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Antonio Pérez Morte

Sergio (Antonio Pérez Morte)

Sergio   (Antonio Pérez Morte)

Entre canciones y versos:
Dormido para siempre en mitad del Sueño.

Antonio Pérez Morte
Sabiñánigo, 9 de Julio de 2008

El último poema de Sergio Algora

El último poema de Sergio Algora

                                 "Hombres pelados con cuchilla,
                                                           mujeres en el sacapuntas,
                                                           niños en la mina, planetas en el zoo,
                                                           estrellas en el cortejo." 


Dejé mi país para ser etíope por un año.
Dejé de dictar para subordinarme.

Etiopía estaba bajo la nieve.
La fiebre la había helado.

El matadero de la Adis Abeba estaba abandonado.
Los buitres habían construido allí una nueva ciudad.
Los niños, como heraldos, soplaban los cuernos
arrancados de las reses.
Los ancianos se convertían en pergaminos.

El ganado se reducía a cenizas.
Los adivinos contemplaban el humo
y las heces.
Los brujos traducían los poemas del premio Loewe.
Nos dábamos por el culo sin cesar,
tiritando en las chozas. 

Cada nevada exterminaba una tribu.
Nos quedábamos con sus cuerpos y sus enseres.

Parecía que un sueño invernal
iba a terminar con el hambre.

Llegaron los renos y Santa Claus
y cargaron en el trineo los leones famélicos
que se exhibían en el palacio presidencial.
Le dimos un león a la uno,
dos a la dos, tres a antena tres, cuatro a la cuatro,
cinco a la cinco, seis a la sexta, una jirafa a la once,
todo el oro de África a todos los santos,
el único clítoris mayor de dieciocho años
al único dios.

El entrenador de dios,
colocó el clítoris africano en el centro del campo
de un chochito blanco
y lo hizo debutar en el mundial.

Sergio Algora  (Dos de Julio de 2008)

Un hombre singular olvida su nombre (Teresa Salcedo)

Un hombre singular olvida su nombre (Teresa Salcedo)

Teresa Salcedo

Un hombre singular olvida su nombre, 1990.

Ángel Petisme En Concierto

Ángel Petisme En Concierto

Lunes 7 de Julio 2008,  21,00 h. 

Balcón de las Músicas

Expo 2008   ZARAGOZA

Cosas importantes no incluidas en la lista de la compra.

Cosas importantes no incluidas en la lista de la compra.

Abrazar.
Acariciar.
Apagar la televisión.

Beber agua.
Beber Roibós muy frío.
Besar.
Bloguear.
Caminar viendo montañas.
Cantar.
Chupar regalíz de palo.
Cocinar para los tuyos.
Contemplar un campo de ababoles.
Dar los buenos días.
Decirle a la gente que quieres, que la quieres.
Deshacer la cama.
Dormir la siesta.
Ducharte despacito con Moussel.
Escuchar el canto de los pájaros.
Escuchar la lluvia.
Escuchar Música.
Hablar sin prisa.
Hacer el amor si se ha deshecho.
Indagar en la obra de  Santiago Arranz.
Jugar en el pasillo.
Leer un cuento.
Leer narrativa.
Leer poesía.
Llevar al parque a Juan.
Llorar de emoción.
Mirar al cielo.
Madrugar.
Oír a José Luis Albite.
Olvidarse el reloj.
Olvidar las pastillas.
Petismear.
Poner la radio.
Reir hasta olvidar el motivo.
Relajarte.
Respiración diafragmática lenta.
Rezar.
Sonreir.

Telefonear a los amigos.
Tomar un Mágnum blanco en la terraza.
Un bourbon de madrugada.
Visitarte a ti mismo.
Vivir.
 
  

Sometido (Fernando Sarría)

Sometido  (Fernando Sarría)

Sometido a los designios de lo fugaz
soy vulnerable, como todos,
y en ese filo me arden las manos
con el dulce fluir de mi sangre.

Fernando Sarría

(El error de las hormigas, Eclipsados, Zaragoza 2008)

Fotografía: Renata Ratjczyk

Blog del poeta aragonés Sergio Algora

Blog del poeta aragonés Sergio Algora

Blog del poeta aragonés

SERGIO ALGORA

http://www.clubcultura.com/diariode/2/SergioAlgora.html 

EL PASO DEL TIEMPO (Begoña Callejón)

EL PASO DEL TIEMPO (Begoña Callejón)

Conozco mis miedos tan bien, como el silencio de los años.

Begoña Callejón

(De Suicidio de Libélulas, Editorial Celya, Salamanca 2006)

Para huir de la muerte

Para huir de la muerte

Para huir de la muerte
nos amaremos todo, enteros.
Para huir de la muerte
nos amaremos
sin horario y sin ley, sencillamente
para huir de la muerte.

Para huir de la muerte
diré que tus ojos son palomas de Picasso,
y que bajo tu piel de leche ávida y firme
viven en hermandad veinte poemas de amor.

Para huir de la muerte
tú me darás las fresas mejores de tu huerto,
yo te daré mi vino más peleón, más duro, más añejo,
para huir de la muerte.

Para huir de la muerte,
pienso resucitar el conjuro dormido de tus pechos
pienso ahondar tus raíces, bucear hasta el centro
para huir de la muerte.

Para huir de la muerte
diré que es estupendo sentirte tan cercana.
Y que ni en ti ni en mí, ni en nosotros ni en ellos,
hay sumergida una ciudad donde luchan
la muerte y el amor, el amor y la muerte,
la muerte y el amor, el amor y la muerte...

Pablo Guerrero, 1972.

NEGRA NOCHE

NEGRA NOCHE

Negra noche te atenaza
consumido hombre de quién.

Vaso a vaso
crecen tus alas,
largas como la tristeza
o el camino al placer:
¡Cabalgas!

Antonio Pérez Morte.
(Del poemario inédito "De puño y letra", 1974-1991)

Le cirque (Santiago Arranz)

Le cirque  (Santiago Arranz)

L

e

C I R Q U E

                                                                              (sAntiAgo ArrAnz)

Un texto de Felipe Benítez Reyes

Un texto de Felipe Benítez Reyes


El color que es más que un color: una
resonancia del color mismo, su reverberación
en la mirada.

Las figuras detenidas que parecen anhelar
una existencia azarosa, como la de todos.

El taller, con su olor espeso a tareas alquímicas,
con sus colores volátiles y violentos,
flotantes como venenos cromáticos.

La mano que traza un contorno como si
calcase la silueta de un espectro fugitivo.

Los ojos que ven lo que aún no existe.

El vaso de los pinceles con sus manchas
de cientos de pecados originales.

El boceto abandonado: una rúbrica en el
vacío, un borrón optimista en la supeficie
de la nada.

El lienzo blanco, perfecto como un limbo.
El paisaje eterno, la figura eterna, la
abstracción eterna que late en lo concreto.

La arboleda que son cuatro trazos y es
una arboleda.

El mar inmenso que cabe en unos centímetros
de mar fingido.

La silueta líquida de un sueño.

El río en que uno puede bañarse miles
de veces y sigue siendo el mismo río, por
más que fluya.

Los celajes que transmiten la cólera de
un dios.

Y estos poemas escritos en la caverna
prodigiosa de las sombras.

 

Felipe Benítez Reyes
(Diez Vernissages, Aedo, Celya, Salamanca 2005) 

 

Te he tomado (José Antonio Labordeta)

Te he tomado  (José Antonio Labordeta)

Te he tomado esta noche
como a una delicada hoja
de árbol otoñal. Te he tomado
suave contra la frente antigua
de los antepasados y el amor
ha brotado hasta iluminar el silencio
cansino de nuestro viejo barrio.
Te he tomado como a una dulce
sensación nunca acabada.

José Antonio Labordeta
(De "Jardín de la memoria", Taifa / Poesía, Barcelona, Octubre de 1985)

 

Fragmento de "Esperando a Godot" (Samuel Beckett)

Fragmento de "Esperando a Godot" (Samuel Beckett)

VLADIMIR:      ¿Qué? ¿Nos vamos?
ESTRAGON:   Vamos.

(No se mueven)

TELON 

 

Un fin de semana distinto...

Un fin de semana distinto...

Acabar la tarde del viernes en el parque con Juan, para verle disfrutar.  Beber agua fresca.  Llevarle de la mano al concierto de O Carolan , al aire libre, en la plaza.  Contemplar sus ojos escudriñándolo todo, hasta el más recóndito rincón, hasta el más mínimo detalle de cada instrumento:  ¡Qué bien suena el arpa de esa señora que se llama como la yaya!  

Él quiere tocar la guitarra, como su hermano, pero no hay plazas vacantes en el Conservatorio de Sabi. ¡Quizá otro instrumento!  Mientras se despeja la duda hay tiempo para tomar bocata y refresco, sentadicos a oscuras sobre el suelo de la terraza, mirando al cielo.  Luego, unos mimos en un cuarto lleno de moñacos y a descansar. El sábado había que madrugar para ver  a los diez mil ciclistas de la "Quebrantahuesos" .  La cicloturista debe de  llamarse así, porque hacer tantísimos kilómetros, subiendo y bajando tanta "cuesta" es una "animalada".   Este año la salida es media hora antes y se nota, aunque al final de la mañana vemos cómo nos ha cundido el tiempo y nos encontramos un par de horas de regalo, para preparar la comida despacio.  Después de comer esperamos durante toda la tarde que comience a decrecer el calor y desaparezca el sueño.  Al final, agotados,  nos vamos con Amelia a buscar el aire que no llega...  A Orós, a Santa Elena, a Biescas a Hoz de Jaca,  allí nos encontramos a Rafa, a Nuria y a Mateo, que se emociona con la visita sorpresa de sus primos y les invita a quedarse con él, para acabar juntos el fin de semana.   De regreso a casa, paseamos otra vez por las calles de Biescas y buscamos un lugar para cenar, nos cuesta encontrarlo, está todo a tope:  Nos conformamos con una pizza y un café en el Saloon...  Hablamos de todo: de la crisis, del trabajo, del cine, del teatro... y aún nos queda  conversación para gastarla en una terraza de Sabiñánigo entre los sorbos de un granizado de limón.  Ana y yo nos encontramos raros sin nuestra pareja de hijos únicos: Seis y trece años.  ¡Nunca nos separamos...!

Al llegar a casa todo es silencio. Casi veinticuatro horas de silencio.  A las once de la noche del domingo suena el portero automático y Pablo y Juan  (que vuelve, como siempre, con muchas ganas de hablar) hacen su entrada estelar: "Papá, mamá he ido todos, todos los días, al parque..." 

Paradise Portrait

Paradise Portrait

Fotografía:  Erwin Olaf

¡Sólo nos queda recordar!

¡Sólo nos queda recordar!

Desde hace unas horas sabemos que no hay nada que hacer, que no podremos hacer nada, absolutamente nada,  para conseguir que vuelvas:   ¡Sólo nos queda recordar, recordarte y no olvidar jamás a quienes, quitándote la vida con alevosía y cobardía, por la fuerza, nos han privado para siempre de tenerte, aquí, a nuestro lado!  

Llorar para adentro

Llorar para adentro

No he podido escribir una sóla línea desde el martes.  Me cuesta centrarme en el trabajo, y he tenido que volver a luchar contra mi propia mente (que a veces se desboca y va por libre), para poder pasar a limpio tres o cuatro documentos, una nota informativa, dos o tres presupuestos.    Me cuesta mucho conciliar el sueño para tener pesadillas.   Los días vuelven a ser largos, eternos, y la impotencia se nos adhiere al cuerpo como una segunda piel, que se eriza poniéndonte el vello de punta.  ¡No sabemos qué hacer!  ¡No sabemos otra cosa que rumiar en silencio y llorar para adentro, mientras miramos constantemente un reloj que no avanza!  ¿Qué hora será cuando vuelva? ¿Volverá?  A ratos estás convencido de que sí y revives el encuentro camino del trabajo o la imaginas girando la esquina, como cada día, con el bolso en bandolera, dispuesta siempre a derrochar energía, afecto y cariño.  Otras veces temes lo peor, aunque quizá no haya nada peor que esta jodida incertidumbre, este sufrimiento sin medida que nunca habíamos experimentado con tanta magnitud. 

Hace once años que conozco a Pili y siempre, siempre, ha estado aquí cerca, muy cerca (no hablo en terminos espaciales sino afectivos), dándote su apoyo y su ánimo cuando las cosas iban mal:  Cuando una noche perdí a un gran amigo en la carretera, durante la larga enfermedad de mi padre... 

Hace sólo unos días volvimos a conversar un rato por última vez: Los dos estábamos contentos, yo porque ya casi había superado por completo mi bache anímico; ella porque volvía de  Madrid su  hija Vanesa y por fin iban a pasar el verano todos  juntos.  No sé qué hay que hacer, ni sé si podemos, pero hay que intentarlo porque una sociedad enferma que marcha a la deriva, no puede permitirse el lujo de perder para siempre a personas de la talla humana  de  Pilar.

Antonio Pérez Morte                   

      

SE BUSCA A MARIA PILAR BLASCO

SE BUSCA A MARIA PILAR BLASCO

María Pilar Blasco (Pili) desapareció en Sabiñánigo el pasado Martes 10 de Junio a las 15,30 h. en las proximidades de la Avenida de Biescas.  Tiene 54 años, mide 1,65, es delgada y vestía en el momento de su desaparición una camiseta negra con una flor en el pecho y un pantalón color hueso.   Si la has visto desde ese momento o puedes facilitar cualquier tipo de información, no dudes en contactar:

TELÉFONO : 062

¡Muchas gracias!

Web de Vicente Pascual

Web de Vicente Pascual

Web

de

VICENTE PASCUAL

http://www.vicentepascual.org