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Antonio Pérez Morte

Diario

La nicotina viaja en tren

La nicotina viaja en tren

Comienzo el día leyendo, en el Periódico de Aragón, el nuevo artículo de Mariano Gistaín sobre el Referéndum de la Constitución Europea y suscribo (una vez más) por completo sus palabras. Luego, al salir del trabajo, ya en casa, entro en su página (la gistaineta -como la llama Petisme-) y descubro un títular sobre la nueva normativa de Renfe: Sólo se podrá fumar en aquellos trenes que viajen con retraso...

Mis amigos fumadores, no van a tener ningún problema para seguir haciéndolo. Renfe, comprensiva por primera vez con una parte (aunque sea minoritaria) de sus usuarios, va a acoger en sus trenes a todos los marginados por el tabaco, dada la constante demora de sus servicios. ¡DESDE HOY, LA NICOTINA VIAJA EN TREN! ¡Felicidades Antonio, Alberto, Julio, Nuria, Ángel, Luis Eduardo...! ¡Enhorabuena, al fin habéis hallado refugio!

CAE LA NIEVE...

CAE LA NIEVE...

Cae la nieve tras la ventana de mi estudio. Escucho a Olga Román dar "vueltas y vueltas", mientras espero su nuevo disco: ¡Cómo emociona su voz limpia y llena de matices, que durante tanto tiempo, disfrutamos junto a las de Luis Eduardo Aute o Joaquín Sabina! Mientras avanza cada uno de los temas del disco, ordeno mis libros. Este cuarto es un puzzle gigante, no hay forma de encotrar sitio para las novedades que siguen llegando. ¡Cuesta menos hacer un jeroglífico!) Al colocar el último poemario de Joan Gonper, se me ha caído un verso: "Nadie conoce el suspiro del hombre que avanza..."). Vuelvo a colocarlo en la página 51. Luego leo una información sobre el libreto musical de "Misiles Melódicos", la última (todavía inédita) gran obra de Gabriel Sopeña, y me alegro de que todo marche sobre ruedas. Entro en la página de Antón Castro (siempre tan lúcido) y leo los últimos textos de su blog. Contesto un correo urgente y me voy corriendo, a buscar a Pablo al conservatorio, porque sale de clase de guitarra con Lola Clemente. Lola ha conseguido que mi hijo vuelva, de nuevo, a recuperar el interés por la guitarra y el amor por la música. Cuando vuelva de clase, seguro que nos toca alguna pieza nueva: ¡Qué importante es amar nuestro trabajo! ¡Saber transmitir nuestros conocimientos! ¡Estimular el ánimo y el interés a los críos! ¡No perder, apenas, la paciencia!

Cae la nieve...

Para comenzar el fin de semana...

Para comenzar el fin de semana...

Recibo un nuevo correo de Santiago Arranz, en el que me comunica su participación en la muestra "La seducción de París", en el Museo Camón Aznar de Zaragoza, con dos grandes óleos de la serie "Fontainebleau", pintados en la capital francesa durante el año 1986. Luego, me pierdo entre las amenas páginas del hermoso libro "La sombra desvelada" (Un viaje por el teatro de sombras), que hace unos meses editó la Diputación Provincial de Zaragoza, con la coordinación de Adolfo Ayuso; participan en él, además del propio Ayuso, Marta Alemany, Maryse Badiou, Richard Bradshaw, Domingo Castillo, Mercé Gost y Alba Zapater.

Vuelvo a la poesía y disfruto de nuevo, de ese gran milagro semestral que Ezequías Blanco continúa sacando a la calle con rigurosa puntualidad: "Cuadernos del Matemático".

El fondo musical a estas lecturas lo ponen Alberto Gambino, Ángel Vergara, Carolina Ibor, Catalina Moll, Clara Font, Kike Colmenar, Francec Tomás, María José Menal, Noelia Gracia y Pere Pau Jiménez, todos ellos, intérpretes del número veintinueve de Aragón Lcd, de Prames. El librodisco, bajo el titulo "Chicotén VI" (Bajo Ebro / Baix Ebre) recoge por vez primera la grabación de un trabajo, conjunto, de músicos aragoneses y catalanes, sobre la música tradicional de las riberas del Ebro. Alberto Gambino, Ángel Vergara, Francesc Tomás y P. Jimémez han realizado los arreglos de un repertorio que, grabaron, mezclaron y masterizaron Carlos Estella, José Manuel Huerta y Alberto Gambino. El Lcd, magníficamente ilustrado, como todos los de la colección, incluye en esta ocasión textos de Ángel Vergara, Jesús Moncada y José Ramón Marcuello.

Vergara, Blanco, Ayuso, Arranz... ¡Buenos amigos para comenzar el fin de semana!

(Ilustración, Santiago Arranz / Texto, Antonio Pérez Morte)

Un canto a la vida.

Un canto a  la vida.

Ayer me quedé de amo de casa, en compañía de Juan. Mientras él veía a los "Fimbles" y estrujaba a Florrie, yo fui haciendo las faenas de casa. Luego repasé la prensa de la semana, que todavía permanecía intacta, casi por completo.

La tarde fue movida, porque se negó en redondo a dormir siesta. Salimos a la calle de compras y me ayudó en la elección de los chocolates y refrescos. De vuelta a casa (Pablo estaba de cumpleaños con un amigo), baños; cenas; desmontar el Árbol de Navidad y el Belén; una hora de ordenador y a dormir.

Hoy han venido a vernos nuestros amigos Antonio y Seve y hemos paseado bajo el sol del Serrablo, junto al cauce helado del río. Hemos comido juntos, ternasquico asado con cava aragonés, y hemos conversado, hasta que la tarde ha caído como un manto: Ese ha sido el momento de abrigarse y salir a la terraza con el telescopio para mirar a la luna: ¡Siempre andamos mirándola mis dos hijos y yo!

Se han ido "los Cuenca" y Juan se ha quedado llorando, tenía un sueño revoltoso que se le ha ido apaciguando con sopa y dos jarritas de leche templada... Hemos recogido la vajilla de la cena, las ropas, he ayudado a Pablo a terminar los deberes, y me he tomado la infusión relajante. Después me he perdido de nuevo entre los versos del último poemario de Ezequías Blanco "Los Caprichos de Ceres", una colección unitaria de versos originalísimos, que hunden su raíz en la tierra, y que he leído de un tirón. Un poemario distinto: un canto a la vida, al placer y al dolor.

¡Pero que majos que son los Reyes Majos!

¡Pero que majos que son  los Reyes Majos!

Les pedí juguetes y ropa para mis hijos, un pañuelo de cuello para Ana, unas mantas abrigosas para mi madre, libros y colonia para mis tías, y un montón de cosas para mis numerosos y guapísimos sobrinos; y aunque tuvimos que esperarles pasando frío en Independencia, luego no se portaron nada mal. Me trajeron más de lo que había pedido: una camisa, un jersey, un juego de tazas para mis infusiones, un disco de Gabriel Sopeña y Loquillo (Mujeres en pie de guerra), el nuevo poemario de Leopoldo Alas (El triunfo del vacío), y hasta un reencuentro con Trini Raso y Santiago Arranz.

La verdad es que hace tiempo que dejé de pedirles imposibles a los Magos de Oriente: ¡Que se lleven de una vez esta ansiedad que volvió a golpearme el miércoles en Grancasa! ¡Que me devuelvan los seres queridos que siempre nos arrebata el año anterior! ¡Y paz, mucha paz!

Bueno, y si puediese pedir algo más: Quizá la tercera república, para mi amigo Victor Pardo, tampoco estaría nada, pero que nada mal. Mientras llega, seguiré cantando a mi hijo Juan, aquella canción que popularizara hace unos años Puturrú de Fuá: "...pero que majos que son, los reyes majos, qué majos, qué majos, qué majos que son..."

Un beso...

Un beso... He dejado marchar al 2004, sin nostalgia.
Un año kamikaze que ha muerto matando.
Un año muerto que aún nos duele.
Otro más ha llegado.
Ya está aquí.
El tiempo es un bien cada vez más escaso,
que se escapa como agua entre las manos.

Abrimos ahora la nueva cuenta del 2005.
Podremos disponer de 365 nuevos días
para administrarlos eficazmente,
con mucho amor y más cordura,
porque no habrá más, ni uno más...
¡A vivirlos!
¡Un beso!

(Texto: Antonio Pérez Morte / Ilustracíón: Luis Eduardo Aute)

¡FELIZ NAVIDAD!

¡FELIZ NAVIDAD!

Como decía mi hijo Pablo hace unos años: "¡O he sido muy bueno o los Reyes Magos me lo han perdonado todo!". Ayer cenamos, los cuatro, en casa de mis cuñados Nuria y Rafa, con mi sobrino "Super-Mateo", su abuela Rosario, y mis suegros, Rafael y Pilar. ¡Los críos andaban como locos con los primeros regalos de Navidad, llenos de alegría, cantando y tocando la trompeta... Hubo cantidad de cosas para todos. A mí,Papá Noel me dejó unos pantalones, un frasco de agua de colonia, una caja-maleta preciosa, para guardar mis textos, y los "Cuadernos de África" de Barceló, que pienso comenzar a leer cuando termine el "Visor sobre artistas" de Antonio Saura, y todavía faltan por llegar los Reyes. Ayer, por cierto, escuché a Juan Carlos I, que cada día imita mejor a Fuentes.

¡Feliz Navidad a todos!

MONTAR EL BELÉN

Acabamos de montar el Belén con Juan y Pablo. El Belén de Navidad, el otro, como corresponde a su edad, lo montan solos a cualquier hora. Pablo me ha ayudado con las montañas de corcho llenas de cabras montesas. Juan ha ido seleccionando los animales: patos, gallinas, cerdos, ovejas... ¡Hemos puesto tantas figuras que parece la manifestación antitrasvase! Antes, habíamos decorado el rellano de la escalera con el abeto, repleto de bolas, lazos rojos, campanas, tiovivos y estrellas. No tenía fuerza para semejante paliza, pero la ilusión de mis hijos me ha llenado de energía: Sus ojos, iluminados de alegría, han hecho innecesario que le pusiéramos bombillas.

FIN DE SEMANA

FIN DE SEMANA

No se puede estar en todo, en cada fiesta, aunque poco a poco voy mejor, cumpliendo alguno de mis proyectos, y aparcando aquellos a los que no llego. He conseguido terminar la selección de poemas para las dos antologías, aunque siguen pendientes muchas reseñas y reencuentros: El viernes de la semana pasada, me hubiese gustado asistir al concierto de Pepe Gastón y Monte Solo, en el que bajo el título de "Neruda vive" y con colaboración de Mª José Moreno, Eduardo González y Rolando Mix, interpretaron composiciones poéticas del gran escritor chileno. El sábado me perdí el "abrazo" y la conferencia de Víctor Pardo sobre Ramón Acín, el domingo su homenaje, y el martes, la despedida a Katia... Cambié todo por un montón de horas de trabajo en la oficina: ¡ya sabemos todos como son los finales de año!

Este nuevo fin de semana ha comenzado con los ecos imborrables de la voz quebrada pero firme de Pilar Manjón, y la euforia de la Expo. Muchos amigos sobre el escenario zaragozano donde festejaban el evento: José Antonio Labordeta, Ángel Petisme, Gabriel Sopeña... ¡Cualquier día nos veremos! De momento me alegro en la distancia y escucho sus discos; preparo el prólogo para una nueva publicación de Francisco Arroyo; leo el excelente trabajo de Antonio Pérez Lasheras y Pepe Melero sobre Ignacio Ciordia publicado en la última entrega de Rolde; escucho en RNE el programa "Siluetas" dedicado a Paco Umbral; y me deleito con el último gran disco de uno de mis cantautores favoritos Luis Pastor: Un disco maravilloso en música y texto (como todos los últimos), grabado en Brasil con arreglos y producción de Chico César, y que en mi opinión debiera tener un título mucho más poético y acorde con su contenido, quizá "El color de los días", pero en el que su autor, desconozco los motivos, se ha decantado por un escueto "Pásalo". ¡Si esto sirve para compartir sus canciones como los mensajes de móvil o los viejos cigarrillos de nuestra adolescencia, bienvenido sea!

FUMAR PUEDE MATAR

Colguemos por los pies la democracia
hagamos un altar de su excremento
cantemos la canción del sin sentido
volvamos al glorioso movimiento.

Gritemos a la sangre y a la patria
que suenen los clarines de hojalata
sembremos de minas la paciencia
marchemos a morir como quien mata

Dejemos la moral en la cocina
seamos el verdugo del hermano
quitemos la razón al que razona
y entonemos la canción del esposo soldado.

Dejemos que el dinero nos gobierne
que viva el capital sin Carlos Marx
cambiemos el cocido por Mc Donald
y prohibamos la libertad sindical

Cantemos alabanzas al terror
de quien invade, masacra y asesina.
En el punto de mira está el amor
terrorismo ciego, sin salida.

Hagamos borrón y cuenta nueva
olvidemos los derechos conquistados
desunamos las canciones que nos unen
desandemos los caminos del pasado.

Clonemos idiotas con dinero
destripemos al vecino sin piedad
compremos armas, pero no fumemos,
porque fumar puede matar.

LUIS PASTOR

ADIÓS A KATIA ACÍN MONRÁS

ADIÓS A KATIA ACÍN MONRÁS

La vida, a veces, está llena de hechos extraños e inexplicables: El domingo pasado se celebraba en Huesca un sencillo y emotivo homenaje en memoria de Ramón Acín y Concha Monrás. Apenas dos días después, me he despertado con una triste noticia (remitida por mi buen amigo Víctor Pardo Lancina) que me ha sobrecogido: Katia Acín Monrás (hija de ambos) ha muerto.

Me ha embargado una rara sensación indescriptible: Junto al dolor por su marcha repentina, el consuelo, por saberla testigo reciente de un acontecimiento multitudinario y colectivo. Una muestra de reconocimiento, amor y justicia, hacia sus inolvidables padres. ¡Descanse en paz!

HUESCA 14 de Diciembre de 2004

En la madrugada de hoy ha fallecido Katia Acín Monrás. Su cadáver se hallará expuesto en el tanatorio de la calle Fraga.

FAMILIA ACÍN

Enrique Moreno Gistaín : ¡Cuánto talento!

Enrique Moreno Gistaín : ¡Cuánto talento!

Comienza el fin de semana en Sabiñánigo con frío y un apretado programa de actividades: proyección cinematógrafica sobre la posguerra española, inauguración del graderío de la piscina cubierta, beilada en el "ecomuseo de los pirineos" con representantes de la Cooperativa de Educación en Tiempo Libre Sargantana, y extraordinario concierto de piano a cargo de José Enrique Moreno Gistaín. Como todavía ando con las pilas bajas y escaso de tiempo, me decanto por un único acto, y asisto a este último: Disfruto como hacía mucho tiempo que no lo hacía, con el virtuosismo y la sensibilidad del jóven músico barbastrense, que nos ha deleitado con un excelente y variadísimo programa: Brahms, Debussy, Rachmaninov, Scriabin, Albéniz, Schumann... Hace dos horas que ha terminado el concierto y, como vulgarmente se dice: ¡Todavía tengo los pelos como escarpias! ¡Cuánto talento crece a orillas del Vero!

Víctor Pardo, Ramón Acín, Santiago Arranz...

Víctor Pardo, Ramón Acín, Santiago Arranz...

Ayer, de madrugada, redacté con urgencia la mini-crónica del viernes en el Serrablo, y quizá por ello se coló alguna errata que acabo de subsanar. El resto del fin de semana sigue lleno de propuestas que me hubiese gustado aprovechar: la conferencia que impartirá Víctor Pardo Lancina esta misma tarde en Jaca, o el sencillo y emotivo homenaje, que mañana se tributará a Ramón Acín y Concha Monrás en Huesca... Sin embargo, tengo que volver a trabajar con urgencia, la semana que viene, debo entregar dos selecciones poéticas de mi obra, para dos nuevas antologías que se publicarán a comienzo de año, en Perú y España. Además, tengo todavía pendiente, el envío de dos reseñas a Qriterio aragonés. Quien tampoco descansa es Santiago Arranz, que acaba de remitirme un correo en el que me habla de su próxima exposición de "Relieves" en el bellísimo enclave de La Cinoja, en Fregenal de la Sierra (Badajoz). La exposición (por si alguien se anima) abrirá el próximo 17 de Diciembre y cerrará el 16 de Enero de 2005, y surge como consecuencia de los proyectos artísticos que Santiago ha realizado durante la última década en el campo de la arquitectura: Capuchinas (Huesca,1994), Casa de los Morlanes (Zaragoza, 1995), Centro de Historia (2003). Se trata de una muestra, singular, de trabajos en volumen, reunidos por primera vez: signos, imágenes, naturalezas con juguetes... Los materiales utilizados son: yeso, zinc y cartón. Una materialidad que en palabras de Arranz: "convierte el espacio pictórico en realidad y que en esta ocasión se presenta con absoluta autonomía, una clara consecuencia de la importancia que han ido adquiriendo estos planteamientos en la evolución de mi obra".

ATRAPADOS EN LA ESTACIÓN DE ZUERA

ATRAPADOS EN LA ESTACIÓN DE ZUERA

El sábado pasado Ana y yo madrugamos para hacer las maletas y tomar el canfranero con los chicos, camino de Zuera. Juan no sabía si era de noche o de día, nunca había madrugado tanto: embutido en su anorak verde,con bufanda hasta los ojos y su gorra de orejeras, se portó como un adulto divertido: haciendo comentarios de todo cuanto pasaba al otro lado de la ventanilla.

Marchamos cargados con dos maletas grandes, una bolsa, y la guitarra de Pablo; como una familia de artistas ambulantes. Disfrutamos del viaje, del paisaje, en este tren lento en el que tantas veces hemos viajado sin prisa, sin ninguna prisa, leyendo, conversando, o en el más absoluto silencio... perdiendo la mirada en el horizonte, en las cimas de las montañas, en los mallos, los almendros, o el cauce bravío del río.

Llegamos a Zuera puntualmente, hacia las once menos veinte. El tren nos dejó en un andén cuya salida subterránea sigue obstruída desde hace meses, así que tuvimos que correr, nuevamente, el riesgo de cruzar con los críos y todo nuestro cargamento, la vía de alta velocidad. En la hermosa estación abandonada de Zufaria, encontramos un cercado de vallas y candados, que nos impidió la salida. Allí hace ya mucho tiempo que no habita nadie, sino la desolación, el abandono y la desidia. Numerosos ferrocarriles pasan de largo hacia Tardienta.

El azar quiso que dos operarios de Renfe se acercasen a buscar herramienta y nos pusieran "en libertad", después de advertirnos de que no contaban con permiso para hacerlo. Nos dijeron que incluso el relevo de maquinistas se realiza saltando el vallado.

Tras esta vergonzante situación, he pasado todo el fin de semana intentando contactar con Renfe, pero no existe un teléfono de reclamaciones: hay que desplazarse a la estación más cercana y hacerlo por ventanilla.

Quienes viajamos a municipios pequeños, podemos encontrarnos a diario, con incidentes como éste, que a veces se repiten en muchos otros lugares, como por ejemplo, Almudévar. Casos para los que Renfe no se digna siquiera a dar asistencia telefónica.

Hoy, era el día de vuelta, hemos tenido que desplazarnos hasta Villanueva de Gállego, para coger el tren de regreso a Sabiñánigo.

Mañana jueves, mandaré una carta a la prensa y pondré la correspondiente denuncia en la estación: Hoy los trabajadores estaban de huelga. No me extraña nada.

Volver...

Volver...

Acaba una semana dura, a pesar de que hoy por la mañana madrugaremos, para embarcarnos en el canfranero, a primera hora, camino de Zuera: Estaremos allí hasta el día ocho, y tendremos ocasión de ver a la familia y los amigos, de asistir al homenaje al inolvidable Domingo Esteban, previsto para el lunes, día de la Constitución.

El miércoles, día de la Inmaculada Concepción, es la onomástica de mi madre, y el día de regreso. A la vuelta os contaré...

DOS DE DICIEMBRE

DOS DE DICIEMBRE

Hoy debería estar en Zuera, enterrando a un amigo inolvidable, uno de esos que nunca me ha fallado. Debería estar, también, en la Biblioteca Municipal de Sabiñánigo, recitando poemas, compartiendo textos y experiencias con Oscar Sipán, Severino Pallaruelo, Elizabeth Hernández y un puñado de lectores, pero no podrá ser...

Intentaré que este jueves, dos de diciembre, sea un día como cualquier otro, y que acabe pronto, sin haber pensado demasiado.

Adiós a Domingo Esteban Tenas

Adiós a  Domingo Esteban  Tenas

Hoy a las cuatro de la tarde, ha fallecido en Zuera, Domingo Esteban Tenas, un ser humano extraordinario y uno de mis mejores amigos. Sirva para honrar su memoria este artículo, publicado en "Siete de Aragón" hace ya cuatro años:

DOMINGO ESTEBAN, CONCIENCIA Y TENACIDAD.

Domingo Esteban Tenas, Premio Medio Ambiente 2000 de la D.G.A., nació en Lécera (Zaragoza) hace sesenta y siete años. Allí vivió una infancia austera, inmerso en un medio agrícola muy duro, y allí permaneció hasta el año cuarenta y ocho, fecha en la que con quince años emigra a Villanueva. Después se traslada a Mataró: En esta ciudad vive hasta 1967, trabajando en el mundo de la construcción. Desde este año (1967), Domingo reside en la villa de Zuera, junto a Juana, su mujer, y sus tres hijos: Domingo, Pilar y Eva.

En Zuera y durante los últimos treinta y tres años, Domingo ha ido compaginando sus tareas de albañil con una constante actividad social en la vida del municipio: además de presidir durante muchos años la Asociación de Vecinos Odón de Buen, ha realizado una importante labor sindical en CC.OO., formó parte de la Comisión por la paz y el desarme, la agrupación local de Izquierda Unida y la Coordinadora Comarcal del Bajo Gállego contra la Macrocarcel de Zuera. Domingo siempre ha creído que no existirá democracia real mientras no se establezcan los cauces necesarios para una auténtica participación ciudadana. Los ciudadanos no sólo tienen el derecho, sino el deber de participar, afirma Domingo, y así lo viene demostrando diariamente desde hace muchos años con su entrega constante, su actitud constructiva y su compromiso. Domingo ha sido siempre un hombre generoso y austero, fiel por encima de todo a sus convicciones más profundas, a su ideología.

Cuando en el caluroso verano del setenta y nueve ardieron seiscientas hectáreas en el monte Vallonés de Zuera, Domingo sintió la impotencia tremenda de no poder hacer nada. Por ello volvió a casa convencido de que aquella zona quemada habría que repoblarla. El PSOE local no pensaba de la misma forma e incluyó la promesa de la roturación como bandera electoral de los comicios del ochenta y dos. El ingeniero municipal también se manifestó contra aquel proyecto, pero desgraciadamente no se le tuvo en cuenta. Fue entonces cuando la Asociación de Vecinos decidió emprender la lucha contra aquella aberrante decisión, que podía haber sentado prrecedentes en incendios posteriores: monte quemado, monte roturado. Se escribió una durísima carta al direector del Icona en Madrid, que inmediatamente paralizó aquella iniciativa.

En el año ochenta y tres comenzaron las repoblaciones. En el "corralico" que Domingo tiene junto a su casa puso las primeras plantas, unos dos mil pinos piñoneros cada año, y a partir del noventa y tres (año de su jubilación), decidió aumentar la cantidad de planteros, así como la de variedades: pino carrasco, encinas...

Han sido muchos los experimentos realizados para lograr que saliesen adelante la mayor parte de los pinos. Muchas las horas invertidas hasta lograr un buen crecimiento... Con la ayuda de los colegios ha logrado plantar sesenta mil árboles, o lo que es lo mismo, una extensión cercana a las cien hectáreas. También ha llevado a cabo tareas de repoblación en otros lugares como el Zorongo, San Juan de Mozarrifar o La Puebla de Híjar, y ha donado sus plantas a distintos centros, como la Escuela de Capacitación Agraria de Movera. Sin embargo esta permanente, altruísta, solitaria y solidaria labor de Domingo que ahora se ve recompensada, no ha estado exenta de impedimentos, e incluso fracasos. "Cuando iban a construir el pantano de Mediano, pusimos un montón de pinos por encima de la cota que nos indicaron. Luego el embalse subió más de lo previsto y los inundó".

Domingo, que el pasado día 2 de Junio recibió el premio de manos del consejero de Medio Ambiente, Víctor Longás, había sido nominado por Ecologistas en Acción, para participar junto a otras quince candidaturas, a las que se impuso gracias a su labor individual, callada y constante. En el transcurso del acto, que acabó convirtiéndose en un homenaje a toda su vida, se mostró abrumado y satisfecho por este reconocimiento a su trabajo. Una satisfacción que se unirá a otra satisfacción interior, la de quien es consciente de haber realizado una obra importante en beneficio de la comunidad. De cualquier forma, el mejor premio sería haber sido capaz de "sembrar en los más jóvenes el amor a la naturaleza y el respeto por medio ambiente". Un amor que debe crecer para dar sus frutos. ¡Ojalá lo haga pronto, muy pronto!. Mientras, Domingo Esteban Tenas, seguirá arengando a los representantes de las instituciones como lo hizo el otro día, para que "se pongan las pilas" y probablemente vuelva a encerrarse, una vez más, en el "corralico" de su casa de Zuera para intentarlo de nuevo con un árbol todavía más difícil: la sabina.

(Artículo publicado en "Siete de Aragón" el día 3 de Julio de 2000)

El tiempo pasa...

"El tiempo pasa..." como dice la vieja canción de Milanés: Apenas hemos salido del verano y ya tenemos que enfundarnos el forro polar. Estas noches pasadas hemos tenido las primeras heladas en el Serrablo, tras un fin de semana frío y ventoso.

El estío interminable parece haber dado paso a un invierno prematuro, de días cortos y fríos, que ya nos han permitido contemplar las cimas nevadas de Santa Orosia y Oturia. Un paisaje de postal que renueva mi energía.

Sigo paseando, leyendo, a ratos, el magnífico libro editado por Verbum, que hace unos días me envió Pablo Guerrero: "Pablo Guerrero, un poeta que canta". Trescientas páginas de canción y poesía, que debo agradecer a su autor, tan pronto como pueda, con una carta tan efusiva como la suya.

A VECES...

A veces la vida nos obliga a hacer pausas que voluntariamente no hubiésemos sido capaces de realizar, entonces ya no encuentras excusas para no salir de viaje: Necesitas, por ejemplo, un médico...

Necesitas tratamiento y descanso: El correo se acumula en tu Bandeja de Entrada y no pasa nada, contestas en bloque a tanta muestra de afecto y ya está.

¿Qué importa que crezca sobre tu mesa la montaña de deberes incumplidos, cundo el mayor desorden habita en tu cabeza? Ya no eres capaz de ver la televisión, de oir la radio, de leer la prensa... ¿Qué más da perder una nueva oportunidad? ¡Una más!

Se trata, quizá, de establecer prioridades, de hallar un espacio donde ser completa y definitivamente tú mismo, de vencer ansiedades respirando aire puro, de recuperar bajo el sol la luz que te falta, y volver a sentirte fuerte para poder seguir dándote, como siempre a los demás.

FIN DE SEMANA EN ZUERA

FIN DE SEMANA EN ZUERA

Vuelvo a Zuera después de varios meses. Vuelvo a pasear por sus calles, a reencontrarme con mi familia y mis amigos, con gente a la que quiero mucho y veo poco. Vuelvo...

Vuelvo a pasear en la mañana otoñal del domingo, con Ana y mis hijos, por el Parque del Gállego: El paseo fluvial, está lleno de luz, de griterío de críos, de adolescentes y jóvenes a los que ya no reconozco.

Multitud de inmigrantes de los paises del Este, buscan el mismo sol que los zufarienses: Zuera ha empezado, felizmente, a "contaminarse", como diría Pedro Guerra.

Contemplo una vez más, la maravillosa escultura que Miguel Ángel Arrudi dedicó al insigne oceanógrafo Odón de Buen, y elevo sobre mis hombros a Juan, que la contempla extasiado.

Seguimos caminando, entre las numerosas paradas de mis paisanos. Pablo, protesta por mis numerosos "capazos". Se cansa de oirme "charlatar" (como decía de pequeño) sobre nuestras andanzas cotidianas por el Serrablo: ¡Todo el mundo pregunta lo mismo! Así que nos vamos a casa y aplazamos para el día siguiente la visita al camposanto.

EL lunes al mediodía, acudimos al cementerio sin críos: Vuelven a sorprenderme en las lápidas los rostros de nuevas personas desaparecidas. Luego alguien habla del miedo a los muertos, y sonrie cuando le digo, completamente en serio, que a mí nunca me atemorizaron los muertos, pero que sí lo hicieron, los demasiado vivos.

LOS ÚLTIMOS DÍAS.

LOS ÚLTIMOS DÍAS.

Durante los últimos nueve días, me he limitado a copiar poemas en el blog: No he escrito casi nada, he trabajado poco y he caminado al atardecer por el Paseo de la Corona, hacia Jaca.

Embebido en el paisaje he contemplado Oroel, la ermita de Santa Lucía al frente, la inmensa luna llena de ayer, y me he dejado mojar por la lluvia mientras algunos paisanos recogían hermosas setas diminutas.

Mi mundo es mejor desde que salgo a respirar... desde que no leo la prensa, desde que no oigo la radio, desde que no veo la televisión: Pese a todo, un desalmado me ha chivado que Serrat tiene cáncer, pero yo sé que saldrá...

Yo también estoy saliendo, poco a poco, de mis crisis de hipertensión y ansiedad: Los fármacos a veces, son inevitables, para poder continuar.