeta,  que leí a los catorce años (en el setenta y cuatro) y que Anagrama volvió a reeditar el pasado mes de Febrero, bajo el título de En el remolino:  Una historia, que como las de muchos de sus poemas y canciones, nos siguen sobrecogiendo, después de tanto tiempo.    

Jorge Barco, buen amigo y buen poeta.

Jorge Barco, buen amigo y buen poeta.

Jorge Barco, buen amigo y buen poeta, que visita a menudo este blog, acaba de darnos una gran alegría: Hace sólo unos días ganó el Premio 2007, convocado por la Academia Castellano y Leonesa  de Poesía.    El jurado, presidido por Antonio Piedra encontró en la personalísima obra de Jorge Barco, la frescura, imaginación, ironía y rigor poético con el que aborda temas cotidianos, y que algunos de sus más fieles lectores descubrimos hace ya algunos años, en el inicio de su andadura literaria.   

Algún día llegaremos a la luna obtuvo un premio de 4.500 € que se completará con una primera edición del poemario por parte de la Fundación Jorge Guillén, prevista para la primavera de 2008.   Sin embargo, no será necesario esperar hasta ese momento para conocer los poemas del bardo salmantino, porque gracias a su generosidad, y desde esta misma página, vamos a poder disfrutar de alguna de sus últimas y magníficas composiciones.  ¡Gracias, Jorge! 

         

Sentirse vivo

Sentirse vivo

Contarle un cuento a tu hijo pequeño.  Darle una sorpresa al mayor.  Pasar la tarde del sábado, con Ana, haciendo rosquillas para obsequiar a la familia y los amigos. Escuchar música.  Leer poesía.  Descansar. Darte una ducha. Soñar con el mar.  Madrugar. Contestar mensajes.  Actualizar el blog.  Revisar archivos.  Salir al parque. Comprar la prensa y el pan. Preparar vermouth. Catar chocolates...  Charlar.  Sentirse vivo: nada más.   

Golpes a medianoche

Golpes a medianoche

A medianoche un ruido seco, proveniente de la habitación contigua, me ha despertado. Me he levantado de la cama asustado y he comprobado cómo sobre el suelo del estudio yacía un ejemplar de Golpes de mar  de Antón Castro.   Casi a oscuras he vuelto a colocarlo en su lugar, entre los libros de Carlos Castán y de Gabriel Celaya.  Luego he vuelto al dormitorio para acostarme de nuevo y soñar con Galicia.   Por la mañana, muy pronto, apenas comenzaba a amanecer, he abierto los ojos asombrado, todavía el aire olía a sal y tenía los pies mojados.    

Vuelvo a soñar

Vuelvo a soñar

Vuelvo  a  soñar  con  el  País  Vasco  al  repasar la obra de Chillida y vuelvo, también, como cada cierto tiempo, a la lectura profunda y amena de Antonio Saura, a quien siempre recuerdo (como en mi poema) ascendiendo una empinada y nevada cuesta, de la ciudad de Cuenca.

La vida es grande, poderosa, a veces negra como la obra de estos dos artistas a los que he admirado siempre, sin embargo, otras muchas, también como ella, es una puerta abierta hacia uno mismo, una puerta abierta a lo esencial:  Sólo hay que acercarse sin miedo y cruzar su umbral. 

JAZZTEL: LA CARTA SINCERA QUE NUNCA ME ENVIARON. (Antonio Pérez Morte)

JAZZTEL:  LA CARTA SINCERA QUE NUNCA ME ENVIARON. (Antonio Pérez Morte)

Timado Sr. Pérez Morte:

En respuesta a su artículo crítico, recientemente publicado, le rogamos acepte nuestras absurdas disculpas y nuestro falso agradecimiento por la forma tan acalorada, justificada y comprensible con la que ha hecho llegar su queja a nuestras manos.    

En cuanto a su petición de baja, sólo informarle de que nunca cursamos la presentada por Telefónica, a través de Argonauta, aunque finalmente no quedó más remedio que ejecutarla a partir de su reclamación del pasado día 3 de Agosto, fecha en la que según usted mismo nos comunicó, recibió la primera factura de un servicio que sólo le fue prestado hasta el 27 de Junio (fecha de sus últimas llamadas), como bien hemos podido comprobar en nuestros equipos informáticos.     Pese a todo (y como no nos agrada perder clientes) hemos decidido hacer caso omiso de esta evidencia y hemos decidido no renunciar al cobro de las facturas emitidas, a cada una de las cuales hemos incrementado un importe aproximado de 11 € como represalia por su abandono.

Le recordamos una vez más que no aceptamos la baja administrativa presentada por ninguna compañía, porque debió ser gestionada por usted mismo a través de Jazztel, aunque en su día nosotros  le facilitásemos el cambio a la nuestra, no aceptamos, de ninguna forma, que nadie haga el proceso inverso.

Si en alguna ocasión no se sintió correctamente tratado o la información solicitada no le fue proporcionada correctamente, la culpa es suya por incauto y por querer ahorrarse un dinerillo depositando su confianza en un equipo de incopetentes.

No estamos dispuestos a tomar ninguna nota de su experiencia porque esta es nuestra forma habitual de trabajar y seguiremos aprovechando cada ocasión que se nos presente para arañar algunos euros a nuestros clientes insatisfechos así como a nuestros infravalorados operadores.

Estamos intentando mejorar, todavía más, nuestras campañas publicitarias, pues son lo único que nos salva, aunque a diario, la cruda realidad y la incopetencia nos desborden.

Sólo querríamos hacerle un último ruego: Absténgase de comunicar sus problemas con Jazztel a aquellos familiares y amigos que hace algunos años se convirtieron en clientes nuestros gracias a su información.

¡Ahí se queda! ¡Que le zurzan!

Le recordamos que estamos a su disposición las 24 horas al día a través del teléfono de atención al cliente 1565 y de la cuenta de correo electrónico    atención.al.cliente@jazztel.com

Atentamente

Atención al cliente

Jazztel Telecomunicaciones SAU

JAZZTEL : SON 20 PEGAS...

JAZZTEL : SON 20 PEGAS...

Paseando por la red me he encontrado con este divertido módulo de contrapublicidad, creado por un cliente víctima de Jazztel.  No he podido resistirme a la tentación de colgarlo: Se trata de un buen aviso para navegantes... 

JAZZTEL : MENTIRAS, FALTA DE ÉTICA E INCOMPETENCIA MANIFIESTA.

JAZZTEL :  MENTIRAS, FALTA DE ÉTICA E INCOMPETENCIA MANIFIESTA.

¿Cuánto tiempo perdemos, a veces, en tareas burocráticas, innecesarias y absurdas, derivadas de la incompetencia?     Hoy ha sido un día de esos, en los que he tenido que enfrentarme a ellas:   Hace un par de meses decidí darme de baja de Jazztel (empresa a través de la cual realicé las llamadas y acceso a internet hasta finales de Junio), para volver a la factura única de Telefónica, que es también propietaria de la línea y el equipo de casa.    Para realizar la baja del servicio (Telefónica se encargaba de todo), Argonauta realizó la grabación de voz de un cuestionario al que respondí y la solicitó a Jazztel con fecha 4 de Julio según esta última empresa. Sin embargo y pese a no haber utilizado los servicios de Jazztel desde el pasado 27 de Junio (fecha de las últimas llamadas), esta compañía ha seguido facturando, periódicamente, un servicio que no me prestó entre el 28 de Junio y el 15 de Agosto, como ellos mismos han comprobado, a través de sus equipos informáticos.   

Hice varias llamadas al teléfono de atención al cliente 1565, en repetidas ocasiones (los fines de semana es practicamente imposible contactar), pero la confirmación de baja no se produjo hasta el 3 de Agosto.  Según Jazztel, todavía deben mediar 15 días, desde la fecha de baja, hasta que esta sea cursada como definitiva:  Osea, que si me descuido aún tengo que ponerles un giro por tres días más (de agradecimiento).   

Cuando hace unos años comencé a telefonear a través de Jazztel, fueron ellos mismos quienes se encargaron de realizar  los trámites, papeleos, preasignación, etc, etc, sin embargo ahora me aseguran que Telefónica no lo hizo y que además  no estaba capacitada para ello: debía haber sido yo mismo quien lo solicitase.  Lo más gracioso es que la "no utilización de la línea" me llevó a pagar 11 € más en cada factura  (algo que ningún operador ha  sido  capaz de explicarme).  ¡Una   auténtica  vergüenza!   ¡Cada día existen más abusos de este tipo, ante la incomprensible pasividad de la administración! 

Balance de Domingo

Balance de Domingo

Lo bueno de dormir poco es que puedes madrugar más.  Salir a por los periódicos cuando todavía huelen a tinta fresca, para reencontrarte con amigos a los que no ves.  Hoy, como cada semana, he vuelto a leer a Antón Castro y Sergio del Molino en las páginas de Heraldo, donde también firmaba una elogiosa y merecidísima columna sobre la Pécker, Félix Romeo.   Luego, me he perdido por El Mundo y la intensa vida de Paco Umbral.   Antes de la comida, he visto una película de dibujitos con Juan y tras ella, las dos conexiones de Manuel Guerrero para Telecinco. Luego hemos puesto a funcionar mis viejos juguetes de hojalata.   He paseado por la blogosfera una vez más y he bajado la basura a la calle, de donde he traído unos pasteles para endulzar las últimas horas del fin de semana a mi familia. 

(Este texto fue escrito ayer por la noche, pero algún problema con Blogia, me lo impidió colgar...)

COSAS QUE AÚN VALEN LA PENA

COSAS QUE AÚN VALEN LA PENA

Esta noche he vuelto a mirar las estrellas al lado de mis hijos y he contemplado con Juan algunos archivos relajantes, que me envían mis amigos a través de la red.   He vuelto a estremecerme con los hondos poemas que José Antonio Labordeta cuelga estos últimos días en las páginas de su blog. Me he tomado un helado de chocolate amargo en la terraza. He escuchado de nuevo, como un adolescente, a Cecilia y a Brel.  He telefoneado a mi madre, a Elba...   Me he tomado un Roibós.  He hecho mis ejercicios de respiración diafragmática lenta y un poco de relajación.  He leído a Petisme y el último mensaje de Gabriel.  ¡He recibido, también, dos avisos de la puta ansiedad, sin citarme con ella!   Al final he conseguido engañarla,  y aunque se acueste a mi lado no me va a conquistar.  ¡Me salvarán esas cosas, grandes y pequeñas! ¡Esas cuatro o cinco cosas que aún valen la pena!   

              

ETERNO UMBRAL

ETERNO UMBRAL

Desde la adolescencia, vengo leyendo a Umbral:
¡Ni el azar, ni el paso del tiempo,
acabarán con mi voluntad ni su talento!