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Antonio Pérez Morte

Diario

Concierto Dominical para el Primo de Zumosol

Concierto Dominical para el Primo de Zumosol

He  llegado  al  lunes con el mismo catarro de la semana pasada y de la semana anterior...   Quince días  de caminar sonámbulo, marcando el ritmo a golpes de tos, agota:   Así,   he  estado,  un fin  de semana  más, sentado en el sillón de mi dormitorio, reposando los pies sobre una banqueta, viendo pasar el tiempo entre cabezada y cabezada, ni radio ni televisión, ni libros, ni prensa, ni ordenata. 

Mi hermana Maribel y mi sobrino Toño, han venido a visitarnos y me    han     rescatado     del   enclaustramiento,    para   tomar  un  café rápido:   Volvían   cansados  y  con frío de hacer esquí  de fondo en Panticosa.     Han  prometido  volver  más  despacio  y creo que lo harán,  porque  Pablo  les ha  obsequiado  con   un  buen concierto  de  guitarra, y Juan (a  imitación  de su hermano) con otro de batería y  tambor,  que  tampoco  ha  estado  nada  mal.      Los  dos  se han quedado impresionados con su  primo  zumosol, que es grande como un mallo, y bien cariñosico...      

        

Descubrir la poesía

Descubrir la poesía

He  comenzado  el  día  gris, navegando por la blogosfera,  leyendo mensajes amigos y dejando a los amigos, mensajes.    Hoy  era  el día de El Cultural y Artes y Letras y había poesía en ambos: Vicente Gallego, Manuel Vilas,  Manu Cáncer...      He   releído  sus  versos mientras  llovía,   luego  he vuelto a los papeles,  al  teléfono  y   los  gastos,  hasta  la  hora  del  almuerzo.      A   esa   hora  he  vuelto a asomarme  a  mi  ventana  de  Blogia  y  también  a  la  de  Antón:   Su   hijo  Diego  está  descubriendo  la  poesía de la mano de  Juan Ramón Jiménez y Machado...   

Pilas

Pilas

 

He  cruzado  Serrablo  de  punta  a  punta, para volver de nuevo al trabajo.   Hacía frío, o quizá era yo quien lo tenía:   No he conseguido desprenderme de las últimas décimas de fiebre, de ese catarrazo abotargante que me ha recluido en casa durante el fin de semana.  

Con la cabeza embotada  fui incapaz de escribir nada coherente,  por ello, aparqué poemas, textos, artículos y reseñas y me dediqué a tareas   familiares    y   domésticas:    arreglarle   el   ordenador  a Pablo,   recoger  y  ordenar  los  juguetes  de  Juan,    colorear  sus dibujitos...

No tenía demasiadas ganas de leer, pero aún así,  los efectos de la fiebre me hicieron  buscar en los suplementos dominicales de los periódicos,   alguna   información   con  atractivo,   pero  no,  no,  ni por alucinación...         

Al final de la jornada, con más intención que energía, entré en el Blog, para obsequiaros con un hermoso y extenso poema de mi buena amiga Ana María Drack.   Luego fui a la Bandeja de Entrada del Correo, antes de que setenta ocho nuevos mensajes me hiciesen abandonar el ordenador a  toda  prisa...       Necesito pilas.   

ZARA GOZA!

ZARA                                                                                                      GOZA!

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Z A R A                                                                                      GOZA!

                                                                                                     

Todo

 

 

Todo cabe en el silencio.

 

 

 

Tres días

Tres días

 

Llevas tres días contemplando el folio en blanco.   Todo cabe en él: Lo dicho, lo leído, lo redicho, lo callado.  Llevas tres días: ¡Tampoco es para tanto!  La cruda realidad, los sueños, los pequeños éxitos, los grandes fracasos, se asoman con vértigo a  las páginas de este blog que eres tu mismo: ¡desnudo como un árbol!                            

       

 

NIEVE EN SABIÑÁNIGO

NIEVE EN SABIÑÁNIGO ¡NIEVE EN SABIÑÁNIGO!

26-01-06

Hace un frío metálico.

Las palabras hielan.

Hay una frase oculta tras la niebla.

 

Las preguntas de Juan - 2

Las preguntas de Juan - 2

 

Juan, ¿quieres descansar un poco, que me estás martilleando la cabeza?

Papá: ¿pero no habíamos "quedau" en que la "aherramienta" que yo era, era "alicate"? 

Entre libros

Entre libros

Fin de semana entre libros, encerrado en mi estudio.   Los plazos vencen y los compromisos hay que cumplirlos: He pasado un par de días seleccionando poemas e imágenes, contando versos, pariendo el prólogo para un libro colectivo que verá la luz en primavera, cuando todo vuelva a estar tan verde como el pilot de mi esperanza.     He vuelto a escribir con él,  a apuntar mis proyectos en tarjetones blancos, a subrayar textos...  y hasta he tenido tiempo de leer el cuento triste y tierno del domingo, que firmaba Antoncico en Heraldo.      He leído los textos de Agustín Sánchez Vidal y Félix Romeo sobre el Parque Grande y he paseado mis recuerdos en la distancia, hasta que he comenzado a ponerme triste.  ¿Por qué han de amargarnos la vida los políticos?  Rebobino y me alegro de que Javier Delgado no tenga que hacer, por fin, huelga de hambre y para celebrarlo abro esa joya de libro que es Zaragoza Marina y que acaba de rescatar Prames con maravillosas ilustraciones de Jorge Gay y un concienzudo e impagable prólogo de José-Carlos Mainer.  

Veintitrés años después de su primera edición, en la inolvidable Colección Poemas que dirigió Luciano Gracia, Zaragoza Marina sigue conservando la misma frescura de entonces.  El azar ha elegido estos versos de Javier Delgado para acabar el día:

 

Eres muy mayor para acordarte

pero haciendo un esfuerzo tal vez puedas

distraer del olvido algún recuerdo,

una señal que diga lo que fuiste.

Aún tienes tu diadema de espuma.

Aún conservas el rastro de una ola

en su temblor de caricia irrepetible:

indaga en el misterio de su historia.

Pregúntale al rumor de caracolas

que queda en tus esquinas encerrado.

Di una palabra al viento y que te traiga

una canción que guie tu memoria.

En las puntillas del velo de la brisa

hay un olor escondido que dejaste

cuando después del baño perfumabas

el aliento del día: ve a encontrarlo.

Antes tenías el reflejo de tu imagen.

Ahora tan sólo tu sombra te equivoca. 

 

 

       

La palabra de Odón

La palabra de Odón

Cualquier momento es bueno para releer un buen libro y empaparse de historia.      Cualquier momento  es  bueno  para  escuchar  a los sabios. 

Hoy,  mientras  buscaba  un viejo  poemario entre las abigarradas estanterías  de   mi  estudio, el azar ha colocado sobre mi mano una vieja selección de textos de Odón de Buen,  que he releído en infinidad  de  ocasiones  y  que hoy, una vez más, han vuelto a atraparme. 

Las palabras de Odón de Buen, inundan de energía este cuarto en el que descansa, sobre mi mesa, una hermosa réplica del busto que realizara, su entrañable amigo, Mariano Benlliure.

"No sembré en arenales estériles...  Tengo fe inquebrantable en las energías intelectuales, morales y físicas del pueblo español"

¡Por fin he recuperado mi Pilot Verde!

¡Por fin he recuperado mi Pilot Verde!

¡Qué bien!

¡Qué bien!

¡Qué bien se han portado los Reyes!

¡Por fin he recuperado mi Pilot Verde!

Regalos

Regalos

 

Un pilot verde para recuperar la esperanza y un álbum de fotos para guardar recuerdos.  Un juguete de hojalata para volver a la niñez. Un libro del Loco para hacer memoria y un documental sobre el pirineista  Lucien Briet.      El corazón perplejo de un  gran poeta llamado Carlos Marzal,  dos discos de Youssou N´Dour y Nascimento...  Ah! Y el último de ese cantante sin voz, que no la necesita, ese canalla andaluz que se apellida Sabina. 

Reyes

Reyes

 

Os  han dejado los Reyes,  en la ventana amarilla de esta página, uno de los  poemas de Vicente Gallego que más me gustan.   Les había pedido más cosas, que no sé si llegarán: Un pilot verde para mí,  otro para Mariano Gistaín  y  otro para Antón; un año sabático para Gabriel y un monográfico en la 2 para Angelico (Petisme);  el  libro  de Canfranc  para  mi  madre;  dos cajas de miniaturas para Pablo; un libro de Barceló para mi sobrina Ana  y otro para Rafa, mi cuñado; para Rafa también, que ha sido muy bueno, el último disco de Juan Perro y un libro del Loco; para Eva un milagro y para Nuria un bolso... ; la República para los Victor´s  (Pardo y Juan), que ya la  pedí  el  año  pasado;  un  libro   y  un   pañuelo  para  mi  tía  Carmencita; una colección de novelas en miniatura para mi prima Mari Carmen...   

Todavía hay más: para casi todos, tres o cuatro abuelos más en el Congreso;  unas caja de valium y otras de okal  para Labordeta (hasta  que  se  retiré  Aragonés);  un  pijama  para  Lourdes,  mi compañera de trabajo, que tiene que dormir mucho; una colonia "fresquica" para mi tía Maribel; una tensión arterial "compensada" para mí, para Ana, para mi hermano y mi primo Federico; cuentos, libros, juguetes... para mis numerosos sobrinos; un libro de Gaudí para Seve y una mochila de pic-nic para Antonio; un viaje donde quieran los Lasala; una reeedición discográfica completa para Julia León; una exposición individual en el Ivam para Santiago (Arranz); insoportables juguetes a pilas para Juan (¡que hay que ver cómo los disfruta!).   La libertad para todos los presos políticos y de conciencia.  La paz, la justicia...    

¡Quizá, con salud y amor, sobrara el resto!  ¡Besos!      

 

                      

Non Stress

Non Stress

YA: ¡NO!

(Texto: A.P.M. / Ilustración: Almandrade)

¡FELIZ 2006!

¡FELIZ 2006! ¡FELIZ 2006!

Caminos...

Caminos...

Volvemos de tierra baja con catarro y un cargamento de delicias zufarienses para la despensa.   

La boira, que decía mi bisabuela Jorja, estaba preta, más preta que nunca: dorondón frío empañándolo todo, desdibujándolo todo.    Nochebuena en familia con mi madre, mis hermanos y una sobrinada que crece dando alegría a la fiesta, recordando en silencio a los ausentes, entre canciones, costillas de ternasco o langostinos...

Volvemos a la montaña para acabar el año,  para comenzarlo con bufanda y esperar  la víspera de Reyes, viendo Retorno a Brideshead (el último regalo de Papá Noël) tras los cristales.   

El día cinco, volveremos como siempre, para ver a sus majestades cruzar el Paseo de Independencia en Cabalgata.  Ojalá, como en años anteriores, estos seres mágicos, vuelvan a acordarse de mí y pongan en mi trayecto algún amigo perdido, para volver a hacer juntos el camino.                

FELIZ NAVIDAD

 

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

FELIZ...

La canción de la mula y el güey.

La canción de la mula y el güey.

 

La canción de la mula y el güey, ha sido la banda sonora de este martes pre-navideño.    Juan ha participado por primer año, en el Festival de Canción Blanca del Colegio y ha estado ensayando durante más de una semana esa canción inolvidable (La canción de la mula y el güey), si bien es cierto que a última hora, una timidez repentina le ha impedido articular una sola  palabra y hemos tenido que conformarnos con verle marcar el ritmo de los villancicos con la punta de los pies y un ligero vaivén de cabezota con auto-aplausos incluidos: Todo un éxito.    

Los críos, de cualquier forma, se lo pasan bien estos días, en los que se sienten todavía más protagonistas, de una fiesta que preparan con mimo.   

Los de sexto (el curso de Pablo), que abandonarán definitivamente el Colegio en Septiembre del 2006, nos han emocionado con una actuación en la que intentaban alcanzar la perfección...    Luego, han disfrutado, junto a los mayores, del extraordinario concierto del Orfeón Serrablés.

Pablo lleva una semana intensa: Ayer interpretó un par de piezas de S. de Murcia y F. Carulli, en la audición de guitarra del Conservatorio de Sabiñánigo;  hoy ha vuelto a tocar la guitarra de nuevo  y todavía tiene que hacerlo antes de dar vida al Mago Merlín en el Teatro, junto a sus compañeros de curso.

Juan acabará antes: Sólo le falta actuar de gusano en la Fiesta Infantil, y eso, para él,  es algo muy muy fácil: ¡Llevamos cuatro años vistiendo y desnudando a una lombríz!  

 

 

Z

Z

He vuelto a Z, la inolvidable Z de Manolo Vilas.  He madrugado para pisar sus calles nuevamente y oir silbar al cierzo en la Plaza del Pilar, vacía de palomas.  He vuelto para  contemplar de nuevo ese hermoso edificio, denostado por casi todos, que alguien,  con imaginación y sentido del humor bautizó como  código de barras He vuelto a pasar  revista  a  Puerta  Cinegia  y su maravilloso café y  he  visto  que  El  Tubo  todavía sigue  igual, es decir, que se ha convertido en una asignatura pendiente que no se quiere aprobar.  He venido a la boda  de unos amigos  a los que quiero mucho,  y  de paso, a buscar una historia absurda que, seguramente, no sabré a quién contar, pero que quiero encontrar en estas calles largas, angostas, por donde es difícil deambular, sin tropezar con los recuerdos... 

He vuelto.