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Antonio Pérez Morte

Cuando las cosas se ponen duras...

Cuando las cosas se ponen duras...

Cuando las cosas se ponen duras y cuesta dar un paso sin fatiga, caes de nuevo al pozo de la desdicha y ves perderse los sueños en la distancia como el globo que de niño escapó de tu manita.  Hoy ya eres grande, como lo eran las manos inmensas de tu padre. Las tuyas, ya no buscan los juguetes que olvidaste jugando a ser culebra o lagartija; ni el globo que se tragó tu primer gran horizonte.  Hoy tus manos sólo buscan manos, otras manos, otros rostros más lejanos todavía. 

 

Cosas... (Para Sergio del Molino)

Cosas...   (Para Sergio del Molino)

Llevo un tiempo desenredándome de aquí, atrapado por otras cosas más cutres, más prosaicas, ese tipo de cosas que no pueden esperar.   Llevo un tiempo de casa a la oficina, de la oficina a casa; del presupuesto a la nota informativa y los deberes;  de la compra a la cocina, de la cocina a la cama, de la cama al pastilleo, al médico, al hospital, al cementerio...  

Llevo un tiempo que no quiero para mí ni para nadie: aparcando proyectos, abandonando amigos y abonando inevitablemente el terreno a los nuevos brotes de ansiedad. Todo el día entre el fijo y el móvil, el móvil y el fijo, hasta que de madrugada, muy de vez en cuando, paso por aquí y os leo. Me releo con prisa y cansancio y fuerzo, para recordar que sigo vivo,  la republicación de un viejo texto o de un poema. 

Algún día como hoy (suele caer en finde) pincho alguno de mis enlaces amigos y encuentro sorpresas tan hermosas y tiernas como esta: imágenes que devuelven el brillo a mis ojos, la esperanza a mi mirada y las ganas de bregar contra las malas rachas, contra el tedio.  ¡Bienvenido Pablo! ¡Un abrazo enorme, Sergio!       

Carta a Miguel Garulo Muñoz

Carta a Miguel Garulo Muñoz

            Querido Miguel: Entre el tráfago cotidiano que me atrapa te he llamado esta mañana al teléfono de casa, a esa hora difícil para mí, en la que no duermes, comes o descansas. Mi Nokia 2760 me ha dicho, como en los últimos días: "No ha sido posible realizar la conexión". He repetido varias veces el intento sin éxito: Un símbolo rojo, terco como una obsesión, como una pesadilla reincidente, como un presagio, ha salido de la pantalla para entrarme por los ojos hasta adentro, inflamándose en mi pecho. He sentido crecerme ahí, ese maldito círculo, encarnado como una frustración, como un deseo perdido, como un dolor infinito y sin saber por qué, he tenido la certeza de que te habías ido de mi vida como llegaste a ella, por sorpresa, para siempre. Sé que nunca llegaremos a vernos en este rincón del Pirineo de donde debía proceder nuestra familia, tampoco nos perderemos con mis hijos (tus sobrinos) en un paseo largo tras una buena comida en el Tierra de Biescas.  Me quedaré recordándote en silencio, rompiéndote el secreto de todo cuanto recibí, discretamente: Esas pautas de bondad, de humanismo, de humildad y de servicio que dejabas caer en el transcurso de una conversación sin darte cuenta, y a las que tu estatura de hombre bueno hubiera impedido por pudor  llamar consejos.

             ¿Sabes? Se me han quedado un montón de cosas pendientes en la agenda: Un puñado de poemas por compartir, un libro comprometido que acabo de publicar y que creció "de puño y letra"; las memorias de un beduino llamado José Antonio Labordeta y la Cinta transportadora de nuestro querido Ángel Petisme (cuya obra tanto amamos ambos). Ojalá esa magia irresistible, inexplicable e incombustible que fue para nosotros siempre la poesía, fuese, siquiera por una única vez, la cinta transportadora que nos diese la oportunidad de reencontrarnos entre recuerdos y anhelos imposibles, para darnos ese abrazo infinito que nunca nos dimos, porque  apenas sin saberlo, se nos pasó el tiempo como un sueño.

                                                                   Antonio Pérez Morte

Aire nuestro (Manuel Vilas)

Aire nuestro   (Manuel Vilas)

De puño y letra (Antonio Pérez Morte)

De puño y letra    (Antonio Pérez Morte)

De puño y letra

(1974-1991)

Antonio Pérez Morte

¡Ya está disponible!

BUSCO UNA PALABRA

BUSCO UNA PALABRA

Busco una palabra que sostenga esta ruina.
Una palabra oculta entre silencio y tráfago.
No sé cómo comienza. Termina como todo.
No la encuentro.
Quizá coló por el forro roto de la vida
al saco donde van tantas cosas inmutables,
necesarias, hondas, perdidas para siempre.
No me acostumbro a vivir de esta manera,
a registrar como loco mi cercenado vocabulario
en búsqueda absurda
de una palabra innombrable.
Por rincones oscuros siento que respira,
que late callada como enfermedad secreta,
lenta como la tristeza.
Siento que respira, presiento que descansa,
fragmentada como un puzzle
de letras decoloradas, rojas como una herida.

(Publicado en el nº 15 de "Almiar" y en el nº 29 de "El Grito")

Ilustración: José Luis Lasala

LOS DESASTRES DE LA GUERRA: Repsol dicta la política exterior de España (2)

LOS DESASTRES DE LA GUERRA: Repsol dicta la política exterior de España (2)

Una mesa muy querida porque recuerda la última cena con el periodista Miguel Gil, muerto en una emboscada dos días después de mayo de 2000. Tres comensales en un país africcano. Un misionero valiente, un alto directivo de Repsol y quien esto suscribe.  La cena se la come una fuerte discusión . "Trabajé en el despartamento de Petén en Guatemala entre 1978 y 1982", explica el directivo. "En los años de las masacres y de las desapariciones forzosas", indico dando por supuesto que se trata de datos historicos incuestionables. "Son calumnias, propaganda comunista. El petróleo ha traído riqueza a Guatemala", responde sin respirar.  La tensión se instala para el resto de la noche. Según su opinión, los asesinatos en masa de indígenas son una invención. El enriquecimiento de los militares, una entelequia y Repsol es casi una ong porque se dedica a hacer prospecciones a fondo perdido.  Por supuesto nio la Chevron ni la Shell tiene nada que ver con los desastres del delta del Niger. Los informes de Human Rights Watch, que acusan a ambas compañías de prestar sus helicópteros para asaltar aldeas y matar a sus pobladores, son puras calumnias.

Por si el alto directivo de Repsol, L.G.  se pasa alguna vez por este escrito, señalaré las masacres de ocurridas en el Petén mientras él vivía allí:  El Naranjo, San Diego, La Libertad, Los Josefinos, El Subín, Sayaaxché, Las Ponzas, El Chaí, El Ocote, La Amistad, San Juan Dolores, Las Dos Erres.  En Las Dos Erres murieron 350 hombres, mujeres y niños entre el 5 y el 8 de diciembre de 1982. En 1995 se encontraron y se identificaron 162 cuerpos, 67 pertenecían a menores de 12 años. También en 1982 se produjo la masacre de Los Josefinos en donde fueron asesinados un centenar de campesinos. Los niños fueron estrellados contra vigas de hierro y las adolescentes violadas. Quiero confesar que aquella cena africana me permitió aprender una gran lección: nunca compartiré un lugar tan querido con personas sin escrúpulos.

En el anterior artículo explicamos que Repsol dicta nuestra política exterior y, evidentemente, la especialidad de Repsol no son los derechos humanos. Durante los dos últimos meses, los viajes del ministro de Asunto Exteriores, Miguel ángel Moratinos han sido planificados al olor del oro negro que tanto le interesa a la compañía petrolífera.  A principios de julio Moratinos y el presidente de Repsol, Antonio Brufau acudieron a la República de Kazajistán para la toma de pòsesión de Nursultan Nazarbasev, que lleva en el cargo desde que el país se declaró independiente, al principio de la década de los noventa y que, además, tiene poder de vetosobre la legislación aprobada por el parlamento. Las libertades de pensamiento, de conciencia y de religión, de expresión y de reunión están seriamente limitadas, según informes de organizaciones humanitarias.

El objetivo del viaje de Moratinos fue reforzar las relaciones con el país con las mayores reservas de hidrocarburos del Mar Caspio y negociar un acuerdo de cooperación técnica y científica. "España se ha convertido en un importante cliente de productos energéticos kazajos y se desea impulsar las inversiones españolas en sectores estratégicos como gas y petróleo", afirmó un portavoz ministerial español.  

Otros dos países visitados por la delegación político-energética fueron Urbekistán, gobernado como si fuera una dictadura por Islom Karimov desde hace casi 20 años y que suele ganar elecciones y referéndums fraudulentos por porcentajes del 90% a base de comprar los votos necesarios a sus rivales políticos. Los tribunales uzbekos diguen afmitiendo confesiones arrancadas por el uso generalizado de la tortura.   Y Turkmenistán, considerado como uno de los más represivos y dictatoriales del mundo, donde el presidente actual Kurbanguly Berdymukhamedov y su predecesor Saparmyrat Nyýazow, muerto hace tres años, siempre ganaron las elecciones con el 90% de los votos de casi el 100% de los votantes. Gracias a sus grandes reservas de petróleo y gas se ha convertido en uno de los países más deseados del mundo, pero todos los medios de comunicación nacionales están controlados por el Estado y las autoridades suelen bloquear los sitios web que publican información no deseada, según Amnistía Internacional.

Aunque Venezuela está a años luz de las dictaduras centroasiáticas y el culto a la personalidad de sus gobernantes, embadurnados de tintes democráticos que se diluyen en cuanto los ojos críticos desaparecen, y de la calamitosa situación de Guinea Ecuatorial, también es cierto que su gobierno mantiene contenciosos muy graves en el interior y el exterior de sus fronteras y el país no es el paraíso de la libertad de expresión.

Hay que decir que Hugo Chavez ha sido reconvertido en el demonio de Venezuela y, de paso, de América Latina, y se ha olvidado con suma facilidad que los gobiernos democráticos y escandalosamente corruptos de Carlos Andrés Pérez (1974 y 1988), Luis Herrera Campins (1979), Jaime Lusinchi (1983) y Rafael Caldera (1994) dilapidaron la riqueza del país y lo llevaron a la bancarrota mientras se enriquecían las familias políticas de esos años.   La visitia de julio de Moratinos y de su fiel escudero Antonio Brufau a Venezuela concluyó con la firma der varios contratos y convenios con diferentes empresas españolas, incluida la omnipresente Repsol. Todo a cambio de mantener cerrrado el grifo de la crítica.

La última escala de un verano desmelenado y con sabor a petrólero ha coincidido con la fastuosa conmemoración del cuarenta aniversario del golpe de estado de Muamar el Gadafi en Libia. El deseo de Moratinos y de su mentor Brufau ha sido consolidar proyectos concretos en el sector de hidrocarburos. Ya lo anunció Gadafi en Sevilla a mediados de diciembre de 2007: "Podemos hacer una gran negocio de 12.000 millones de euros".   Por ello su corta estancia en España (la anterior fue más fugaz y había ocurrido 25 años antes) estuvo trufada de de reuniones con todos los poderes del Estado español salvo el parlamentario, no tanto por lo deleznable de su curriculum, sino por temor a incidentes como habían ocurrido unos días antes en el parlamento francés. 

El petróleo hace el milagro de apaciguar las críticas, de suflar las proclamas más curiosas de las bocas más pecaminosas y de pisotear sin arcadas los derechos humanos. Ese es su poder y a él nos debemos. ¿Verdad señores Zapatero, Moratinos y Brufau?

Postdata:
En mi anterior artículo de mismo título, la comparación entre los informativos de TVE de la época de Urdaci y el PP y los actuales ha encendido las alarmas. En contestación a algunas cartas muy respetuosas, quiero que se sepa que veo siempre que puedo los informativos de esa cadena, que Alfredo Urdaci, como antes María Antonia Iglesias, realizó una cacería de brujas en el interior de la casa que perjudicó a grandes profesionales (puedo dar muchos nombres) y que el envoltorio de los actuales informativos es simplemente de mejor calidad en la forma, aunque a mi me interesa el fonfo. Mientras la media de comparecencias de ministros por telediario sea de seis o más, no me quedará más remedio que pensar que la línea informativa la dicta Moncloa o alguno de los adlátares del presidente Zapatero. Lo siento mucho, queridos amigos de TVE.

Gervasio Sánchez  

 

LOS DESASTRES DE LA GUERRA: Repsol dicta la política exterior de España (1)

LOS DESASTRES DE LA GUERRA: Repsol dicta la política exterior de España (1)

     Kazajistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Guinea Ecuatorial, Venezuela, Libia. Desde principios de julio, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos ha recorrido estos países, con grandes reservas petrolíferas y de gas, firmando acuerdos bilaterales y elogiando a regímenes y gobiernos que violan sistemáticamente los derechos humanos. Antonio Brufau, presidente de Repsol, ya ha conseguido su principal objetivo: dictar la política exterior de España. Aunque no es la primera vez que ocurre en nuestra reciente historia, nunca se había hecho con tanto descaro y proselitismo.
    
     Los guardianes del izquierdismo de salón se atreven a promocionar a gobiernos infectos a cambio de llenar las alforjas de negocios redondos. El pragmatismo se ha instalado en el gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero. ¿Vamos a desaprovechar nuestras oportunidades por unos simples zapatazos a la declaración universal? Ni hablar.

     Se imaginan qué hubiera pasado en este país si el gobierno de José María Aznar hubiera tenido un comportamiento parecido. Solemos quejarnos de los cínicos intentos de las petroleras estadounidenses, anglo-holandesas o francesas de influir sin rubor en la política exterior de sus gobiernos haciendo oídos sordos a los informes más críticos sobre los derechos humanos. ¿Ponemos en la misma lista a Repsol y Zapatero, entonces?  Empecemos por Guinea Ecuatorial. Moratinos rellena la última visita con propaganda barata: llama proceso de apertura gradual al intento del dictador Teodoro Obiang de perpetuarse en el poder y humaniza al tirano porque es el dueño del tercer país productor de petróleo de África después de Nigeria y Angola.
Zapatero le debería haber pedido un poco de paciencia a Brufau. Hasta diciembre de este año, fecha en que se celebrarán las nuevas y fraudulentas elecciones presidenciales. Así podremos ver como Obiang, al que le gusta definirse como dictador porque "es el que dicta las normas", gana de nuevo con el 99% de los votos o más.

     Guinea pone diariamente 400.000 barriles de petróleo en el mercado internacional. Con un reparto equitativo de esta riqueza, el guineano medio sería tan rico como un europeo del sur, tal como señala un informe reciente de Human Rights Watch. Pero esa formidable riqueza la utiliza sin complejos la mafia que dirige el país desde hace 30 años. Y al mismo tiempo mueren más niños antes de cumplir los cinco años que, por ejemplo, Afganistán, uno de los paises más pobres del mundo. Desde la llegada de Zapatero al gobierno, Repsol ha multiplicado las presiones para que España se pertreche en la "cartera de oportunidades" que favorece la Guinea de Obiang y su vergonozosa familia.

     En 2006, Moratinos y Brufau se dieron una vuelta por el país para reducir las tensiones. Se firmaron varios contratos de prospecciones petrolíferas a cambio de promocionar una visita a nuestro país del tirano y hacer borrón y cuenta nueva. Obiang fue recibido con honores de Estado durante su visita oficial a Madrid en noviembre de 2006, un viaje que incluyó reuniones con el rey Don Juan Carlos y el Presidente José Luís Rodríguez Zapatero.  Aunque el tiro salió por la culata cuando el Congreso de Diputados se negó a recibirle. Manuel Marín tuvo que esconder la medalla que deseaba colocar en el cuello a nuestro querido dictador. Recuerdan aquello de Somoza "es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta", pues apliquen la misma regleta a Obiang y la actitud de nuestro gobierno.

     Las elecciones legislativas de 2008 tampoco provocaron la más mínima crítica por parte del gobierno de Zapatero a pesar de que el partido de Obiang ganó 99 de los 100 escaños de la Asamblea Nacional. Plácido Micó, líder de Convergencia para la Democracia Social y único parlamentario opositor, no ocultó su malestar: "Esperábamos más, pero al final, a España como a todos los occidentales, lo único que les interesa es priorizar las buenas relaciones con el régimen porque tiene petróleo".  Moratinos perdió los papeles (últimamente algo habitual en el gobierno) cuando increpó a un periodista de TVE por poner en peligro los objetivos de "un viaje de Estado". Debió sorprenderse de que alguien de un medio tan proclive a la propaganda gubernamental (ayer con Alfredo Urdaci y el PP y hoy con Fran Llorente y el PSOE) tuviese opinión propia. Nadie se había atrevido a tanto desde la lejana visita de Felipe González en 1991 o de los Reyes en 1980, el año posterior al del ascenso al poder de Obiang.

     Ana Palacio, ministra de Asuntos Exteriores del gobierno popular, hizo un viaje en 2003 casi de puntillas muy criticado por el PSOE, entonces en la oposición, para que Repsol consiguiese firmar sus deseados contratos.  Una lectora inquieta (espero que votante del PSOE) escribió una carta al director de un periódico con algunas preguntas que sacan los colores. ¿Apoyamos una de las dictaduras más atroces que hay en África? Sí señora, la apoyamos y la aplaudimos. ¿Por qué nuestros dirigentes se codean con dictadores como Obiang? Porque hace tiempo que se desentendieron de la ética y la moral, ¿Sabe Zapatero que la tasa de mortalidad infantil en Guinea es de las mayores de áfrica? Claro que lo sabe, pero le es indiferente. ¿Sabe que el PIB es similar al español, pero la mayoría de habitantes sólo disponen de un euro al día para su sustento? Lo sabe, pero los negocios de Repsol y de otras empresas (Gas Natural, Unión Fenosa y hasta las constructoras de Francisco Hernando, alias Paco el Pocero) no entienden de sentimentalismos.

Gervasio Sánchez

 

Nunca he despertado junto a ti (Gabriel Sopeña)

Nunca he despertado junto a ti  (Gabriel Sopeña)

He reventado en arneses que suplican corazón,
fui pescador en las redes de una mar embravecida.
Me he camuflado en poemas de raíces y de rocas.
Amanecí en los caudales de un torrente sentenciado.
¡He amado tantas cosas que anuncian que llega el fin...!;
pero nunca he despertado junto a ti.

He conversado en corales que han crecido sobre alcohol,
he sostenido algún cuerpo listo para arder entero,
comí fruta en el paraíso, fuí arena en los relojes,
quemé mis naves y el fuego ha bloqueado mi timón.
¡He amado tantas cosas que anuncian que llega el fin...!;
pero nunca he despertado junto a ti.

He sido espada en la guerra, me he convertido en canción.
He sido cuerda en el arpa, me he convertido en palabra.
He sido el agua en los ojos, me he convetido en tristeza.
He sido espuma en el cielo, me he convertido en tormenta.
¡He amado tantas cosas que anuncian que llega el fin...!;
pero nunca he despertado junto a ti.

He aprendido despacio los mil nombres de la furia
y vendí todos mis pasos a los puntos cardinales.
He hipotecado mi tiempo por una rueca de azares
hilvanando un verso duro como acero en las pupilas.
¡He amado tantas cosas que anuncian que llega el fin...!;
pero nunca he despertado junto a ti.

Te he deseado en harapos; has puesto sitio a mi carne;
te soñé un millón de veces tibia de alba, enfurecida,
te he abrazado tan dulcemente en horas de naufragio.
Y he sofocado mi anhelo con las lenguas que aprendí;
pero nunca he despertado junto a ti.

¡Y he amado tantas cosas que anuncian que llega el fin...!;
pero nunca he despertado junto a ti.

Gabriel Sopeña
(De La noche del Becerro, Olifante, Zaragoza 1995)

AMOR OMNIBUS IDEM (Ramón Irigoyen)

AMOR OMNIBUS IDEM  (Ramón Irigoyen)

 

 

La vida es una muerte encorsetada
en unas horrorosas vacaciones alegres.
Nunca he sentido tanta soledad en esta mano.

Ramón Irigoyen de Cielos e Inviernos, Ediciones Hiperión, Madrid, Diciembre de 1980.

 

Poema Doce (Andrés Ramón Pérez Blanco)

Poema Doce (Andrés Ramón Pérez Blanco)

                                                                                                       A David González

En tu rincón del cuadrilátero dormitas. Esperando.
Estudias al adversario: sus oscuros rincones
(todos los tenemos)

Observas, siempre observas.
En silencio.
Estudias al adversario:
Sus acciones, sus palabras, sus movimientos...
Sobre todo sus miradas.
Siempre en silencio.
Meditas tu acción. Al fin te levantas.
Y respondes al contrario con poemas, con vida plasmada en ellos.
Tu vida, su vida, nuestra vida reflejada en el papel.
Toda tu vida escribiendo, toda la vida observando.
La vida, hermano, es un inmenso ring.
Hagamos de ella un poema.
Nuestro, vuestro poema.

Andrés Ramón Pérez Blanco (El Kebran)

(De su libro "satélite de inhóspito planeta", Ed. Autor, Toledo 2008)

QUE NO, QUE NUNCA. NUNCA. (Pablo Neruda)

QUE NO, QUE NUNCA. NUNCA.  (Pablo Neruda)

Que no maten los malos
a los buenos,
ni tampoco los buenos
a los malos.

Soy un poeta sin ningún
precepto pero digo,
sin lástima y sin pena

no hay asesino bueno
en mi concepto.
Sólo el que mata
es la categoría que
dejó fuera de mi
sentimiento.

No llevemos al pueblo
a la agonía
condenado a la sangre
y al lamento
Y contra eso está mi poesía
que va por todas partes
como el viento.

Pablo Neruda

 

¡AGUR, GETARIA!

¡AGUR, GETARIA!

Entre la montaña de papeles manuscritos crece la pereza, sobre los libros de Blas de Otero y Gabriel Celaya; entre los recuerdos más recientes de Getaria el txirimiri de la melancolía crece y cala.  La voz de Benito Lertxundi, de Mikel Laboa e Imanol.   La frescura ácida de la sidra como una canción de Txomín Artola.  La  fuerza  del txakolí en las incurisones rockeras de Ruper Ordorika...

La noche vuelve a ser un puerto donde repescar el tiempo ganado al mar, justo en aquel momento en el que, sin darnos cuenta, nos convertimos en cangrejos negros, moviéndonos por el filo rocoso del abismo. 

Vuelven los ecos del idioma entre las olas.  Entre la olor a salitre y a salmuera, unos versos no escritos, que activan las defensas del espíritu, versos medidos como un patrón de Balenciaga.  Me gusta esta tierra, este mar, este cielo, esta luz, esta montaña.    Me gusta zambullirme en estas aguas y ver ponerse el sol desde el rompeolas del Ketarri, mientras nos sobrevuelan los sueños y las gaviotas.  Me gusta desayunar en Izarri antes del paseo, vemouthear en Itxas-Etxe. Pasear por el Boulevard de Donostia y descansar en los porches. Llevar a Juan al tiovivo antiguo y ascender en funicular al Monte Igueldo. Me gusta comer en La Fábrica de Íñigo Bozal y vaciar de pintxos la barra del Astelena, pasear con Pablo por el casco viejo y visitar a uno de los pocos supervivientes del naufragio musical (Donosti-Rock) y celebrarlo comprándole discos y camisetas.

Volver a Getaria, al Getariano, es volver a casa.  Nos gusta escuchar las cosas que nos cuenta María Cruz (la matriarca) mientras vemos jugar a la pelota vasca y oir la hermosa y poderosa voz de María Ángeles junto a la cálida, grave y sosegada de Juanjo; encontrarlos igual que siempre, mientras la familia crece y sus hijos  Eider y Maihalen les convierten en abuelos tontos, divertidos, como tienen que ser todos los abuelos: Presumidos y orgullosos de sus nietos.  

Me gusta leer en la terraza de la casa y charlar pausadamente. Me gusta deambular de madrugada por las viejas calles empedradas y tomar una copa en el  Mahasti o en el Txoko, al lado de un músico, un vendedor artesano o un viejo marinero.  Me gusta ver a los pescadores, con barcas o cañas, en mitad de la mar y de la noche y vislumbrar los rayos del faro marcando la silueta del enorme Ratón a través de la distancia.   Una cosa duele, a-penas nada más: hacer las maletas, decir ¡agur!.       

 

Antonio PÉREZ MORTE

(Getaria, 30 de Julio de 2009)    

                                       

Entúrbiase (Antonio Pérez Morte)

Entúrbiase   (Antonio Pérez Morte)

Entúrbiase la marea en mi cabeza
a trece le-n-guas de distancia,
en plena muerte cotidiana
y van naufragando los barcos
que en mí navegan.
mis pensamientos-poema
abandonados.

Quiero dar cauce a este desencanto
a este viento amargo que me invade...
Quiero que me arrastre poco a poco, despacio,
alma llena, vacías manos...

Antonio Pérez Morte

(De Un paso más, Cagisa,  Zaragoza 1981)

Mantenerse fiel...

Mantenerse fiel...

Mantenerse fiel a una idea, por convicción, no tiene ningún merito. Sin ella, menos.

Antonio Pérez Morte

ALGÚN DÍA LLEGAREMOS A LA LUNA

ALGÚN DÍA LLEGAREMOS A LA LUNA

Algún día llegaremos a la luna, Fundación Jorge Guillén, Valladolid 2008.

Algún día llegaremos a la luna, último poemario de Jorge Barco, se alzó hace poco más de un año con el premio que la Academia Castellano-Leonesa de Poesía ha destinado a los jóvenes creadores de habla hispana.   La Fundación Jorge Guillén ha llevado a cabo esta cuidadísima y atractiva edición, cuyo magnífico diseño equipara continente y contenido, haciendo justicia a la obra.

Quienes hayan seguido, durante los últimos diez años , la sorprendente trayectoria del poeta salmantino, no han podido sorprenderse con la obtención de este galardón y habrán celebrado con júbilo la decisión de un jurado que supo entender que la frescura del lenguaje y lo arriesgado de la forma, no son en absoluto incompatibles con la construcción de un universo propio, personal, rico y repleto de recursos estilísticos.

La calidad y seriedad poética del conjunto de composiciones recopiladas aquí, no están, sin embargo, exentas de la ironía y mordacidad a las que Barco nos tiene acostumbrados desde el inicio de su trayectoria, como queda patente en buena parte de los poemas de este libro: Corbata, A mi perro, Ni siquiera Dios puede cambiar, El hijo que nunca tendremos...

En Algún día llegaremos a la luna, el autor nos sumerge hasta el fondo en la más cruda realidad, nos acerca a personajes de ficción o nos guía por paisajes conocidos, cotidianos, regalándonos imágenes nuevas que casi siempre han permanecido alejadas del vocabulario poético: grandes almacenes, gimnasios...    Lugares que jorge Barco integra como nadie en un innovador discurso, que a menudo adopta tono de confesión y que alcanza sus mayores logros en poemas intimistas como Niñato:

"Que nunca se borre tu voz de mi mente,
dulce alegría.
Hace mucho que no hablamos.
Quizá ya ni recuerdes que te quise.

Y aunque hace mucho, mucho que no hablamos,
que no me das calor con esos gestos
que yo admiraba al margen del pecado,
hoy sólo sueño
con morir en un susurro de tus labios"

Antonio Pérez Morte  

Artes y Letras / Heraldo de Aragón,  Zaragoza 26 de Marzo de 2009

RIO EBRIO (Ángel Petisme)

RIO EBRIO    (Ángel Petisme)

Moriré en esta tierra como tú, ahora lo sé,
no en París o Tokio con aguacero,
y esperaré en el río Ebrio
a que pase la barca de tus sueños, señora.

Ángel Petisme

La paloma coja (Victoriano Crémer)

La paloma coja   (Victoriano Crémer)

De tu mano fue el descubrimiento
del jardín. De tu voz, su música,
de tu boca, el sabor del aire.
El agua, el agua, el agua,
obstinada en guiar nuestros pasos.
(¿Otra vez el mar?)¡Tanto mar para morir!
No tengo, ¡ay! recuerdo
de jardines colgantes.
Solamente tierras y colinas dolientes
bajo el fulgor
de un cielo surcado de palomas.
(Cementerio marino en el aire, por el aire).
Tierras hondas y calladas, tierras
sufrientes de Castilla de Cides desterrados.
El jardín eres tú,
amante altiva y pura como la luz,
flor milagrosamente ilesa,
encarnación del encarnado paraíso.

Victoriano Crémer

Si pudiera (Antonio Pérez Morte)

Si pudiera   (Antonio Pérez Morte)

                                   Para Jesús Javier Calvo Arribas

Si pudiera hablarte solamente
como hice ayer, mientras la vida
en fonemas absurdos se perdía
camino de dos mundos diferentes:

hablaría pensándolo dos veces
tratando de entender cada desdicha,
apagando las sombras encendidas
encendiendo las luces de la suerte,

pero se hizo tarde, tú lo sabes,
y el peso terrible del silencio
encalló el discurso de la nave

que viajaba por aguas cenagosas,
y ahora soy el marino muerto
de mi verso, mecido por las olas.

Antonio Pérez Morte

INDE (Marisancho Menjón)

INDE    (Marisancho Menjón)

inde 

UNA MIRADA DISTINTA:

INTELIGENTE,
COMPROMETIDA,

INDEPENDIENTE  Y  DIVERTIDA.

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