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Antonio Pérez Morte

Como el Jazz

Como el Jazz

Nuestro amor, como el jazz,
cada día distinto,
no fue una sucesión de ritos aprendidos,
de gestos cotidianos y besos repetidos.

Fue un amor adolescente
preso de sí mismo
que nos trepaba a la frente
para dejarnos dormidos.

Nuestro amor, como el jazz,
cambiaba de ritmo,
invadía tu ausencia con olor a tomillo
y rescataba mi cuerpo del dudoso equilibrio.

(Del poemario inédito "Cuerpos de luna" 1974-1990)

Córdoba...

Córdoba...

El ardiente corazón de mi muñeca late a cien por minuto, mientras, sigo buscando mi pilot verde esperanza. Escribiría con él un nuevo sueño, quizá un viaje a Córdoba para visitar la Sociedad de Plateros, El Caballo Rojo, y otros "monumentos" donde tomar manzanilla con el Tito Antonio y ponernos ciegos desde la hora del desayuno, junto a Lola, con una rueda gigante de jeringos; para embriagarme con el aroma a azahar de esa cautivadora ciudad y vermouthear flamenquines y japutas; para charlar con Francisco Arroyo de nuevos proyectos; para volverme loco buscando el primer poemario de Juan Antonio González Iglesias y ver la muestra colectiva de pintura en la que participará Santiago Arranz; para visitar la Mezquita y asistir a algún recital como el que dieron hace sólo unos días Ángel Petisme, Pablo Guerrero y Javier Ruibal; para que todo el mundo me pregunte por Labordeta.

El corazón ardiente de mi muñeca se agita por momentos y sigo con ese sueño instalado en mi cabeza desde que, hace un par de horas, el sonido inconfundible de un coche de caballos ha interferido mi conversación con Antonio Cuenca y Seve Ramos, que andan perdidos por el paraíso andaluz.

Córdoba lejana y mora... de día, de noche, a todas horas. ¡Me enamoré de ti cual un Califa! ¡Me enamoré de ti como Julio Anguita!

Ecuación

Ecuación

Pasearé contigo cada tarde.
Volveremos a ocupar el mismo banco.
Compraremos bombones como antes,
visitaremos el rincón de Víctor Bailo.

Quitaremos tristeza a la aventura,
rasgando hojas del pasado
y el teclear incansable de Academia Tuga
nos hará recordar un angelote
oculto entre palomas, muy manchado.

Tu voz será la misma: me hablarás de cuadros,
de cualquier canción de Pepe Gros,
como aquella vieja melodía para un gato.

Tiernos acordes olvidados,
rebosarán vida en nuestros labios.

El viejo profesor nos soñaba callados.
Nuestro amor en la pizarra
siempre fue una ecuación de primer grado.

(Del poemario inédito "Cuerpos de Luna" 1974-1990)

De rutinas y adicciones

De rutinas y adicciones

Sobre mi mesa reposa todavía el Heraldo del domingo, del que apenas leí la entrañable columneta de Antón sobre Cruz Barrio, la super-eficiente bibliotecaria del Centro Aragonés de Barcelona.

Los días pasan deprisa y mis dosis de lectura siguen siendo breves: Miro el último envío de Prames, todavía precintado, de la misma forma que un crío mira su bolsa de chuches. El país de la lluvia de Francisco López Serrano espera junto a El fragor del agua de José Giménez Corbatón. Parafraseando al inefable Pepe Melero tendré que leer para contarlo.

La semana empezó fuerte tras la jornada de la "madre trabajadora" y he de reconocer que fue mucho mejor que aquel lejano puente de la "Constitución Inmaculada". Las arritmias y fobias, desde entonces, se han ido atenúando y me encuentro mucho mejor.

La quemadura con forma de corazón de mi muñeca se desdibuja despacio, y aunque no ha aparecido mi añorado pilot verde, acabo de encontrar en Internet otro tesoro: la página de Bob Destiny, aquél inolvidable animal de escenario, que vivió tanto entre nosotros y al que nunca hemos olvidado. Os la cuelgo en la larguísima lista de los enlaces.

Poco más que contar, que he leído (lunes, martes y miércoles) los tres primeros artículos de Super-Mariano Gistaín, y que como me decía Víctor Pardo en los tiempos de Trébede: "¡Este Marianico, está que se sale!".

En estos dos últimos años sin Trébede, Gistaín ha seguido avanzando con paso firme, pariendo textos sostenidos entre el humor y el desgarro.

Ahora que ya he superado las difíciles pruebas para abandonar el regaliz, el café y el bourbon, sufro un mono terrible si Daniel, mi quiosquero, me deja sin La ciudad de las gaviotas. ¡Es algo tremendo!

Aniversario.

Aniversario.

Veinte años han pasado desde nuestro primer beso. Veinte años tras el roce tembloroso de nuestras manos, y el revoloteo violento de tanta mariposa en la boca del estómago. Veinte años ya, quince de ellos casados; no sabría hacer el balance de nuestra vida en común, ni siquiera en verso.

Pasión, amor, celos, familia, dos hijos, viajes, sueños, amigos, trabajo, libros, discos, desengaños compartidos, muchos números, rutina, besos, placer, diálogos, silencios, miedos, médicos, supermercados, colegios, partir de cero y volver a empezar con demasiados muertos queridos a la espalda. Veinte años años ya no son nada...

Nuestro hijo Pablo, por esos extraños juegos del azar, ha madrugado para ir a visitar, junto a sus compañeros de Colegio, la Iglesia de San Pedro el Viejo de Huesca, el hermoso templo donde Ana y yo nos casamos, hace precisamente hoy, tres lustros.

Hacía frío esta mañana cuando el autobús se ha marchado. Ana y yo hemos trabajado todo el día en la oficina y en casa, a marcha forzada. No hemos tenido tiempo para comer relajados y celebrar, como hubiésemos querido, nuestro aniversario. He conseguido, eso sí, hacer un hueco, para comprarle unos iris del valle color violeta intenso, como aquellos primeros que me preparaba mi amiga María Pilar Seral cuando vivíamos en Zuera. ¡Le gustan tanto como antaño y a mi me gusta que le sigan gustando! ¡Esos lirios huelen a futuro, a presente y a pasado! ¡Son un ramo de vida, con sus aciertos y fallos!

Cambio de tercio.

Cambio de tercio.

Tras mi trasnochada entre libros, a Juan le ha dado por madrugar: Se ha colado en nuestra cama para "hacer mimicos", antes de engancharse a la jarrita de la leche.

Pablo se ha despertado con "el mono" del ordenador, así es que hemos hecho las tareas domésticas y nos hemos echado a la calle con el triciclo amarillo de nuestro hijo pequeño. El mayor se ha entretenido jugando al fútbol con Fernando, el hijo mayor de mi amigo Daniel, mi quiosquero preferido.

En Sabiñánigo, la mañana estaba como para comer "de bocata" en cualquier parque, pero hemos regresado a casa tras comprar la prensa, el pan y unos pasteles. Juan anda con las pilas un poco bajas y le sientan de maravilla las siestas, aunque luego salga de la cama como de toriles...

Yo he ojeado la prensa: He leído a Antoncico, a Félix Romeo, y su artículo sobre la cárcel de Torrero, que me ha puesto de mala baba, aunque esté bastante de acuerdo con lo que dice: El sistema penitenciario español sigue siendo, como tantas otras cosas, una asignatura pendiente. La creación de macrocentros como el de Zuera, ha sido un fracaso espantoso que se veía venir de lejos. A su construcción se opuso, cargada de razones la gente de la izquierda real, argumentando entre otros muchos, riesgos graves como el de la masificación.

Opiniones como las de los sindicatos de prisiones, las asociaciones de presos y ex-presos, el Juez de de Vigilancia Penitenciaria, la jueza Manuela Carmena, no fueron tenidos en cuenta. Pepe Marco, ahora galardonado, se pasó por alto los acuerdos plenarios de las Cortes...

Hoy en día, los problemas en el Centro Penitenciario de Zuera son innumerables, y en él continúan produciéndose, a menudo, muertes que no llegarán a esclarecerse...

Cambio de tercio porque la desazón y la impotencia no favorece, en absoluto, mi cuadro ansioso depresivo: Voy a hablar por teléfono con Leo Zelada que sigue dando pasos de gigante por Madrid, y luego leeré a Antón Castro un ratico, o a Antonio Saura o Enrique Vila-Matas... Seleccionaré nuevos poemas eróticos para una nueva antología y volveré a dibujar antes de que vuelva a atardecer. Hay que aprovechar lo poco que resta del fin de semana.

Nueva Poesía Hispanoamericana

Nueva Poesía Hispanoamericana

Las antologías temáticas de la Nueva Poesía Hispanoamericana, que edita Lord Byron, bajo la supervisión y compilación del poeta peruano Leo Zelada, acaban de cumplir su octava edición. La repercusión obtenida a través de las numerosas presentaciones que han tenido lugar desde que vió la luz, ha ido in crescendo poco a poco, hasta agotarse la casi totalidad de los ejemplares editados.

Esta antología, que ya ha sido presentada en paises como Argentina, Uruguay, Bolivia, El Salvador y Ecuador, está siendo dada a conocer desde hace unas semanas en España. La primera cita fue en Barcelona durante la víspera de San Jorge, la segunda en Tarragona y la tercera, el jueves pasado en Madrid: en un acto celebrado por todo lo alto en el Círculo de Bellas Artes.

Dentro de poco tiempo, el próximo viernes 3 de Junio, el encuentro literario será en Gijón, desde donde Zelada partirá hacia Francia, para llevar al país vecino una nueva maleta cargada de ilusiones y palabras.

He puesto a disposición de los usuarios de las Bibliotecas Municipales de Sabiñánigo y Zuera mis últimos ejemplares, para que los lectores serrableses y zufarienses, puedan disfrutar con su lectura.

Joan Gonper: Compañero de Viaje.

Joan Gonper:  Compañero de Viaje.

Acabo de perderme, nuevamente, por tierras castellanas, guiado por un buen amigo y excelente poeta. He recorrido a través de la profunda poesía de Joan Gonper, palmo a palmo, el cuerpo inconfundible de Castilla y León, profundizando en él hasta el tuétano.

He recorrido paisajes conocidos: Salamanca, su Plaza Mayor... y me he perdido a posta en un cementerio repleto de sombras, cenizas y recuerdos. He rezado, también, en voz alta, por el Camino de Santiago. He recordado a Unamuno y a los comuneros y he creído distinguir, en la penumbra, la infantíl silueta del Lazarillo de Tormes.

Acabo de regresar ahora mismo, casi sin darme cuenta, con la mochila cargada de emociones y respuestas, pero no, no me preguntéis: Acudir a la librería más próxima y haceros con un ejemplar de Teoría de la Presencia (Editorial Celya, 2004)

¿Recibiste mi silencio?

¿Recibiste mi silencio?

¿Recibiste mi silencio?
Para que no te confundieras:
Un papel en blanco,
una firma negra.

Un recuerdo sin palabras
para imaginar lo que quisieras.
Aquí llegó el vacío
inflamado de tu ausencia.

(Antonio PÉREZ MORTE, del poemario inédito A la sombra de Ciorán, 1976-2001)

Mundos Propios

Mundos Propios

Sigo leyendo a Antón Castro, poco a poco, para que dure más. Me ha gustado, también, mucho su Cuento de domingo dedicado al gran fotógrafo Joaquín Alcón. Un texto lleno de nombres imborrables que construyeron mundos propios, a través de la imagen y la palabra: Fermín Aguayo, Luciano Gracia, Miguel Labordeta, Ignacio Ciordia, Julio Antonio Gómez, Gabriel Celaya, Blas de Otero, Vicente Aleixandre...

Mis cuñados, Nuria y Rafa han ido a Donostia para ser testigos de la personalísima visión y la "esquizofrenia creativa reciente" del gran creador Miquel Barceló, que expone en la sala Kubo del Kursaal (hasta el 17 de julio) una colección de cinco esculturas en bronce, junto a 25 acuarelas llenas de color y 22 óleos de gran formato.

Rafa y Nuria comparten con Ana y conmigo la pasión por la obra de Barceló y el amor por estos críos, con nombres de apóstoles, Pablo, Mateo y Juan, a los que también les encanta pintar y dibujar.

TODO A UN EURO (COMPRA DE AYER)

TODO A UN EURO  (COMPRA DE AYER)

Una lata de nueces caramelizadas.....................................1 €
Un ejemplar de El mundo + Metrópoli.................................1 €
Tres globos de la Asociación Española Contra el Cancer...3 €
Silbato naranja con patito verde y dos ruletas fucsia..........1 €
Timbres de Correos para envío de versos..........................1 €

TOTAL.................................................................................7 €

Recuerdo de José Antonio Rey del Corral.

Recuerdo de José Antonio Rey del Corral.

José Antonio Rey del Corral fue un hombre comprometido con el hombre por amor, entrañable y tierno. Un juglar inquieto, eterno cantor de mil verdades. Constructor de puentes solidarios, izados con la voz del corazón. Una voz humanísima y llena de vida que permanece a nuestro lado con la fuerza, pasión y claridad de siempre. Sus poemas, nacidos durante treinta y seis años de quehacer poético, siguen creciendo. Algunos de ellos, rescatados del olvido, arrancados del silencio, vieron la luz el año pasado dentro del libro titulado Balada Ibérica. Otros, convertidos en extraordinarias canciones por Pepe Gastón y Monte Solo o Gabriel Sopeña, nos devuelven nuevamente al inolvidable mundo personal del gran poeta: un mundo cantado con la misma emoción y sencillez de aquel entrañable hombre íntegro que nos dejó el 25 de Mayo de 1995.

Antonio PÉREZ MORTE (Fragmento de la Biografía publicada en la revista Trébede, correspondiente al mes de Mayo de 2000
)

Devuélveme los aforismos

Devuélveme los aforismos

Amor mío, devuélveme los aforismos
que sobre tu piel he escrito
y deja caer en esta noche,
nostalgias, poemas, voces,
tu cuerpo una vez más.
¡Sólo quiero recordar!

(Antonio PÉREZ MORTE, Del poemario inédito "Escombros" 1978-2001)

Me dan miedo...

¡Me dan miedo los hombres que desertan de sí mismos!

El poeta autista

El poeta autista

Dan ganas de encerrarse, de recogerse, todavía más, en uno mismo, de volverse tortuga con reúma, de cubrirse con un caparazón que nos proteja. Dan ganas de callar para no repetirte, para no mentir ni engañarte sobre el pasado, el presente o el futuro. ¡Dan ganas, a veces, de coger la goma de borrar y acabar con todo, pero no...!

Te sientas ante el teclado como un naúfrago y las palabras fluyen como un torrente incontenible, que quizá sólo tú leerás. Cuando ya no puedes más, te detienes para poner en tu equipo de música un nuevo CD de Luis Eduardo: Desde mil novecientos setenta y cuatro, cuando los discos tenían dos caras como casi todo el mundo, me contagié como mi hermana Maribel, y me volví niño autista. Le hemos oído cantar muchas veces, en directo: Recuerdo una velada imborrable en el Parque Samá de Cambrils y otras muchas en el Rincón de Goya o El Principal.

Aute es un tipo campechano, cercano, que canta lo que piensas; por eso no te hace falta hablar mientras lo escuchas. De vez en cuando nos escribimos, pero poco, dos o tres veces al año y sabemos de nosotros por los amigos comunes. ¡Siempre está donde debe estar! Ahora acaba de revisar toda su obra en dos nuevos álbumes dobles que no tienen desperdicio. Las canciones recogidas en ellos ya tuvieron un gran éxito en su momento: ¿Que necesidad tenía de arriesgar? Ninguna. Insisto, ninguna; sin embargo, como siempre, la apuesta ha merecido la pena. No digo nada más, empieza a sonar una de mis primeras piezas preferidas:

"Acaso una mirada me bastara,
mirarte y encontrar una palabra,
nada.

Tu nada con la mía entre las cosas,
decirse dos silencios infinitos,
juntar las bocas,
abrir los grifos,
que inunden nuestros hijos las alcobas.

Acaso una mirada me bastara...

Que el tiempo no dependa de las horas,
que sólo nos apuren los latidos,
quemar las ropas,
sudar tomillo,
desnudos comulgar con la escayola.

Acaso una mirada me bastara...

Perderse en una fiebre sin memoria
que nadie nos rescate del instinto,
romper parodias,
hacerse añicos,
residuos de una absurda ceremonia.

Acaso una mirada me bastara..."

Si las noches del pensamiento...

¡Si las noches del pensamiento
tuviesen alguna estrella,
no estaría tan mal razonar!

(Antonio Pérez Morte, De "Huellas" 1969-1981, Edición del autor, Zaragoza 1981)

Un loco

Un loco, en la orilla,
amenaza con beberse el mar:
¡Desafiantes bañistas
desde sus toallas le animan!

(Antonio Pérez Morte, del poemario inédito "A la sombra de Ciorán" 1976-2001)

EL HOMBRE GANCHO

EL HOMBRE GANCHO

Sigo soñando con Córdoba. Mientras Córdoba viene a mí, me siento a escuchar a "El hombre gancho". Me apasiona este grupo cordobés formado por músicos de las más diversas procedencias.

Me hubiese gustado acudir el viernes 13 a la Sala Corleone de Sabiñánigo: Aquí mismo, tan cerca de casa, presentaban su cuarto trabajo. Me lo perdí porque anduve toda la semana con la tensión arterial bastante alta y síntomas leves de ansiedad; acudir allí hubiese sido una "prueba de fuego" que no me atreví a afrontar. Me quedé en casa leyendo, poniendo al día este blog que es otra droga nueva sin efectos secundarios.

Escuché a la banda de Maikel de la Riva en mi equipo de música y disfruté desde la tranquilidad de mi estudio, pero sin la fuerza del directo. Maikel sabe llenar el escenario con su sola presencia y aporta al grupo esa dosis de indiscutible descaro, ese soplo de aire fresco, chulo, arrabalero. De la Riva es además un gran letrista, un maestro de la guitarra, que se acopla a la perfección con José Antonio García, otro versátil y excelente guitarrista. Ambos forman, junto a Juan Gamero Peña (un chaval jovencísimo que parece haber nacido en el escenario con el bajo, bajo el brazo) y Rafael Romero Rodríguez (un batería capaz de dar vida a los repertorios más extraños, un rockero profesional.) una extraordinaria banda de pop que tiene todavía mucho que aportar al panorama musical español. Si tenéis ocasión: ¡No os los perdáis! ¡Yo, todavía estoy penando!

El sembrador de prodigios...

El sembrador de prodigios...

Sigo dosificándome, como un fármaco, el maravilloso "sembrador de prodigios" que Antón Castro acaba de regalarnos.

Antón ha construido una colección de relatos personalísimos con personajes de carne y hueso: sembradores de prodigios, que le ayudaron a descubrir, desde la niñez y hasta ahora mismo, el intenso y creciente placer de la lectura, de la escritura, y hasta de la propia existencia, porque si algo bulle y rebosa entre este puñado de páginas amenas, llenas de retratos perfectos, de caras amigas, de experiencias autobiográficas aderezadas con toques de ficción o fantasía, ese algo, sin duda, es la vida. Antón la ha llevado al papel con absoluta maestría. Pinceladas transparentes van trazando su auténtico perfíl: Mientras dibuja con su prosa sobria a los demás, el veterano escritor se nos deja adivinar, sin pretenderlo, como un hombre de exquisita sensibilidad, un ser apasionado por el arte, sencillo, sincero y honesto.

Este volumen denso, pero demasiado breve, hay que leerlo despacio, para gozarlo más. Yo lo he ido alternado, con una de las cuatro magníficas obras, que Círculo publicó a Antonio Saura, "Escritura como pintura" y con "Luz sonreída, Goya, amarga luz", un viejo poemario de Ildefonso Manuel Gil, publicado en 1972 por Julio Antonio Gómez dentro de la legendaria colección de poesía Fuendetodos.

Hoy por la noche y dentro de la programación de "La noche temática" la 2 de TVE tiene previsto emitir "Goya en Burdeos" de Carlos Saura, un film protagonizado por Francisco Rabal y Maribel Verdú, al que seguirá un documental de Paloma Chamorro sobre el genial pintor de Fuendetodos. Hoy es una de las escasas jornadas en las que merecerá la pena, ver la televisión, aunque para ello haya que trasnochar. (0:00)

Me he quemado en la muñeca...

Me he quemado en la muñeca...

Me he quemado en el brazo con el vapor la tetera. La quemadura, de color rojo intenso, tiene la forma exacta de un corazón y está situada en la parte interior de la muñeca, ahí donde solemos tomarnos el pulso. Siento mi nuevo diminuto corazón, latiendo más fuerte, cuando pienso en mi viejo rotulador verde, en mi inolvidable pilot...