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Antonio Pérez Morte

Diario

ANSIEDAD

ANSIEDAD

Ayer comencé la jornada con energías aparentemente renovadas, sin embargo la hipertensión volvió a jugarme una mala pasada.

Mi diagnóstico, tiene nombre de canción: Ansiedad. Una ansiedad que sentida en carne propia, tiene poco de poético, sobre todo cuando te ataca por sorpresa. Mi médico me ha recetado más dosis de Diazepan, que ya he empezado a combinar con largos paseos y dieta muy sana.

Los correos, cartas y libros de los amigos (Petisme, Pablo Guerrero...), siguen llegando a diario: Un cargamento de palabras, que son el mejor bálsamo.

Un día más...

Un día más siendo buen chico, pasando de la tele, la radio y los periódicos,
haciendo caso a la familia y a los amigos.

Joan Gonper me ha prescrito aire, paseo y jugar con mis hijos.
Nada de versos. Le he obedecido, aunque no se por qué.
Después de todo colgó la medicina por el mundo de los libros, y así anda,
siempre estresado. De cualquier forma, aunque su actitud no pueda servirme
de ejemplo, percibo en sus pautas buenas dosis de afecto.

¡Y las sobredosis de cariño, que se sepa, no perjudican al organismo!

Gabriel Sopeña, otro buen amigo, me anima: Duro, con la homeopatía..!
y me manda cuidarme: ¡es una orden! dice.

Me siento como un recluta, que ha perdido el paso.
Mi tensiómetro debe volver a marcarlo!

UN DIA EN CASA

UN DIA EN CASA

Esta noche pasada he dormido diez horas. Por la mañana he visto llover y he jugado con mi hijo Juan, que ya casi me gana haciendo puzzles. He comido poco y me he acostado un rato. Luego, he añadido tres enlaces a la página y he contestado al correo. He tomado una infusión con rosquillas y he conversado un rato con mi familia. Después he llamado por teléfono a mi madre y a mi hermano, y he cenado. También me han telefoneado mis amigos Santiago Arranz y Trini Raso. Santiago está lleno de grandes proyectos artísticos, todavía "inconfesables", que no tardarán en llegar.
Diego Guillén me pide por e-mail alguna nueva colaboración para "Qriterio", mientras la de Panero sigue en la "nevera" por los contenidos especiales de las fiestas. Le digo que sí, pero no le doy fecha, no sé cuando la haré, no debo correr, todavía flaquean las fuerzas...

(Ilustración "Vaso" de Santiago Arranz)

EL MANTELICO DE IKEA

Parece que el Composor, las infusiones relajantes, las pastillas de Sedatif y los fitobines van cumpliendo su cometido. He llegado al final del día con una tensión aceptable. Si esto sigue así, en cuatro más, estoy leyendo y escuchando, nuevamente, el libro-disco de Panero. ¡Ya falta menos!

Me hubiese gustado escaparme a alguno de los conciertos del Pilar, pero no ha sido posible, ni siquiera he podido ver "en persona" al cartel de fiestas, que como dicen unos amigos míos, muy cachondos, es como "un mantelico de IKEA".

PUENTE DEL PILAR

Había que parar, cargar las pilas; lo dije en esta misma página hace ya nueve días. ¿Qué mejor ocasión que la del Puente del Pilar para romper la rutina? Para huir frente al mar con una buena novela recomendada por un buen amigo (Antón Castro). Un amigo que ama los libros tanto como yo. Metí en la maleta un poco de ropa, el cepillo de dientes, la maquinilla de afeitar y poco más: Un cuaderno en blanco, mis tres pilot y la intención de hacer un hueco, para reencontrarme con el incombustible Ángel Petisme a quien hace tiempo que no veo ni abrazo, aunque mantengamos el contacto a través de la red. No fue así. Quizá el descanso llegó tarde. No hubo versos, ni encuentro, ni relax: sólo una crisis de hipertensión y ansiedad, que tuve que combatir, en reposo, con Diazepan y Capoten en un Centro de Urgencias y en la habitación de un Hotel. Las sonrisas de mis hijos en Port Aventura y la lectura de "La casa de papel" de Carlos María Domínguez, me sirvieron al día siguiente, para comenzar la recuperación...

ARROYO, ZELADA, PANERO.

Francisco Arroyo Ceballos, acaba de enviarme la reedición del "Libro de Poetas 2004" (completamente agotado) en el que han sido corregidas las erratas de la primera edición. Está contento por la repercusión de esta antología, que el próximo 13 de Octubre será presentada en Buenos Aires, además, la obra plástica que sirvió de portada a la publicación, ha sido vendida en una de sus muestras recientes.

Leo Zelada también sigue inmerso en la difusión de la Sexta Edición de la Antología de la Nueva Poesía Hispanoamericana, una antología en la que, según el gran poeta peruano "están expresadas la mayoría de las tendencias actuales de la poesía: La poesía minimalista, el neo-romanticismo erótico, la nueva poesía social, la mito-poética, la poesía del ciberespacio y la estética de la posmodernidad. Muchos de los poetas compilados en esta antología poseen un amplio reconocimiento poético en sus paises de origen y varios han logrado abrirse paso a través de las fronteras. Algunos vienen de experiencias grupales muy interesantes y renovadoras. Otros son sólo solitarios guerreros de la palabra. Todas estas voces expresan cabalmente el nuevo mosaico en el cual se desenvuelven los derroteros de la poesía escrita en nuestro idioma para el siglo XXI. Esta es la primera antología que presenta ante el público hispano-hablante los nuevos poetas de nuestro firmamento poético, ellos y su poesía serán los responsables ante el tiempo de la vigencia de nuestra valiosa tradición literaria".

Leo, que anda preocupado por la situación de su país (donde algunos quieren cerrar, en falso, un capítulo terrible de su historia: la desaparición de casi setenta mil personas), llena mi buzón de estremecedores poemas y denuncias. "Sólo habitando la noche se vence a la noche".

Otro poeta que habita la noche desde siempre, y que estos días se ha instalado en mi estudio, es Leopoldo María Panero: Carlos Ann ha tomado junto a Enrique Bunbury, Bruno Galindo y José María Ponce, la obra del poeta madrileño para rendirle un merecido tributo. Un libro-disco editado por "El Europeo" con casi setenta minutos de versos desgarrados. Poemas incendiarios, extraordinariamente interpretados, que cobran vida fundiéndose a composiciones musicales lisérgicas, repetitivas y obsesivas, que refuerzan su contenido. Una obra intensa, como la realidad o la pesadilla.

Ponerse las pilas

Como dice mi amigo Domingo Esteban "tengo que ponerme las pilas", el tiempo pasa cada vez más deprisa, y apenas llego a contestar el correo, los e-maíls de los amigos, que recupero así: a través de pequeñas ventanas blancas, por las que nos asomamos al paisaje desconocido de un nuevo poema, al rostro limpio de nuestros hijos, a la promesa sin fecha, de un reencuentro que el tráfago nos niega. Tengo que hacer lo imposible, porque me falta energía. La recuperaré quizá, este puente del Pilar, en Tarragona, con la lectura de esa fábula de Carlos María Domínguez titulada "La casa de papel", que Antón Castro me recomendó hace unos días, y que Mónica Salvador acaba de conseguirme en su pequeña gran librería de Sabiñánigo.

He tenido que recurrir de nuevo a las lecturas breves. En momentos de agobio, con las novelas largas me pierdo... Quizá por ello, en mi vida siempre apresurada, se despertó la pasión por los ensayos, relatos, artículos y poemarios:lecturas que puedes dejar y retomar a menudo, sin perder el hilo.

Tengo que ponerme las pilas: Sobre mi mesa crece una montaña de notas, de libros y discos que esperan sus reseñas; estudios aparcados... y la biografía apasionante de Odón de Buen, que debo acometer nuevamente con documentación actualizada. La mirada profunda de Santiago Arranz se encargará de ilustrarla.

UNA SEMANA DE BLOG.

Una semana más para recuperar viejos textos; para devorar con ansiedad los pequeños "bombones literarios" con los que Martínez Forega nos sigue obsequiando: Lola Editorial nos alimenta con importantes poemarios de Rosendo Tello, de José Antonio Conde, de Fernando Ferreró, de Luis Alberto de Cuenca...

Joan Gonper, desde Salamanca, por su parte, me hace llegar un libro notable, su última obra poética "Teoría de la presencia", junto a los nuevos ejemplares de la bellísima colección "Aedo", firmados por Gonzalo Rojas y Pablo García Baena. Mucho, para una semana, en la que he abierto "la despensa" de par en par, para retomar "La experiencia abisal" de José Ángel Valente; en la que he danzado la "Danza de la muerte" de Leopoldo María Panero y me he sumergido, hasta el fondo, en los "Desequilibrios" de Luis Antonio de Villena.

Panero y Villena forman junto a Felipe Benítez Reyes, Jaime Siles, Celia Bermejo, y yo mismo, parte de la nómina de poetas españoles de la Antología de la "Nueva Poesía Hispanoamericana", recien editada por "Lord Byron Ediciones" en Lima (Perú), y que ha sido compilada por Leo Zelada. Otros autores incluidos en la antología son, el propio Zelada, Zoé Valdés, Roberto Bolaño, Alfonso Chase, José Repiso, Humberto Garza...

Los poemas de mi autoría, que han sido seleccionados para la obra son: "Carta a Gabriel", "Sarajevo en ruinas" y "Agenda".

Otra maravillosa antología editada por Celya, en la que también he tenido la suerte de participar junto al poeta turolense Enrique Villagrasa, ha comenzado a distribuirse en los primeros días de Octubre: Se trata de una antología de poesía ibérica, en la que sesenta autores, españoles y portugueses escriben en torno al viento: "Vento/Viento" Sombra de voces / Sombra de voces (Ed.Celya, Salamanca, Septiembre de 2004). Estos son algunos de los autores: Antonio Gamoneda, Antonio Colinas, Antonio Lucas, António Salvado, Eugénio de Andrade, Florbela Espanca, Gonzalo Escarpa, Ignacio Elguero, Jaime Siles, Jorge Villalmanzo, Juan Antonio González Iglesias, León Felipe, Luis Alberto de Cuenca, Marta Agudo, Teixeira de Pascoaes, Victoriano Crémer...

Entre la lectura de ambas antologías, hago huecos para bucear hasta el fondo de la vida, del entrañable Guillermo Gúdel, con la "Biografía de un poeta esencial" de Antonio Gracia-Diestre, un libro interesantísimo y ameno, indipensable, para todos aquellos que quieran conocer una de las voces fundamentales de muestra lírica.

Una semana para ir llenando de versos el blog, para colgar alguno de los últimos artículos de "Qriterio" (y escribir otro nuevo), para compartir páginas de música y literatura, y algún que otro sueño...