Blogia
Antonio Pérez Morte

Carta a Pilar García de la Orden (Antonio Pérez Morte)

Carta a Pilar García de la Orden   (Antonio Pérez Morte)

Querida Pili sé que a donde vas el tiempo sobra y  el  dolor  deja de ser un lastre asido a nuestro cuerpo.    Desde allí, estoy seguro, seguirás  contemplando a tus hijos y a tus nietos cuando vengan,  que vendrán  para escuchar las historias surrealistas de una abuela divertida, eternamente joven,  políticamente incorrecta, que se fué un día por sorpresa para tomarse un cafecico en el cielo o el infierno, que como dijimos tantas veces quizá sea menos relajado, pero con toda probabilidad más divertido. Tienes una eternidad aún no estrenada,  para continuar tu vuelo libre sin complejos y contagiar a los demás tu vitalidad y tu alegría, tu sentido del humor, tu amor sincero.  Tienes tiempo, todo el tiempo,  aquél que yo busqué para hilvanar palabras y construir versos:  Te prometí un poema  es verdad,  firmé un contrato sin más valor que el de mi propia voluntad y nuestro afecto.  Lo recuerdo, recordaré siempre esa tarde grapada con amor a otros recuerdos.  Hemos compartido tantas, tantas cosas, buenas y malas, que no pude atraparlas (ahora dirías tú, socarronamente: ¡eso se llama impotencia!) en el espacio en blanco, en el silencio, y parí un texto gris, sin vida, como un niño muerto,  por eso te juré y te perjuré, cada vez que tú lo reclamabas,  que estaba escrito, que ya lo había hecho, y era verdad, como casi todo lo había trenzado con demasiado dolor inútil.  No era eso lo que yo quería para ti.  No era eso lo que tú  hubieses querido para mí,  por eso ayer cuando me dijeron que habías salido deprisa para no volver (te imaginé  con la discografía completa de Bosé en el fondo transparente de un imaginario equipaje),  rasgué con energía ese texto oscuro, incorregible, con la caligrafía roja de nuestras compartidas vivencias y las arrojé definitivamente a la papelera: ¡A ver si eres capaz de volver para reclamar mi deuda publicamente!  ¡A ver si vuelves, por favor, para darme novedades y hablarme de tantas cosas "lindas de cojones", porque sin ti nada va ser lo mismo!  "¡Hostia, que daño! "                        

4 comentarios

Antonio -

Manu: Sí, siento que todavía sigue aquí. ¡Un abrazo grande!

Manu -

¡Menuda conversación impacable! Tú hablas, Antonio, y Pili, asiente...

Un abrazo
Manu

Antonio -

¡Besazo, Luisa!

Luisa -

Un gran abrazo.