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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Poetas.
10/05/2008
 Este trozo de Dios con que sostengo mi tristeza. Gloria Fuertes (Obras Incompletas, Cátedra, Madrid 1979)
09/05/2008
 La doncella soñaba paloma con su voz desnuda de mercurio. ¿Quién salvará al Hombre de su Nada? El mancebo cantaba en la orilla del lirio: "Os lo diré en secreto sólo tengo una vida que morir y un río demudado de pálidas espadas atravesando mi corazón desconocido sin respuesta a ese nombre de fuego que deshabita el corazón de los peces cuando se llaman Yo." ¿Quién salvará al Hombre de su Nada? Sueño y canto se fundieron en el alba abrasada de los mares cuando quieren nacer y el recién llegado hablaba así a sus amigos: "Planificaré el Mundo y sus contornos y haré de los hijos de la Mujer y del Hombre dioses regocijados con mañanas de león misterioso." ¿Quién salvará al Hombre de su Nada? El muerto amaba en secreto una estrella. Él era la doncella el mancebo y el recién llegado. Voz rota de mercurio. Lirio tronchado. Inútil mar nacido. Y allí estaba ardientemente esperando que de su costado deshecho surgieran abiertos sollozos más brisas altas que años luz en enjambres de billones de galaxias sobre los lagos silenciosos del Secreto Ojos Sumido. ¿Quién salvará al Hombre de su Nada?
Miguel Labordeta, de Sumido 25, Zaragoza, 1948. Ilustración: José Luis Cano Rodríguez
08/05/2008
 Las horas pasan, pasan lentamente vacías de ti, llenas de tu memoria. Tu ausencia rompe el hilo de mi historia, aisla como un foso este presente,
dejándome indefenso e inocente entre la espada aguda de la gloria de haberte amado ayer, y la ilusoria esperanza de amarte eternamente. No dirijo mi vida, y el futuro se presenta inseguro, turbio, incierto. Me atengo sólo a ti, que no te tienes. Me inclino sobre ti, endeble muro de mis lamentaciones: roto, abierto, hendido dique en el que me contienes. Ángel González (De Tratado de Urbanismo, 1967)
07/05/2008
 HAY EDADES COMO PENÍNSULAS DE SOMBRA, tiempos lejanos con sienes inquietantes y colmillos dispuestos, órbitas habitadas por fantasmas, catedrales construídas con un sudor-silencio gris, amontonando piedras que huelen siempre a muerte...
así eras tú, ciudad como mujer acostada sin tersura ni anillos, sucia de luces pardas que salpicaba el santo ebro avaricioso, ciudad como mujer, como amante que huyó, así que -por supuesto- permanece, arrojada en un lecho desordenado en limo, acostada esperando -¿qué esperas?- taciturna, con la cocina de tu antiguo corazón apagada en desorden, pensando desdeñosa quizás el exilio de tus mejores hijos o no pensando,
solamente estás, estás inmóvil, quedas bajo el montón harapiento de tus vestidos cenizosos, ausente de todo cuanto tenga el poder de la vida:
ZARAGOZA AMARILLA yo te amaba en la ceguera de mis octubres de pantalón corto, todavía no alzado al recinto durísimo de tus dientes, casi desatendido por tus vientos y escarchas cuando aquellos primeros cigarrillos quemados -craven a; navicut- torpemente a escondidas en los descansos del cinema iris con culo de madera, cuando en los silenciosos atardeceres misérrimos penetraban los trenes mugrientos con hollín y estraperlistas, cuando la muchedumbre se apretujaba arriba abajo de los porches con miedo y la felicidad de los domingos era magnificada con frituras de calamar y rosarios de sombra.
entonces un casi imperceptible hedor de crisantemos agridulces y diques descendía por entre las barcazas del canal imperial de aragón, las reciénestrenadas viudas de guerra contemplaban tristísimas el mear de sus perros hambrientos y un ala gigantesca fantasmal silenciosa nos tapaba los ojos haciéndonos ¿felices?
yo había confiado todas las puras posesiones de mi corazón, todos los vasos de mi frágil cristal instantáneo, todas las pobres riquezas de mi universo apenas reprimible, a la oquedad supuestamente maternal y cálida de tus brazos, a la vigilancia forzosamente sospechada dulce de tu cielo vacío.
una tremenda oscuridad cayó de pronto agrietando las murallas y el coso se enramó de procesiones como venas urgentes, soterradas algarabías triunfalistas con los ojos pintarrajeados de un violento violeta escandalosamente funerario.
todo lejos.
ALGUNAS MADRUGADAS todavía se atreve alguien se atreve a cantar empujado por el clarete salvador altivo alguien a cantar algunas madrugadas pero nadie le escucha.
nadie le escucha; duermen los fabricantes de regaliz, se sobresaltan las esposas del funcionario agonizante que acaricia un 600, los gerentes pagan el uisqui del adiós y eructan ansiosamente por una revolución de enormes tetas libres sólo para ellos, el canónigo enciende por sexta vez la luz y mira con tristeza el orinal mutismo solitario; afuera la noche no es azul, continúan vigilantes los bancos construídos con paredes de hielo sobre los debe-haber terribles homicidas inmóviles palacios sin calor y sin respuesta: un desgarrado grito silencioso se ahoga en el terror de los ficheros oxidados y de nada sirve llorar, de nada sirve nada.
Los reciennacidos deberían arrojarse desde los más irremisibles acantilados.
(Del Poemario Acerca de las trampas,Colección Fuendetodos, Ediciones Javalambre, Zaragoza1970)
02/05/2008
 De los que entran en la selva sin un guía, los que arrojan su tristeza a las palomas, los que bajan asombrados la pendiente y los que bajan bajo el sol y sin camisa.
De los que suben sin descanso la escalera, los que prueban los licores más espesos, de los que saltan las fronteras sin licencias y los que se aman en noches de tormenta. La vida es de los que arriesgan, de los que muerden sin prejuicios la manzana, la vida es de los que ariesgan, de los que apuestan todo a doble o nada.
De los que abren el sendero con machete, los que miran sin miedos al horizonte, de los que ya han despistado hasta su sombra y los que olvidan las heridas que conocen. De los que escapan sin mapas en la maleta, los que encienden hogueras bajo la lluvia, de los que huyen de cualquier sala de espera, de los que no se castigan con preguntas. Gabriel Sopeña (Incluido en "Balmoral" de Loquillo, Dro, 2008)
26/04/2008
 Mi huevo izquierdo cuelga más que el otro. Juntos testifican que soy un hombre acabado e imperfecto, solitario a pares. Celebro mis manos llenas de corazón centrado y suspendido, agradable peso de cuero y leche.
Canto porque son dos ahora mis huevos.
Antonio Portela
25/04/2008
 Siente agradecimiento por tus ojos aunque estén en la sombra.
¿Vibra el negro? ¿Se acostumbran los ojos a la luz de la sombra? ¿Hay bardos que vigilan la doliente llama de la luz de la sombra? Sea luz el poema, aunque le sea dictado a los poetas de los ojos en sombra. Pablo Guerrero
(Del poemario Escrito en una piedra, Visor libros, Madrid, 2007)
17/03/2008
 Perderme, perderme, perderme en tu templo, sacro cuerpo, para hallarme en él al fin. Luis Eduardo Aute (Volver al agua, Sial, Madrid 2002) Fotografía: "Leaf" Jerry Shatberg.
13/03/2008
 en una discoteca de house un domingo a mediodía durante una fiesta de verano sobre una pantalla fija de gran formato se proyectaba un documental (imágenes reales por tanto) sobre la sangría del Ebro y otras famosas escabechinas de la guerra civil española mientras nosotros la peña nos metíamos en la boca pastillas de todos los colores esnifábamos vitamina k (anestésico para animales utilizado en los campos de batalla de Vietnam) y bailábamos boTÁbaMOS de cara a la barra del bar de espaldas a la pantalla de espaldas a la guerra ajenos por completo a los ideales y a la muerte de nuestros abuelos
(1): A la euforia causada por la ketamina se la conoce como "Hoyo K" y se manifiesta por medio de alucinaciones profundas que incluyen distorsión visual y pérdida de percepción del tiempo, la sensibilidad y la identidad. David González www.bartlebyeditores.es
10/02/2008
 no sé tú pero en lo que a mí concierne hace tiempo ya que me cansé de despellejarme la piel de mis nudillos llamando a ciertas puertas que hagas los méritos que hagas ni se abren ni se abrirán nunca así las alcancen las salpicaduras de la sangre de tus nudillos ro tos entonces me dije david, tío, tienes dos pies, tienes dos pies, david, colega, y pensé en echarlas abajo, las puertas, a patadas, a patada limpia con las puertas y con los cobardes que se escondían detrás de ellas
luego recapacité y lo pensé mejor y después fue cuando me decidí a levantar mi propia casa y con mis propias manos
siempre abiertas. David González
09/02/2008
 Un plesiosauro dormía entre mis ojos mientras la música ardía en una lámpara y el paisaje sentía una pasión de Tristán e Iseo.
Tu cuerpo se ajustaba al mío como una mano se ajusta a lo que quiere ocultar; despellejada me mostrabas tus músculos de madera y los ramilletes de lujuria, que podían hacerse con tus venas.
Se oía un galope de bisonte en celo entre nuestros pelos que temblaban como las hojas un jardín; todos los diálogos de amor se parecen, todos tienen acordes delirantes, pero el pecho aplastaddo por una música de recuerdos seculares; luego viene la oración y el viento, el viento que teje sonidos en punta de una dulzura de sangre, de aullidos hechos carne;
¿qué árboles, qué deseos de mares rotos convertidos en níquel o en un canto ecuménico de lo que pudo ser tragedia, nacerán, los pájaros de nuestras bocas juntas, mientras la muerte nos entra por los pies? Tendida como un puente de besos de piedra dio la una. Las dos volaron con las manos cruzadas sobre el pecho. Las tres se oían más lejanas que la muerte. Las cuatro ya temblaban de alba. Las cinco trazaban con compás el círculo transmisor del día. A las seis se oyeron las cabrillas de los alpes conducidas por los monjes al altar. Luis Buñuel  Alrededor de la medianoche el reloj se detiene y nos nombra en el vértice de un brutal deseo para desnudos acelerar el brote lascivo de la pasión. No hay saliva mía que no te recorra ni ejército de hormigas que naciendo de mí no sean en tu piel febril caricia. Ahora la luz es un abismo de placer en el que me asomo ciego de ti, tus gemidos me inundan, tu sabor se mezcla en un órdago de dicha que abrasa mi boca y se oye en toda la habitación como el eco oscuro que a la noche excita. Fernando Sarría
01/02/2008
 Te he amado, sí, te he amado con tigres en la cama y emboscadas. No quedan huellas de nuestra sed sobre la Vía Láctea, los pirotécnicos me preguntan por ti, las flores de la demolición comienzan a cantar. Ahora que no estás ya no hay destino, ni calles para el vino y el verano. Hemos tocado los plátanos del cielo y despertado en el Popocatepelt.
Vuelve la tierra a ser redonda y el libro de las sonrisas lo ha apagado la lluvia. Gira sobre sus goznes el Purgatorio. Que el tiempo y la memoria sean benévolos contigo. Ángel Petisme ("Demolición del Arco Iris, Baile del Sol, Tenerife 2008) Fotografía: Jacek Popikalsky
31/01/2008
 Si me despierto en medio de la noche, me basta con tocarte. A mi lado respira tu cuerpo de hombre joven como animal en la naturaleza. A mi lado descansa esta musculatura construida en la constancia del entrenamiento. El tenista que triunfa en las pistas de barrio cada martes, el artista, el poeta, el que redacta su tesis doctoral, el que diseña, el que canta, el que baila, el que sonríe deslumbrantemente, el que guarda silencio, el que lee, el que combate contra mí en la cama, el compañero de todas mis horas tiene en estos momentos la perfección distinta. La alegría, la gracia que en las horas solares constituye belleza que se mueve ahora se resuelve en equilibrio. Me gusta estar a ciegas. No existe nada más que tu temperatura resumiendo los datos verdaderos del mundo. En medio de la noche, tengo de pronto un indeterminado número de minutos para quererte con el aturdimiento y la clarividencia de los desvelados. Siento en tu piel al ser humano bueno. El ritmo de tu aliento me comunica música muy simple. Me indica mi lugar en el cosmos. Al lado de tu serenidad viril. Empiezo a quedarme dormido abrazado a tu cuerpo. Si me despierto en medio de la noche, me basta con tocarte. Juan Antonio González Iglesias ("Eros es más", Visor Libros, Madrid 2007) Fotografía: Christopher Makos.
 Golpeando mi cabeza contra la mesa de la taberna, voy rompiendo mi llanto en dos. Hay un resquicio de olor a jengibre en el ambiente cargado de humo y juego. La ginebra campa por los recuerdos al son de un vals marinero, interpretado por los borrachos que no son marineros, ni yo tampoco. Es mediodía y duele. Apenas hay luz. Sin embargo, llega a mis oídos el crujir de los cascos de los barcos sobre el silencio, en selecto orden sonoro. Lejos del mar, estoy sentado solo en una mesa, con un cuerpo de mujer de madera en el espejo de mi copa. Muchos hombres están ahora como yo. Javier Corcobado
(De Yo quisiera ser un perro, El Gaviero, Almería 2007)
13/01/2008
 No puedo evitarlo: Veo un árbol e imagino un libro. Jorge Barco
12/01/2008
 EL ATENEISTA.
EL ATENEISTAE.
EL AITENEISTAIE.
EL AITEINEISTAIE...
ES UNA MEZCLA DE MARISTA Y DE ERISIO QUE ME HA SUBYUGADO. José Bello, 1929
11/01/2008
 Con las infinitas circunstancias que el corazón del mundo deposita entre nosotros suelo componer, con demasiada frecuencia, poemas que no cantan. El amor que hizo posible mi presencia en el misterio no encuentra en cuanto soy sino imágenes dolorosas. De ahora en adelante silenciaré mi palabra, si es que insiste en el error de ir mendigando, para vivir, los sobrados motivos que ya tengo. Agustín Porras (De Ojalá, Huerga y Fierro, Madrid 2006)
29/12/2007
 Una vez más hasta cuándo acaso un día entero como siempre la taquicardia el miedo calmantes este fuego helado en la cúpula del estómago este vómito quieto en constante acumulación a veces devorado por el dolor de otra angustia aún más hambrienta hasta cuando mañana también y pasado mañana y ayer y hoy de nuevo quiste cada vez más enraizado honda escocedura de estertores donde el clavo ardiente de un latido entero cumplido resuelto es urgente como el suicidio.
Luis Eduardo Aute (De Sarcófago, Ariola, Madrid 1976)
13/12/2007
 Pasa la vida como un escaparate. Nos remarcan las marcas, nos enmarcan. Marcado por las marcas me desmarco.
Ángel Guinda (De Claro Interior, Ediciones Olifante, Zaragoza 2007)
11/11/2007
 La bala que me hiera será bala con alma. El alma de esa bala será como sería la canción de una rosa si las flores cantaran o el olor de un topacio si las piedras olieran, o la piel de la música si nos fuese posible tocar a las canciones desnudas con las manos.
Si me hiere el cerebro me dirá: yo buscaba sondear tu pensamiento. Y si me hiere el pecho me dirá: ¡Yo quería decirte que te quiero! Salomón de la Selva
01/11/2007
 Abandona la poesía, separa los ojos del libro. El mundo está ahí inmenso y frío como la muerte. Tus dedos sangran al intentar cortar la rosa. ¿Acaso no lo ves? Abandona la poesía y abre los ojos. El mundo sigue a tu lado cercano y doloroso como la muerte. La imaginación te juega malas pasadas: Nunca escalarás montañas. Nunca tendrás un grupo de rock. Nunca ganarás un Óscar. No hagas caso a las películas americanas: Nunca serás Indiana Jones. Nunca tendrás los ojos azules. Nunca saldrás con Laetitia Casta. No todos los malos llevan corbata, así que ten cuidado con tu mejor amigo. Jorge Barco (De Algún día llegaremos a la luna)
13/10/2007
 Ahora cierro los ojos para beber la noche. Habla conmigo el acordeón del mar. Ángel Guinda (De "Biografía de la muerte", Huerga y Fierro, Madrid 2001)
10/10/2007
 Seguro de mi mismo, tomo entre mis manos un arma de poder, la acaricio, la siento, la manipulo con delicadeza, siento que es el momento. Admiro como mis dedos retratan tu cuerpo, cómo dibujan tu silueta, cómo van dotando de sentido y placer cada uno de tus rincones. La inspiración entre ambos es inagotable, terminamos pero no nos damos por satisfechos y empezamos otra vez, las cosas hay que hacerlas bien hechas, ¿no te parece?, sonries y me dejas hacer. La noche va muriendo poco a poco, y los primeros rayos de sol pelean por entrar a través de las ventanas. Agotados, con sueño, pero felices, observamos el final de nuestra noche, este poema. Antonio Huerta, Rarezas.
09/10/2007
 Creí de niño que en cada país había muros como cielos de pie.
Hoy, soy el herido que en la guerra mató; y, aunque estoy vivo, la paz del corazón se me fue, se escapó... Hace falta borrar las fronteras: la primavera no lleva documentos para cruzar la aduana.
Hace falta coser las banderas: con tanta tela, se puede hacer la vela para Una Sola Tierra. Señor: tu aliento, el viento, quiere vernos tejiendo la Paz. Salvador Cardenal
07/10/2007
 Arrastras esta hoja con los dientes mientras cuento que te has portado mal y tú lo sabes.
No pido que comprendas las materias de filósofos y genios elocuentes. No aspiro a que te creas que hay un dios y comulgues con la fe en la que he crecido. Quizá nunca distingas los conceptos de izquierda ni derecha, ni qué es sentir amor. Me conformo, querido Goya con que no te mees en el sofá, en las alfombras, en el suelo de la cocina, o cualquier lugar que encuentres menos en los que te hemos asignado. Tú no lo entiendes. Tú sólo entenderás por nuestros gritos que en casa tienes que ir a los periódicos y que la calle es grande y tienes ancho mundo. Si yo pudiera, si me dejaran mear sobre la prensa diaria, salir a la calle y cagarme en el mundo, si yo pudiera, querido Goya, sería feliz. Tú no me entiendes. No sabes la envidia que te tengo. Jorge Barco (De Algún día llegaremos a la luna)
27/09/2007
 Lo más sencillo es siempre lo mejor. Si ya no esperas nada, no hay cuidado. Tú dices ilusiones pero yo sólo veo la simple realidad de dormir en tus brazos. O marchar silbando helado, tranquilo y feliz, por Gran Vía, como si fueras mi soledad. No hay trofeo que ganar ni merecer, ni hacienda que conservar. Si el amor fuera esta cálida no sé si economía o indiferencia... Leopoldo Alas (De El triunfo del vacío, Editorial Dilema, Madrid 2004)
25/09/2007
 Si ponemos a quien no sabe sociología ni entiende de política a escribir sobre movimientos sociales
si ponemos a quien no ha leído a Freud a reflexionar sobre psicoanálisis si encomendamos a quien nada sabe de ecología la información sobre el cambio climático y si asignamos a quien no sabe nada de nada pero en particular desprecia las cosas del lenguaje los comentarios sobre poesía (ya sé que no soy quién para quejarme yo que más de una vez he declarado con énfasis que no hay nada en lo que sea experto y sin embargo no logro mantener la boca cerrada) el caso es que si ponemos en práctica la decisión técnica del trabajo que acabo de sugerir el resultado no es un manicomio (o quizá sí según se mire la cosa pero con mirada exotérica la cosa no es un manicomio) sino un poderoso miedo de comunicación de masas perdón medio de comunicación de masas en la era de la comunicación de masas en la era de la mierda en la nevera en la era del cuento de la lechera. Jorge Riechmann
(De El día que dejé de leer EL PAÍS, Hiperión, Madrid 1997)
22/09/2007
 Se trata de vivir por accidente, se trata de exiliarse en las batuecas, se trata de nacerse de repente, se trata de vendarse las muñecas.
Se trata de llorar en los desfiles, se trata de agitar el esqueleto, se trata de mearse en los fusiles, se trata de ciscarse en lo concreto. Se trata de indultar al asesino, se trata de insultar a los parientes, se trata de llamarle pan al vino. Se trata de engañar a los creyentes, se trata de colarse en el casino, se trata de dormir bajo los puentes. Joaquín Sabina (De "Ciento volando", Visor Libros, Madrid 2001)
21/09/2007
 Se busca un amigo. No importa que sea hombre o mujer, basta que sea humano, basta que tenga sentimientos, basta que tenga corazón. Se necesita que sepa hablar y callar, y sobre todo que sepa escuchar. Tiene que disfrutar de la poesía, de la madrugada, de los pájaros, del sol, de la luna, del canto, de los vientos y de las canciones de la brisa. Debe tener amor, un gran amor por alguien, o sentir entonces la falta de ese amor. Debe amar al prójimo y respetar el dolor que los peregrinos llevan consigo. Debe guardar el secreto sin sacrificio. Debe hablar siempre de frente y no traicionar con la mentira y la deslealtad. No debe tener miedo de enfrentar nuestra mirada...
Se busca un amigo para compartir los mismos gustos, que se conmueva cuando es tratado de amigo. Que sepa conversar de cosas simples, de lloviznas y aguaceros. Se precisa un amigo para no enloquecer, para contar lo que se vio de bello y de triste, de los anhelos y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad. Deben gustarle las calles desiertas, los charcos de agua y los caminos, el borde de la calle y acostarse en el pasto. Se precisa un amigo que nos diga que merece la pena vivir, no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos. Se necesita un amigo para dejar de llorar, para no vivir de cara al pasado. Que nos palmee los hombros, sonriendo o llorando, pero que nos llame amigo, para tener conciencia de que aún estamos vivos. Vinicius de Moraes (1913-1980)
15/09/2007
 Talado aquel fervor y tasados los años, valía más la apuesta, su tensa incertidumbre, que lo entregado a cambio por un destino avaro. Pero se sabe tarde de tanto afán iluso. Abelardo Linares
(De Espejos, Valencia, Pre-textos 1991)
13/09/2007
 Traigo un porciento altísimo de verbo, una emoción profunda de sonidos. Podría soltarlos si quisiera pero no quiero y no los suelto a no ser que el silencio lo autorice. Si he demover imágenes, vengan de un reino oscuro o pozo a la frescura última que bebo. Si he de mover el ritmo, venga ese ritmo por los pulsos donde la música se funda. (Deja que el agua diga la escondida provincia de los nombres. No opongas diques a su pronunciación verdísima). No existe el libro cuando nadie habla de páginas que fueron como pájaros. En la página en blanco del sujeto la vida antigua escribe un libro, un libro escribe, una escritura oscura de metáforas o imágenes de un tiempo que ha vertido en los espejos. Ah, los sucesos que gotean tiempo, ah, los sucesos que rezuman tinta, tinta de haber mojado tiempo. José Antonio Rey del Corral (De Inventario, Ediciones Endymión, Madrid 1990)
10/09/2007
 Hay días que me asalta la melancolía de los inútiles. José Antonio Labordeta
09/09/2007
Ayer me tropecé con una flor, un pensamiento amarillo.
Me preguntó por la familia y por mi errática manera de caminar y de sentir.
Yo no quise decirle de mis sueños por no dejarla triste.
Emilio Gastón
(De "Abandonado en el ensueño como único vehículo de confianza", Bóveda Levante, 1981)
04/09/2007
 Para Joan Valent
La Osa Mayor se refleja en un trozo azul de mi memoria. La del día que juntos y en silencio mirábamos al cielo. Pablo Guerrero (De "Los dioses hablan por boca de los vecinos", Cicon Ediciones, Cáceres 1999)
30/08/2007
 A Mauricio Aznar (1964-2001)
Supuse que al volver junto a tu tumba un dolor abisal me abrazaría con su tremendo tentáculo.
Pero recobre la fuerza de esa ilusión que se agrieta con cien mil viajes al Polo. Y hablé contigo, sin prisa, como solíamos hacer en las tardes de verano cuando, sentado en la hamaca, desparramabas dulzura acariciando despacio a mi hermosa gata blanca.
Y te expliqué que no quiero enfrentarme con la ausencia, y que he puesto tu guitarra sobre el dosel de mi duda: que la nostalgia me arrulla como a un junco en la tormenta; que mi canción es tan fuerte como una pluma en el vórtice; que amo tanto que ahora siento cómo el latido es balanza, es siembra, y es bumerán. Y te conté que las velas que voy a encenderr por ti cada día dos de octubre son como un carnavalito compuesto para dos voces. Y te prometí ser siempre muy cruel con la soledad y tratar de armar un verso que haga honor a tu memoria.
Hablé y tú me contestaste quizá desde algún planeta, tal vez a través del aire, acaso desde el mismo Cielo, (sea lo que sea el Cielo) brindando tus respuestas en silencio, para que mi canto hallase tu alma y la mía a la vez. Gabriel Sopeña
(De "Buen tiempo para el deshielo", Lola Editorial, Zaragoza 2003)
23/08/2007
 escribe para todos es decir para nadie
no lo olvides del pueblo vienes y el pueblo es tu raíz en consecuencia no hagas caso del pueblo vuelve sagrado cuanto toques natural cuanto toques sagrado vuélvelo natural es decir haz lo que te de la gana quema estas advertencias por favor
es mi consejo póstumo. Miguel Labordeta
21/08/2007
 Quienes excluyen a los melancólicos del lugar de la fiesta, se equivocan. El melancólico contribuye al equilibrio de la creación. Su detención prepara la plenitud de otros igual que la alternancia entre aliento y aliento desemboca en esperma. Su electricidad estática es superior a la energía visible. Él es el que establece la belleza, el que con su atención restituye a las cosas sus relaciones simples y las convierte en mundo. En el centro imperfecto de toda multitud el melancólico lleva hasta sus últimas consecuencias su condición de único. No toma posición donde se cruzan los haces de las luces, sino en las escaleras a la altura inminente de la ceniza. Mientras los otros se desplazan, primordiales átomos que no saben hacer sino moverse, él organiza el espacio con el despliegue de su amor. Juan Antonio González Iglesias (De Un ángulo me basta , Visor, Madrid 2002)
20/08/2007
 QUERER no basta; es necesario que acontezca lo querido. Luis Valdesueiro (Lucidario, Poesía Por Ejemplo, Oráculo Manual, Madrid 1997)
16/08/2007
 Hay un anciano ante una senda vacía. Nadie regresa de la ciudad lejana; sólo el viento sobre las últimas huellas.
Yo soy la senda y el anciano, soy la ciudad y el viento. Antonio Gamoneda
14/08/2007
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