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Antonio Pérez Morte

Poemas propios

VAGABUNDO

Silencioso vagabundo de la noche,
creador de sombras fijas,
enloquecido en ríos de palabras,
caudal de cada día:
¿Qué deseo compuesto cobra vida?

(De Brotes, /Colección Poemas, Zaragoza 1985)

Es de noche

Es de noche

No hay luz.

Es de día

Es de día

No hay luz.

HE VENIDO A TU ORILLA A DESNUDARME

HE VENIDO A TU ORILLA A DESNUDARME

He venido a tu orilla a desnudarme,
a dialogar a solas con la roca,
golpeada como yo por esta tarde.

He venido conmigo a consolarme,
a escucharte mar, tan mar gimiendo:
a ahogar mi furia entre las olas
y naufragar mi soledad de azul inmenso.

He venido para hallarme entre tu espuma,
buscando en ti mis mil reflejos
y la fuerza milenaria de tus aguas
consigue traspasar mi ansiado espejo.

He venido a por luz y me estoy yendo
con la noche a cuestas, sin luceros,
vestido de rostros sombras y recuerdos.

(Del poemario Brotes (A escasos versos de alcohol contra la tarde), e incluido en la Octava edición de la antologíaNueva Poesia Hispanoamericana, compilada por Leo Zelada y editada por Lord Byron Ediciones, Lima, Marzo 2005)

Me asomé...

Me asomé a la ventana de una casa, tan en ruinas,
que hasta el horizonte, que por ella vislumbre, era mentira.

(Inédito)

Aquel libro azul

Aquel libro azul Tuvimos un amigo siempre a nuestro lado,
repartiendo octavillas, artículos censurados,
con versos de Otero y panfletos en Mayo.
Regalándonos sueños siempre ilegales.
Insultos a la policía que desalojaba los bares,
donde soñamos un futuro que nunca vió nadie.

Siempre aquella tienda
de cuidado escaparate y trastienda repleta,
canciones de Labordeta en días escolares.
Fugándonos los viernes, coleccionando "Andalanes".

En la tarde de F.E.N., lo más importante:
No ser nunca tú,
como aquel libro azul de tapa granate.

(Antonio Pérez Morte. Del poemario inédito "De puño y letra" 1974-1991)

Nieve sucia, negra, helada...

Nieve sucia, negra, helada... Nieve sucia, negra, helada,
guardas huellas
de ruedas y pisadas,
que me llevan a Marzo
con frío y nostalgia.
Nieve sucia, deshecha, violada,
ya no eres nada, sino agua turbia
enturbiando mi mirada:
Memoria oscura, herida, cuarteada,
de un paisaje que sangra.

A esta hora

A esta hora A esta hora intempestiva de la noche
el pasado es una pesadilla inexpugnable,
un cortometraje absurdo
sin Cayetana Guillén Cuervo.

Ana duerme profundamente.
Nuestros hijos sueñan
con recipientes gigantes de leche y dibujitos,
y Paco, el pez, también está dormido;
le despierto al encender el televisor
con anuncios de adelgazantes y cuchillos.

Temeroso entre tanta placidez,
sospecho lo peor, me entra el canguelo.
Llamo a Aramís Fuster y luego
contrato un seguro en Teletienda.

(Antonio PÉREZ MORTE. Del poemario inédito "Escombros", 1978-2001)

El niño

El niño Sabemos que no existe el paraiso,
que la tierra prometida
es terreno urbanizable,
que los reyes son los padres
y el futuro este niño,
pero callad, no lo sabe.

(Antonio Pérez Morte, de "Poemas con Imagen", 1992-1993)

LA CICATRIZ TRANSPARENTE

Sólo queda el recuerdo,
es decir, la cicatriz transparente.
Vivir amnésico
el resto de la muerte,
y paladear cada renuncia.

Sólo queda
esperar el milagro
de perder la razón
y volverse masoquista,
para gozar el dolor
que cada día nos brinda.

(Antonio Pérez Morte, Del poemario inédito "Escombros", 1978-2001)

Camino del puerto

Camino del puerto Cruzas la madrugada
por las viejas calles empedradas de Getaria,
camino del puerto.

Una brisa húmeda sube del mar hasta tus ojos,
disfraza un recuerdo
y empaña tu mirada llena de barcos:
A bordo de ellos, centenares de hombres,
vulnerables como tú,
salen cada día a faenar...

¡Siempre a merced del tiempo o el azar,
que tiende redes o dicta versos!

(Antonio Pérez Morte, Poema inédito. Getaria 24 de Junio de 2002)

Mi gente

Mirad: ¡Esta es mi gente!
Esta multitud de solidarios solos
que no claudicaron jamás.

Los vencidos de todas las batallas.
Los que ganan con sus manos
el pan que les roban.

Los ignorados de todas las encuestas.
Los que, a pesar suyo, viven atados
a un número y una letra,
que les sumirá en la inercia.

Los que hablan sin que nadie les escuche.
Los que se manifiestan
por un mundo más justo,
los que sólo odian la violencia.

¡Miradles bien! ¡Esta es mi gente!
Guardad para siempre su rostro en la memoria,
porque estos hombres y mujeres
son los eternos olvidados
de la versión oficial de la historia.

(Antonio Pérez Morte, Del poemario inédito "De puño y letra", 1974-1991)

HARAPOS

HARAPOS Harapos de infancia.
Vivencias de trapo, rasgadas,
en el cuarto trastero del recuerdo.
Desempolvo palabras viejas.
El plumier de madera del colegio,
guarda restos de poemas,
virutillas de lápices y sueños,
una flor seca de olvido,
una goma oscura de borrar el tedio.

(Antonio Pérez Morte. Del poemario inédito "De puño y letra", 1974-1991)

PASIONARIA

PASIONARIA Yo sé de dónde viene esta mujer enlutada.

Yo sé, labio del pueblo, mirada que habla.

Yo sé de dónde viene, yo sé a dónde marcha.

Yo sé, voz del obrero, luchadora sin armas,

por quién viste de negro Pasionaria de España.



(Antonio PÉREZ MORTE. Del poemario inédito "De

puño y letra", 1974-1991)

DE LOCURA

DE  LOCURA Desposeído al fin de su eterna utopía,
enloqueció de amor y mató al ladrón...
¿O murió de risa?

(Antonio PÉREZ MORTE. De "Papel Mojado" 1986-1992)

¿DE DÓNDE BROTA ESTA SAVIA AMARGA?

¿DE DÓNDE BROTA ESTA SAVIA AMARGA? ¿De dónde brota esta savia amarga
que recorre mi cuerpo de pies a cabeza,
golpeándome en ella
como el alfil golpea al peón de ajedrez?

¿Sobre qué cuadriculado tablero,
derrotado y sin fuerza
volveré a caer sin ninguna esperanza?

¿De quién será la anónima mano
que levante impasible mi figura enlutada,
al perder la partida?

¿Quién me tomará de nuevo, roto y cansado,
por última vez, introduciéndome inerte,
en la caja negra de mi asesinada memoria?

NOCHE

NOCHE Hace frío
bajo las estrellas

(Ángel Guinda)

¡VOY A ENCENDER UN VERSO!

A Javier

A Javier Intenso sabor de la costumbre, el dolor.
El miedo es una aguja clavada en mi pecho:
En la autopista azul de tu cuerpo,
un viajero homicida.

(Del poemario inédito "Cuerpos de Luna" 1974-1990)

El murciélago.

A plena luz del día,
buscaba unas pequeñas bolas oscuras,
que con esfuerzo atrapaba, encaramándose al techo.
Entre sus pequeñas manos las tomaba,
como si de una porción de plastilina se tratara.
Después, desde el oscuro corredor de la escuela,
daba voces.
Rompiendo el silencio exclamaba:
¡Aquí tiene el culo!
Y bajo la superficie viva,
latente, de aquel cuerpo menudo,
encendía un viejo mechero.
Juraba, que aquel pobre animal,
sometido a la tortura, blasfemaba,
más cerca de Dios que cuando volara.
Los sonidos del murciélago abrasado,
me llegan todavía,
desde la orilla lejana de la infancia,
mientras recupero la imagen del verdugo,
en la página de sucesos,
del primer diario de la mañana.

(Publicado en "Cuadernos del Matemático", Diciembre de 2003)

Cuando todos...

Cuando todos creían
que ya no podía perder nada,
perdió la vida
y no pudo encontrarla.

(Del poemario inédito "Perdidos")